Editorial

Artesanías hechas con las manos y el corazón

por Editorial Coppel

Conoce el proceso y las historias detrás de las tradicionales piezas que esta temporada puedes llevarte a casa como parte del concurso Navidad Millonaria


Aída Aquino aprendió en casa a trabajar con sus propias manos la hojalata repujada. El ritual lleva más de 50 años en su familia. Este tipo de artesanía, típica de la región del Valle, en Oaxaca, fue aprendida y perfeccionada por ella gracias a su esposo, quien le enseñó la técnica para manipular la hoja de lata y el proceso que implica. 

“El cincelado, el corte, el soldado  y todo lo demás lo hacen los hombres; nosotros como mujeres los lavamos, horneamos y barnizamos, damos todos los toques finales”, explica.

“Es peligroso el manejo, porque fácilmente te cortas, y también se manejan solventes, pero ya estamos acostumbrados, casi casi que hasta que te arde te das cuenta que te cortaste”. 

La caja de hojalata, una de las artesanías que producen en su taller, es uno de los premios que los clientes de Coppel podrán ganar al instante al participar en el concurso Navidad Millonaria.

Desde 2011, y en alianza con el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART) Grupo Coppel busca preservar la elaboración de los objetos hechos a mano en comunidades mexicanas, y la misión de este año es enaltecer y difundir el trabajo de los artesanos para mantener vivas las tradiciones del país. 

A la fecha, se han comprado 1 millón 76 mil 966 artesanías, con un valor acumulado de más de 58 millones de pesos.

Además de estas cajas de hojalata repujada, de Tuxtepec, Oaxaca, este año, los premios incluyen un conjunto de servilletas de Pueblo Nuevo Oaxaca; una caja con cuatro compartimentos en chuspata, de Ihuatzio, Michoacán; y las macetas capulineadas típicas de Capula, también en Michoacán. 

Aída, quien produjo más de 1200 cajas en su taller familiar, considera que el diseño y la calidad son las cualidades que distinguen a su trabajo, tanto así, que han llegado a solicitarle piezas desde países como Inglaterra, Alemania, Suiza o Japón.

“Nuestro lema es que hay que hacer las cosas con amor, porque la gente que nos compra no es para guardarlo o que esté rezagado, es para que se mueva”. 

Aída aquino

Aunque ha recibido reconocimiento internacional por sus piezas, la artesana considera que es importante que se dé a conocer el proceso y trabajo tan detallado que implica la artesanía mexicana, incluso entre la población mexicana, pues a veces no se valora tanto. 

“Con la artesanía no hay dos piezas iguales, todo se hace con el corazón, eso es lo que las hace especiales”, señala. 

Innovar la tradición

Desde que era una niña, Maria Inés Leal ha observado con detenimiento esos árboles que producen un fruto redondo, pequeño y rojizo, de sabor agridulce, que da nombre a su pueblo: los capulines. 

Ahora, dice, sólo se pueden encontrar en las afueras, porque ya casi se han extinguido con el avance demográfico y las construcciones de viviendas, pero siguen siendo su principal inspiración a la hora de pintarlos en vasos, vasijas, mezcaleros y macetas de barro, mismas que ella dio a conocer hace casi 20 años, y que son uno de los premios que pueden adquirirse en el concurso Navidad Millonaria de Grupo Coppel. 

“Con 7 u 8 años nos ponían mis papás a ayudarles a hacer diferentes tareas que tuvieran que ver con el barro. Mis hermanos y yo, desde las 8 de la mañana teníamos que estar pintando las piezas”, recuerda María Inés. 

La técnica la aprendieron sus padres, quienes llegaron hace más de 40 años a Capula, Michoacán, un pueblo de larga tradición alfarera. Al principio ni ellos mismos lograban entender el proceso, pero luego sus 11 hijos, entre ellos María Inés, se involucraron en la producción de artesanía de barro, que ha sido su forma de sustento durante décadas. 

“En los noventa, una persona le vendió a mi mamá un horno de gas, donde hacía cerámica, y nos capacitó en ese material también”. explica. 

María Inés empezó a modificar el diseño tradicionalmente “puntillista”, y a incorporar flores pequeñas no sólo en una de las líneas, sino a lo largo de toda la pieza, desarrollando el estilo “capulineado”.

“Me gusta inspirarme en la naturaleza; si algo me gusta, lo pinto, en este caso los capulines. Luego muchos otros artesanos lo fueron reproduciendo y tomando como referencia lo que yo hice, y me da gusto”. 

Aunque su estilo y su sello distintivo es ahora el referente de este tipo de artesanía, a María Inés no le molesta que lo sigan reproduciendo, pues considera que cada quien le pone “su toque”, y eso es lo que quiso plasmar en las más de 400 macetas que produjeron ella y su familia para el proyecto de Coppel.

La campaña Navidad Millonaria arrancará el 21 de noviembre y finalizará el 6 de enero. Participa y gana la oportunidad de llevarte a casa alguno de los trabajos realizados con tanto esfuerzo y cariño por nuestros artesanos.

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Nota: Las opiniones expresadas aquí son del autor y no necesariamente representan las opiniones de Coppel, su personal o sus colaboradores. El contenido de este sitio web tiene como propósito solamente de proveer información sobre temas de interés general.

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