Acoso cibernético ¿Cómo detectarlo?

Existe una forma de acosar personas virtualmente y entre los menores pasa mucho. Si tu hijo/a llega a ser víctima y pones atención, podrás detectar que algo pasa.


Fíjate si hay cambios en su comportamiento, como aislamiento, irritabilidad, pesadillas, falta de apetito o apatía. Algunas señales más claras son que no quiera ir a la escuela o salir a jugar con sus amigos.


El acoso puede desencadenar depresión, ansiedad y problemas para dormir. Estudios muestran que además puede poner a los niños en mayor riesgo de caer en consumo de sustancias más adelante.


Si sientes que está pasando, atiéndelo de inmediato; busca ayuda. También enséñale cómo actuar si ve que acosan a alguien más: debe alertar a un adulto y ofrecer apoyo a la víctima.

En casos de acoso no es recomendable quitarles acceso a internet, esto puede llevarlos a ocultarlo. Lo que sí se aconseja es ofrecerles apoyo y hablar de la experiencia.


Es muy importante guardar capturas de pantalla, sobre todo si hay agresiones fuertes o amenazas, esto servirá como evidencia para denunciar.


La mayoría de las plataformas sociales tienen un proceso para reportar malas conductas. También se sugiere dar aviso a la escuela, si están involucrados otros estudiantes.


Y si la situación es más grave, puede levantarse una denuncia formal en el Centro Nacional de Atención Ciudadana al teléfono 088, en el correo electrónico cnac@sspc.gob.mx o en la cuenta de Twitter @CNAC_GN.


La experiencia de acoso de un niño también puede ser estresante para los padres, es conveniente buscar apoyo psicológico para lidiar mejor con el problema.