Un paracaídas para esos momentos difíciles

“Lo que nos mueve dentro de Grupo Coppel es estar ahí para cuando nuestros clientes lo necesiten, que tengan la tranquilidad de que no están solos, contribuir a mejorar su vida, especialmente en los momentos más difíciles”.

Roberto Gutiérrez, Director Administrativo de Grupo Coppel

Si tuvieras la oportunidad de anticiparte a un momento difícil de tu vida, seguramente te protegerías, el problema es que no sabemos qué nos puede pasar y en qué momento nos puede pasar, por eso la importancia de los seguros, puedes enfrentar esos momentos difíciles con la confianza de que tienes un respaldo. 

Eso es lo que te brinda un seguro: la garantía de que, pase lo que pase, tu necesidad será atendida en el momento y tu vida, tu salud, tus ahorros y tu patrimonio estarán protegidos.

Por ejemplo, en el último año, la pandemia por Covid-19 nos hizo reflexionar sobre la importancia de contar con un seguro de gastos médicos. Pensar que nos tocaría vivir una pandemia era algo lejano, de pronto, la enfermedad nos llegó. A un amigo, a un familiar, a un vecino, a un compañero de trabajo… Y en algunos casos, los golpes fueron devastadores.

Los seguros son como un “paracaídas” para esos momentos difíciles, que no sabemos cuándo llegarán, y evitan que se derrumbe la economía familiar.

“Lo caro no es comprar un seguro, lo caro es no tener un seguro el día que lo necesitas”,

señala Roberto Gutiérrez, Director Administrativo de Grupo Coppel.

Quizá algunas personas lo puedan ver como un gasto extra, pero si piensas en todo lo que te puede dar y en las veces que gastas la misma cantidad o más dinero en cosas que no te dejarán nada o que incluso pueden dañarte, como una cajetilla de cigarros, comida chatarra o un artículo de lujo, puedes dimensionar el costo-beneficio de un seguro.

Se pueden adquirir seguros muy completos, como el Club de Protección Familiar, desde $35 pesos al mes, dependiendo de la edad, y la suma asegurada que se quiera contratar.

Para Gutiérrez, de cuya área depende la Dirección de Seguros del Grupo, las coberturas más importantes por el impacto en la familia son las de vida, gastos médicos, hogar y, por probabilidad de ocurrencia, la de autos, servicios de asistencia  y responsabilidad civil.

Sin duda, lo más importante para todos es la familia, y pensando en eso, Grupo Coppel ofrece el Club de Protección Familiar, que incluye asistencia vial, con servicio de grúa, gasolina, cambio de llanta, paso de corriente y cerrajería, también asesoría telefónica jurídica, médica, emocional y nutricional, así como cobertura funeraria.

También están el Club de Protección Salud, que abarca prevención, atención médica y seguro por accidente; el Club de Protección Vial, que te ofrece cobertura de daños a terceros, en caso de percances viales, así como gastos médicos, asesoría jurídica y gastos legales, y el Club de Protección Motos, que te ampara en caso de que compres una moto en Coppel.

“Los seguros funcionan de una manera muy sencilla: mientras más personas estamos asegurados, más baratos son los seguros”,

explica Gutiérrez Ruelas.

Tener la tranquilidad de que en caso de un siniestro, enfermedad o cualquier otro imprevisto, podrás salir adelante sin tener que vender ni empeñar nada, no tiene precio.

Hoy más que nunca, los seguros son una inversión al alcance de todos. Tenerlos es un acto de responsabilidad hacia ti y los tuyos.


Para conocer más sobre el Club de Protección y las distintas coberturas que ofrece, consulta: www.coppel.com/club-de-proteccion.

Tecnología en casa, un plan familiar

Tecnología en casa un plan familiar

Diseña con tus hijos un plan desde que son pequeños y conforme van creciendo puedes ir haciendo acuerdos con ellos para seguir supervisando su uso de la tecnología y su vida en línea. Estos son los aspectos más importantes a considerar:

Zonas libres de tecnología

Tener áreas libres de pantallas en casa es muy importante. Selecciona uno o varios espacios en los que estén prohibidos los dispositivos electrónicos. Pueden ser las recámaras, el comedor o la sala. Que queden reservados para la convivencia familiar.

Horarios sin pantallas

Define momentos del día en que no esté permitido usar aparatos: ni televisión, ni teléfonos celulares, ni tabletas, ni computadoras, ni videojuegos. El momento de la comida y la última hora antes de irse a dormir son importantes, pero el horario libre de pantallas puede extenderse, especialmente si hay niños pequeños en casa.

Hora de desenchufarse

Cada familia debe establecer una hora para apagar los dispositivos electrónicos y no volver a usarlos hasta el día siguiente. Que siempre se carguen fuera de las recámaras.

El contenido sí importa

Aunque hay miles de aplicaciones que dicen ser educativas, no todas lo son. Checa que los contenidos que consumen tus hijos sean adecuados para su edad y verifica que estimulen su intelecto. Prefiere los que promuevan la interacción, la conexión y la creatividad. Prohíbe que descarguen aplicaciones o accedan a sitios sin avisarte.

En balance

Los dispositivos electrónicos son parte de nuestro día a día. Su uso puede traer muchos beneficios a los niños, sin embargo, nada supera al tiempo de convivencia cara a cara. Busca que dediquen tiempo a leer, jugar, practicar algún deporte, convivir con amigos, tener un hobby y ¿por qué no?, que también tengan ratos de aburrimiento.

Modales siempre

La educación es tan importante como siempre. Deben saber que hay momentos en que deben poner atención a quien está con ellos y no tener los ojos en un teléfono celular. Estar tras un dispositivo no es pretexto para olvidarse de los valores. 

Ciudadanos digitales

Enseña a tus hijos a ser buenos “ciudadanos digitales” y háblales de las serias consecuencias del bullying o acoso virtual. Si tu hijo es víctima de acoso en línea o ciberbullying, es importante tomar acción inmediata. Considera separarlos de las redes sociales si crees que están siendo víctimas de bullying. Su salud mental debe estar por encima de todo.

Seguridad constante

Mantén seguro a tu hijo dándole al internet y a las redes sociales la misma importancia que le das a otros aspectos de su vida. No permitas que hable con extraños o que comparta información personal. Tampoco debe compartir fotos privadas ni nada que pueda avergonzarlo después en ninguna plataforma. Recalca esto una y otra vez conforme va creciendo y adquiriendo más libertades.

Si quieres diseñar un plan de uso de medios para tu familia, puedes hacerlo en el sitio web Healthy Children, de la Academia Americana de Pediatría: 

www.healthychildren.org/Spanish/media/Paginas/default.aspx

¿Sabías que puedes saber los beneficios de los alimentos por su color?

El rojo del jitomate, el verde del aguacate, el naranja de la calabaza, el morado de los arándanos, el blanco del ajo y el amarillo del maíz no sólo ponen color a tu plato, también te nutren.

Así como lo lees, los colores sí importan para estar sano y evitar o retrasar la llegada de algunas enfermedades. La OMS sugiere tratar de consumir al menos 400 gramos de frutas y hortalizas o verduras al día. 

A la hora de elegir, te ayudará saber en qué te beneficia cada uno. Esta es una guía sobre lo que cada color te aporta y dónde los puedes encontrar:

Jitomate, pimiento, manzana, fresa y sandía.

Recuerda esta palabra: licopeno, es la sustancia que le da ese colorado tono a estos alimentos, y brinda a tu salud antioxidantes, es decir, que ayudan al antienvejecimiento.

Mango, elote, guayaba, plátano y limón amarillo.

Son enemigos de las enfermedades cardiovasculares, en especial de las que afectan al corazón. Pertenecen al mundo de los flavonoides, que son grandes antioxidantes.

Arándano, rábano, higo, cereza y cebolla morada.

Contienen antocianinas, que poseen propiedades antiinflamatorias y ayudan ante el daño oxidativo que va sufriendo nuestro cuerpo. Son ideales para la memoria.

Ajo, poro, champiñones, coliflor y frutas con interior blanco como las peras. 

Acá luce, entre muchos nutrientes, la quercetina, que brinda protección a las plaquetas y ayuda a combatir varias infecciones, entre ellas las urinarias.

Quelites, aguacate, brócoli, limón, acelgas y espinacas.

Son alimentos facilitadores de b-caroteno, indispensable en la salud visual, y para evitar cataratas, por ejemplo. 

Mango, naranja, papaya, zanahoria y camote.

También tienen altas dosis de b-caroteno, que los vuelve aliados del sistema inmune e importantes para el cuidado de la piel. Color indispensable en el embarazo y la lactancia.

*Recuerda que no son fórmulas mágicas. Estos alimentos te ayudarán a tener calidad de vida si su consumo es constante. Busca diariamente llenar tu plato de colores. ¡Tu salud lo agradecerá!

Enseña a tus hijos con el ejemplo

Enseña a tus hijos con el ejemplo

Para que tus hijos sigan las reglas, es importante que tú y quienes están a su alrededor también las cumplan, pues si no lo hacen, entenderán que no son tan importantes.

Estos son algunos consejos para papás, abuelos y todo el que esté involucrado en la crianza de un niño.


“Aprender, practicar y entender las herramientas que son necesarias para ser un ciudadano digital responsable es parte fundamental de la crianza y educación de los niños en el mundo moderno”.


Janell Burley Hofmann, autora y consultora estadounidense en temas de salud digital y bienestar.


Marca el camino

  • Sé consciente de tu uso de dispositivos, ten claro cuánto tiempo les dedicas, recuerda que tus hijos te están viendo todo el tiempo. 
  • Si te causa ansiedad el exceso de correos, redes sociales. contenidos en línea, ponte una meta de tiempo y respétala. También aprenderán de eso. 
  • Evita utilizar pantallas cuando estén contigo y déjalas por completo si te piden tu atención para decirte algo o para mostrarte algo que hicieron, es importante para ellos. 
  • Enséñalos a ser educados y amables siempre, esto incluye su vida en línea. 
  • Establece tiempos sin pantallas para toda la familia, por ejemplo: la comida o la cena, así tendrán tiempo de convivencia sin distracciones. 
  • Ponles atención. Que no sientan que son menos importantes que tu teléfono o cualquier otro aparato. No te olvides de interactuar con ellos, a cualquier edad necesitan de ti. La conexión más importante es la que hay entre padres e hijos. 
  • Desconectarse es sano, la tecnología también puede causar adicción.

Adicciones: Un problema que involucra a todos

A las puertas de su local, ubicado en la Carretera Nacional, a la salida de Monterrey, Gabriel Ordaz prueba una moto eléctrica frente a unos clientes. 

El sitio, llamado Paradero Brotherhood, es frecuentado por motociclistas y familias que salen a pasear fuera de la ciudad. Está adornado con imágenes que hacen referencia a la cultura biker y además de vehículos, hay una boutique con cascos y chamarras de piel a la venta. 

En el interior, la oficina de Ordaz luce muy distinta. Las paredes están cubiertas de diplomas que le han dado por su trabajo en la recuperación de adicciones, protección a la infancia y la promoción de la paz.

“La gente que sale adelante es la gente que regresa a la sociedad”, dice Ordaz, de 49 años y nacido en la Ciudad de México.

“El mayor logro de un adicto no es dejar las drogas, es que te reinsertes en la sociedad”, agrega. 

Hace 24 años se recuperó de las adicciones. Desde entonces trabaja para ayudar a otros convencido de que la adicción no es un tema individual, sino un problema de múltiples factores, biológicos y sociales, que requiere el acompañamiento de una comunidad.

“Las personas piensan que las adicciones son de los demás, pero no ven que es algo en lo que todos somos parte”, señala el cofundador de Promoción de Paz, una organización civil que hace labor social en centros penitenciarios y en espacios de tratamiento de adicciones en Nuevo León. 

Muchos casos no logran el éxito porque las familias internan a las personas en centros de rehabilitación, dice, sin tomar en cuenta que ellos también integran una red de apoyo, que deben ser parte de una comunidad terapéutica y el primer espacio de reinserción. 

Crisis en aumento

Los últimos datos oficiales sobre las adicciones en México son alarmantes. La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, realizada entre 2016 y 2017, registró que 2.9 por ciento de la población de 12 a 65 años había consumido una droga en el último año. Esto equivale a una población estimada de 2.5 millones de personas, un millón de personas más con respecto a la encuesta anterior, del 2011.

Y en tiempos de pandemia, cuando los problemas de ansiedad y depresión van al alza, el panorama no es esperanzador. 

Basta ver el ejemplo de Estados Unidos, donde el año pasado, las muertes por sobredosis de drogas alcanzaron la cifra récord de 93 mil, un 29 por ciento más que las registradas en 2019.

Brandon Marshall, especialista en salud pública de la Universidad Brown que estudia las tendencias de sobredosis en ese país, atribuyó el aumento a la situación actual por el Covid-19.

Prevención 

e información

Gady Zabicky, Comisionado Nacional contra las Adicciones en México, explica que por mucho tiempo, el consumo de drogas se asoció con la criminalidad y con un problema de conducta antisocial, pero hoy el enfoque se centra en la prevención y solución. La comunicación, indica, es clave en este nuevo abordaje.

“Lo óptimo sería que los padres de familia, los maestros, los entrenadores, los psicólogos, no tuviéramos que hacerla de policías. Lo ideal sería que tuviéramos una entrada con nuestras familias, nuestros chicos, nuestras chicas, para que nos manifiesten, en primer lugar, su curiosidad y, en el peor de los casos, que ya están padeciendo de un problema”, dice el psiquiatra con subespecialidad en adictología.

Lo primero que hay que hacer cuando se descubre que un familiar o alguien cercano enfrenta una adicción es mantener la calma, hablar con la persona y buscar apoyo profesional, señala el psiquiatra y especialista en adicciones por casi 30 años, Hugo González.

Además, es fundamental contar con información médica y científica validada, añade el coordinador de la Clínica de Trastornos Adictivos del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente”. 

“Muchas veces la red familiar no está muy informada y acude a situaciones muy extremas y que no están validadas para el tratamiento de adicciones”, indica González. 

Cuando se busca ayuda, entidades como los consejos estatales contra las adicciones, presentes en todo el país, son una fuente confiable de información y orientación para las familias.

Salir es posible

El proceso es difícil, pero Ordaz, quien logró dejar las adicciones y reinsertarse exitosamente en la sociedad, es ejemplo y testimonio de que no es imposible.

El ahora activista cuenta que durante un taller del Centro de Colaboración Cívica y Partners for Democratic Change conoció el concepto acción sin daño, una metodología implementada durante el proceso de paz en Colombia que se centra en minimizar el daño y maximizar el impacto positivo de una intervención.

Le pareció que el modelo podría aplicarse también a los usuarios de drogas.

“Se trata de encontrar en el origen lo que puede estar causando un daño”, explica.

“Es como en el negocio: si no llegan clientes, yo tengo que ver qué no estoy haciendo. Así igual, una persona que tiene una adicción”. 

¿PROBLEMAS DE ADICCIONES? PIDE AYUDA

Si tú o alguien que conoces está pasando por un problema de adicciones, pedir ayuda es lo primero. En México está la Línea de la Vida, un centro de ayuda de la Comisión Nacional Contra las Adicciones. El teléfono gratuito es 800-911-2000 y la atención es 24 horas. También puedes escribir al correo electrónico: lalineadelavida@salud.gob.mx.

Logra pagar esas deudas que no te dejan dormir

Llega tu salario y es hora de hacer pagos. Cubres un pendiente, cubres otro y de pronto te das cuenta que no te alcanzó para todo y que tu deuda incluso aumentó. Pero angustiarte no es la solución, lo que debes hacer es poner manos a la obra de inmediato.

El pasado año golpeó a las carteras de todos en el mundo. No estábamos preparados financieramente para dejar de percibir ingresos o verlos reducirse, pero la pandemia de COVID-19 nos obligó a ello.

Paola Guillén, autora del libro “Nutrición Financiera”, se ha especializado en brindar consejos que te ayudarán a salir de deudas de una manera práctica, y el secreto para lograrlo es el orden.

“Si se atraviesa por una situación de deudas, generalmente es por los hábitos de meses o incluso años, aunque a eso se le agregó lo que vivimos en la pandemia. Es muy probable que se haya formado una bola de nieve”, explica.

Lo primero que sugiere hacer es “no tapar un hoyo sacando tierra de otro”, sino analizando por escrito en qué se está gastando.

“Tienes que dejar de comprar cosas que no sean prioridad

y enfocarte en pagar las deudas”.

Paola Guillén

Así, cuando vayas a comprar algo, deberás preguntar: “¿lo quiero o lo necesito?”. Lo ideal es comprar sólo lo que necesites. 

La autora aconseja hacer un listado mensual de tus ingresos y de los gastos que haces, de esa manera podrás identificar en qué se va el dinero. Lo siguiente es fijar un monto del cual no debes pasar y que incluya los gastos fijos (luz, teléfono, transporte) y los variables (ropa, restaurantes).

Deberás apartar un monto mensual destinado al pago de deudas (que una vez que las pagues, se convertirá en un fondo de ahorro). Y por último, establecer metas financieras a corto, mediano y largo plazo.

“Es necesario que se respete a como dé lugar el límite de gasto, además, se debe buscar un ingreso extra, que en un inicio servirá para abonarlo a la deuda y después al fondo de ahorro”, explica.

Un buen consejo es tratar de abonar más del pago mínimo, de esa manera se disminuirán los intereses y se logrará pagar en menos tiempo. Durante el tiempo en el cual pagas la deuda es primordial suspender los gastos mayores no necesarios.

En los últimos años, Guillén ha logrado que las personas que toman sus entrenamientos no sólo paguen sus deudas, sino que consigan una buena salud financiera, y la fórmula es sencilla: orden y disciplina. “Es posible”, afirma.

Un contrato para el uso del celular

Un contrato para el uso del celular

Cuando sientas que tu hijo está listo para tener su propio teléfono celular, una gran idea es crear un contrato de uso y comprometerlo a cumplirlo a través de consecuencias claras.

Estas son algunas ideas de las cláusulas que puedes incluir al elaborar tu propio contrato (es un ejemplo, puedes cambiar horarios y condiciones):

  1. Es tu teléfono, pero yo lo compré y puedo quitártelo si lo veo necesario.
  2. Siempre debo saber tu contraseña.
  3. Contestarás todas las llamadas o mensajes de mamá o papá. 
  4. No lo usarás en horas de clase ni en tiempos reservados para la convivencia familiar (comidas, cenas, eventos especiales).
  5. Dejarás de usarlo a las 7:00 de la noche entre semana y las 9:00 en fin de semana. Si requieres hacer algo fuera de este horario, tendrás que pedir permiso especial.
  6. El teléfono o cualquier otro dispositivo se cargarán siempre fuera de tu recámara.
  7. Si se te golpea o se daña, es tu responsabilidad su compostura. Realiza algún trabajo pequeño o ahorra para que puedas costear su reparación.
  8. No lo uses para acosar o dañar a nadie, ni seas parte del acoso a alguien más. 
  9. Nunca envíes por mensaje, correo electrónico, ni a través de redes sociales lo que no dirías en persona.
  10. Nada de porno. Si tienes dudas, pregunta a tus padres.
  11. Cuando estés con alguien apágalo, siléncialo y déjalo a un lado. Acostúmbrate a hablar en vivo con las personas.
  12. Respeta tu dignidad y la de los demás. No compartas imágenes íntimas tuyas ni de otras personas.
  13. Deja el teléfono en casa de vez en cuando y siéntete en paz con eso. Aprende a vivir sin estar todo el tiempo viéndolo.
  14. Si rompes una o más de estas reglas, el teléfono será castigado el tiempo que yo considere. Esto sucederá y lo resolveremos juntos, verás que no será el fin del mundo.

9 verdades de los trastornos alimenticios

Para muchos alimentarse es una necesidad básica. Otros encuentran en la comida un placer extraordinario. Pero hay quienes desarrollan graves problemas de salud debido a su relación con la comida.

Anorexia y bulimia son quizá los padecimientos más conocidos, pero no son los únicos. 

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son enfermedades graves de salud mental que se relacionan con conductas que afectan negativamente la salud, las emociones y la capacidad de desempeñarse en la vida. Quienes los padecen tienen la tasa de mortalidad más alta dentro de los trastornos de salud mental.

Uno de los grandes mitos es creer que los pacientes necesitan estar en los extremos del peso para tener un problema, la realidad es que se puede estar viviendo trastorno ya sea con peso bajo, normal o elevado.

La Doctora Eva Trujillo, directora y cofundadora de Comenzar de Nuevo, institución no lucrativa cuyos principales fines son el Tratamiento, Educación, Prevención e  Investigación de trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y enfermedades relacionadas, explica los principales trastornos que se conocen hasta hoy. Es importante reconocerlos para luchar contra ellos.

ANOREXIA

Quienes la padecen se caracterizan por tener un peso corporal anormalmente bajo, un gran temor a aumentar de peso y una percepción distorsionada del peso o de la figura corporal. Hacen todo lo posible por controlar su peso y figura, lo que frecuentemente afecta de manera importante su salud y actividades cotidianas.

BULIMIA NERVOSA

Son comunes los episodios recurrentes de atracones, que es comer una gran cantidad de comida en un periodo corto de tiempo. La característica del atracón es que es incontrolable, la persona sabe que ya no quiere comer, pero no puede parar. 

Después viene una culpa que lleva a medidas compensatorias extremas para el control del peso, ya sean purgativas como el vómito autoinducido, el uso de laxantes, diuréticos, medicamentos para bajar de peso; o bien, no purgativas como ayunos muy estrictos, dietas extremadamente bajas en calorías o el abuso del ejercicio. 

TRASTORNO POR ATRACÓN 

Aquí se suelen tener atracones de comida, similar a la bulimia, con una sensación de pérdida de control, pero sin las conductas compensatorias extremas. Este trastorno es el considerado el más prevalente.

Durante el atracón la persona come en forma incontrolable, sin hambre, hasta sentirse incómodamente lleno, con mucha vergüenza, culpa y ansiedad. 

Puede estar en peso normal, en sobrepeso o en obesidad. Uno de los mitos de este trastorno es que nada más se da en gente de peso elevado y esto es falso. De hecho, más de la mitad de los pacientes tienen peso normal, la obesidad o el sobrepeso llega eventualmente.

El tener un episodio de atracón al menos una vez por semana por un período de tres meses es un criterio para su diagnóstico. 

TRASTORNO POR EVITACIÓN O RESTRICCIÓN DE LA INGESTA DE ALIMENTOS 

(ARFID, por sus siglas en inglés) 

El paciente puede o no tener una pérdida significativa de peso y deficiencias nutricionales.

Evita comer por uno o más de estos mecanismos: miedo a ingerir el alimento, porque no le gusta la sensación del alimento en la boca o simplemente porque su cerebro no le manda la señal de que tiene que comer. 

No tiene una preocupación por el peso o la figura, como sucede con la anorexia. 

TRASTORNO ESPECIFICADO DE LA ALIMENTACIÓN 

(OSFED, por sus siglas en inglés)

Esta categoría es una de las más prevalentes aquí en México y tiene varias subcategorías.

Anorexia nervosa atípica 

Es la anorexia más frecuente, pero de las menos conocidas. Es un paciente que padece anorexia, pero que tiene peso normal o incluso sobrepeso.

Bulimia de baja frecuencia y duración

En la bulimia un episodio de atracón y purgación se da al menos una vez por semana por tres meses, aquí la persona vomita después de atracones cada dos semanas.

Trastorno por atracón de frecuencia y duración limitada

Hay muchos pacientes que tienen todos los criterios para un trastorno de atracones, pero la frecuencia con la que tienen un atracón es menor.

Trastorno purgativo

El paciente tiene una ingesta de comida normal y aún así busca purgar o deshacerse de lo que ha comido a través del vómito autoinducido o escupiendo la comida. 

Síndrome de comedor nocturno 

La persona come normal durante el día o pueden tener otro tipo de trastorno, pero en la noche ingiere más del 25% de las calorías de todo el día. La característica principal no solo es comer de noche sino que te dice: “si no sigo comiendo, no puedo conciliar el sueño”. 

Fuente: 

Eva Trujillo, directora y cofundadora de Comenzar de Nuevo. 

Ex Presidenta de la Academy for Eating Disorders

Profesora clínica de Escuela de Medicina del TecSalud

Master Trainer BIP (Body Image Program)

Consultor Internacional en ACUTE Center for Eating Disorders

Médico | Especialidad en Pediatría | Tec de Monterrey 

Subespecialidad en Medicina del Adolescente y del Adulto Joven | Harvard

¿Cuándo darle un celular a tu hijo?

¿Cuándo darle un celular a tu hijo?

Es probable que en esta etapa comience a pedirte un teléfono inteligente “porque todos sus amigos tienen uno”, pero esto no quiere decir que deba tenerlo.

Puedes darle uno para contactarlo o tenerlo localizable, pero sin acceso a internet. Es mejor esperar lo más posible y evitar exponerlo tan pronto a los riesgos de la red.

No hay una edad ideal para tener un celular con acceso a internet, su madurez te indicará el momento.

Para saber si está listo, hazte estas preguntas:

  • ¿Es cuidadoso con sus cosas?
  • ¿Respetará las reglas de uso?
  • ¿Será responsable en el envío de textos, videos o imágenes?

“El internet no olvida, una vez que llega a él una foto o video tuyo es imposible borrarlo. No tomes esa foto o video si es algo que te haría sentir incómodo que alguien más viera”.


Pablo Corona, Vicepresidente para Ciberseguridad en la Asociación de Internet MX.


Acoso cibernético ¿Cómo detectarlo?

Acoso cibernético ¿Cómo detectarlo?

Existe una forma de acosar personas virtualmente y entre los menores pasa mucho. Si tu hijo/a llega a ser víctima y pones atención, podrás detectar que algo pasa.


Fíjate si hay cambios en su comportamiento, como aislamiento, irritabilidad, pesadillas, falta de apetito o apatía. Algunas señales más claras son que no quiera ir a la escuela o salir a jugar con sus amigos.


El acoso puede desencadenar depresión, ansiedad y problemas para dormir. Estudios muestran que además puede poner a los niños en mayor riesgo de caer en consumo de sustancias más adelante.


Si sientes que está pasando, atiéndelo de inmediato; busca ayuda. También enséñale cómo actuar si ve que acosan a alguien más: debe alertar a un adulto y ofrecer apoyo a la víctima.

En casos de acoso no es recomendable quitarles acceso a internet, esto puede llevarlos a ocultarlo. Lo que sí se aconseja es ofrecerles apoyo y hablar de la experiencia.


Es muy importante guardar capturas de pantalla, sobre todo si hay agresiones fuertes o amenazas, esto servirá como evidencia para denunciar.


La mayoría de las plataformas sociales tienen un proceso para reportar malas conductas. También se sugiere dar aviso a la escuela, si están involucrados otros estudiantes.


Y si la situación es más grave, puede levantarse una denuncia formal en el Centro Nacional de Atención Ciudadana al teléfono 088, en el correo electrónico cnac@sspc.gob.mx o en la cuenta de Twitter @CNAC_GN.


La experiencia de acoso de un niño también puede ser estresante para los padres, es conveniente buscar apoyo psicológico para lidiar mejor con el problema.

¿Preocupado por alguien? Cómo brindarle apoyo

Hay momentos en que alguien nos preocupa y no se nos hace fácil acercarnos. Además para algunos no es tan sencillo abrirse y hablar de sus problemas con los demás. 

En su artículo para The New York Times “Cómo preguntar si todo está bien cuando es claro que no”, Anna Goldfarb ofrece consejos para elegir el mejor momento, así como formas de acercarnos a una persona que nos preocupa para brindarle apoyo.

  1. Estar al pendiente de cambios

Generalmente, nuestra preocupación no inicia de la nada, comienza porque empezamos a notar algo diferente. El profesor de psicología de la Universidad Estatal de Florida Thomas Joiner dice que cuando hablas con un amigo, familiar o compañero debes estar al pendiente de cambios de humor o de si la persona se empieza a descuidar físicamente. Otra situación es si ha pasado por una ruptura o un problema de salud, económico o algo que pueda causarle tristeza o estrés. 

  1. Pensar en qué clase de relación tienes con esa persona

Es mucho más sencillo hablar de nuestros problemas con alguien a quien vemos igual a nosotros. Por eso es importante pensar en el tipo de relación que tenemos con la persona, así sabremos si se sentirá cómoda y segura de hablar de sus problemas. 

  1. Evita el “¿cómo estás?”

Si haces esta pregunta, por reflejo te contestará “bien”. Es mejor ser sincero y decirle la razón por la que estás preocupado, como “he notado que duermes más” o “he sentido que estás de malas últimamente”. Al hacerle saber que has percibido sus cambios, le estás dando la oportunidad de aceptarlo o negarlo. 

Otra forma es hacer preguntas abiertas: “¿Cómo están las cosas en casa?” o “¿Qué pasa por tu mente?” La doctora en psicología Uchechi Ukuku dice “lo que intentas hacer es mostrarles que de verdad quieres saber cómo está su vida y cómo están experimentando sus circunstancias”. 

También puedes iniciar la conversación con un “pensé en ti”. 

  1. Escucha

Es muy importante que, si la persona ha decidido compartir sus emociones, problemas o preocupaciones no estés pensando en cómo responder o resolver su problema. Simplemente escúchala y valida sus emociones, dile “Sí, la situación que estás pasando sí es dolorosa”. 

También acepta si la persona no quiere compartir lo que le está pasando, hazle saber que entiendes que no está listo para hablar. 

  1. Confidencialidad

Muchas veces, las personas no quieren hablar de su problema o situación porque les da vergüenza. Prométele que no dirás nada a nadie para que sienta seguridad de abrirse. Jena Lee, psiquiatra e instructora clínica en la Universidad de California, recomienda compartir un poco de tus problemas para ayudar a que la conversación fluya.

  1. Sigue en contacto

Quedar en llamar, mandar mensaje o verse para tomar un café en un día específico mostrará tu interés en su bienestar y hará sentir a la persona acompañada. 

“No nos damos cuenta cómo ser visto puede cambiar el ánimo de alguien”, dice Ukuku. 

Es normal que tus amigos, familiares o conocidos encuentren difícil comunicar que necesitan ayuda. Lo importante es plantar una semilla para que sepan que hay alguien a quien le importan sus emociones y con quien pueden hablar.