Editorial

¿Cómo saber si eso que vives es acoso? Aprende a identificarlo

por Editorial Coppel

La violencia psicológica, es el tipo de agresión más común y busca influir en la autoestima de quien se convierte en víctima.


¿Has detectado actitudes, comentarios o comportamientos de alguna persona que frecuentemente te hacen sentir a disgusto? Podrías estar sufriendo acoso.

Elena Olascoaga, consultora en género y desarrollo, define el acoso como una acción o conducta que tiene como objetivo incomodar a otra persona o perjudicarla.

“Puede ser bastante diverso, tiene muchas caras, puede ser verbal, físico, psicológico, sexual”, añade la directora ejecutiva de Olascoaga, empresa social enfocada al empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género.

“El acoso tiene una característica, hay diferentes opiniones, pero puede ser sistemático, es decir, es continuo y es constante”. 

Elena Olascoaga

Olascoaga explica que muchas personas deciden no hacer caso porque piensan que es un incidente de una vez, pero luego vuelve a pasar y vuelve a pasar y, es entonces, que se dan cuenta que están siendo acosadas, incomodadas de manera constante por una o varias personas.

El acoso verbal, explica, es difícil de distinguir porque la violencia está normalizada. Puede ser, por ejemplo, que te hagan bromas ofensivas. 

“En una sociedad como la mexicana, en donde constantemente hacemos expresiones como de camaradería que son muy violentas, es muy complicado identificar el acoso porque hemos normalizado mucho la violencia en una forma de convivencia aceptable”, señala la especialista en liderazgos feministas. 

La violencia psicológica, señala, está más enfocada a mermar tu autoestima. 

“Es de tejido fino, te hacen dudar de ti misma, si estás viendo lo que estás viendo, si está pasando lo que está pasando y hay formas deliberadas de hacer acoso psicológico”, indica.

Estos son algunos ejemplos: hay una reunión laboral a la que va todo el equipo y no te invitan, pero esto vuelve a pasar en diversas ocasiones; has sido la mejor vendedora, pero le dan el merito a alguien más; te exigen demandas imposibles de cumplir; que hagan imágenes ofensivas de tu persona; pedirte que hagas tareas degradantes que no están dentro de tu ámbito de trabajo.

Olascoaga explica que el acoso sexual puede ir dirigido a hombres, pero son abrumadoramente más mujeres en México las que lo han vivido.

“El acoso sexual incluye avances sexuales que no son deseados por la persona que los recibe y por tanto no son consensuados, es de la persona acosadora hacia la persona víctima”.

Elena Olascoaga

Pueden ser, por ejemplo: sonidos, movimientos con la boca, gemidos, toques (desde tocar el cuerpo de la persona o que se toque el cuerpo frente a ti), miradas lascivas, que te compartan digitalmente imágenes no deseadas.

La especialista en género dice que a veces es difícil detectar este tipo de conductas porque están relacionadas con el humor, con ver normal hacer bromas sexuales; también porque a veces son gestos que duran tan poco que te hacen dudar: ¿sí fue lo que vi? 

¿Cómo saber si estás viviendo acoso?

Puede quedar más claro si empiezas a sentir que no eres libre. 

“Si sientes que no tienes plena libertad para moverte, si buscas evitar ciertos lugares o ir en ciertos horarios, si empiezas a modificar la forma en la que te vistes o la forma en la que eres”, detalla la consultora en género y desarrollo. 

“Ese tipo de limitaciones en tu movilidad, en tu libertad, hacen que haya consecuencias. Puede ser que te deprimas, que empieces a vivir episodios de ansiedad, hay que poner mucha atención a cómo nos sentimos en los espacios en los que estamos sintiendo que nuestra libertad se está acotando”.

La especialista pide ser asertivos con lo que está pasando y no tratar de justificarlo, minimizarlo o atenuarlo. 

“El acoso necesita acción de quienes están presentes cuando pasa porque la persona a la que está dirigida tiende a una acción de congelarse”, sugiere también. 

“Hay que señalarlo, nombrarlo, que el acoso deje de gozar del silencio e invisibilidad”. 

Elena Olascoaga

Para tomar acción en una situación de acoso, se pueden usar las “5 D’s de la Intervención del Espectador”: 

  1. Distraer: toma un acercamiento indirecto para cambiar el sentido de la situación.

Por ejemplo: “una disculpa, ¿saben dónde queda esta colonia?” 

  1. Delega: busca ayuda de alguien más. 

Por ejemplo: buscar a alguien con una posición de autoridad y pedir ayuda diciéndole que una persona está siendo acosada.

  1. Demora: Cuando el incidente termine, revisa cómo está la persona que fue acosada.

Por ejemplo: “¿Cómo estás?¿puedo acompañarte a algún lugar?¿necesitas algo?”

  1. Directo: Revisa que estés seguro, señala el acoso de forma clara y firme.

Por ejemplo: “Eso es inapropiado, déjala sola”.

  1. Documenta: Si hay seguridad para hacerlo, toma evidencia de la situación.

Por ejemplo: Videograbar el acoso. Siempre corrobora con la persona acosada lo que buscas hacer con el material, nunca lo compartas en internet sin su permiso.

Cuéntanos si este contenido ha mejorado tu vida

Nota: Las opiniones expresadas aquí son del autor y no necesariamente representan las opiniones de Coppel, su personal o sus colaboradores. El contenido de este sitio web tiene como propósito solamente de proveer información sobre temas de interés general.

LO MÁS LEÍDO
  • 1- Buró de créditos gratis: cómo consultarlo
    VER ARTÍCULO
  • 2- Así puedes salir del Buró de Crédito de una forma segura
    VER ARTÍCULO
  • 3- Coppel te pone en Buró de Crédito: Mitos y realidades
    VER ARTÍCULO