Hogar

Compost casero para tu jardín: aprende paso a paso con nosotros

por Edén Alfonso

¿Sabes que puedes transformar tus residuos orgánicos en tierra fértil para tu jardín? Aprende más sobre el compost casero en la siguiente nota.


Hay pequeñas cosas que se pueden hacer para ayudar al medioambiente. Uno es crear tu propio compost casero para cuidar las plantas de la casa.

Pero, ¿Qué es el compost? Se trata de un abono cargado de nutrientes que se crea a partir de la transformación de la materia orgánica. Es una alternativa mucho más respetuosa y amigable con el medio ambiente que el uso de fertilizantes químicos. 

¿Cómo hacer compost?

Para poder obtener el compost es necesario realizar la transformación de la materia orgánica a través del compostaje. Para eso hay que contar con un elemento clave: una compostera. También, si se quiere, es de mucha utilidad tener un un núcleo de lombrices, aunque esto es opcional.

Ahora viene el punto clave de cómo hacer compost. Es necesario separar todos los desechos del hogar en desechos secos (hojas secas, ramas, fósforos, cáscaras de cacahuate, papel, cartón) y desechos húmedos (cáscaras de frutas y verduras, té, café). Una vez que se tienen estos dos, hay que lograr un equilibrio de humedad para que el proceso de descomposición pueda desarrollarse correctamente, no tiene que estar ni muy húmedo ni muy seco. Esto se logra poniendo partes similares de desechos húmedos y secos pero va a ir variando dependiendo de los desechos. 

Paso a paso

1. Formar la primera capa con ramas, hojas y cosas secas. No tiene que superar los 30 centímetros. 

2. La segunda capa lleva los desechos húmedos. 

3. Regar un poco para humedecer. 

4. Y repetir hasta lograr la altura deseada.

5. Listo, solamente queda esperar e ir revolviendo esporádicamente. También es importante revisar que no se pudra, controlando la fermentación.

Tip: de vez en cuando toma un puñado de compost con la mano y apriétalo. Si escurre líquido es que está muy húmedo y puede pudrirse. En este caso sería momento de agregar desechos secos y revolver. Por el contrario, si al apretar se desmorona es que le falta humedad. 

Otro punto que se debe de tener en cuenta es que el compost tiene olor a tierra mojada. No tiene olor feo ni atrae bichos, en este caso es una señal de que algo está fallando en el proceso.

¿Qué desechos podemos utilizar para realizarlo?

Se pueden utilizar los restos de fruta y verdura, flores, plantas, cáscaras de huevo, hojas, pasto, tapones de corcho, papel de cocina, servilletas, aserrín, aceite, vinagre, café, restos de infusiones, estiércol y paja. Los que no hay que usar son

  • Carne, huesos y pescado, porque producen mal olor. 
  • Plantas y frutos enfermos o gran cantidad de vegetales podridos, ya que producen mal olor.
  • Heces de animales domésticos y de personas, por los patógenos.
  • Ceniza y serrín de madera tratada.
  • Pinturas, pegamentos y barnices, ya que son tóxicos.
  • El polvo que se junta con la escoba. 
  • Cualquier material que no sea orgánico y biodegradable.

¿Cómo saber cuando ya está listo?

Para que el proceso de descomposición sea más rápido lo mejor es que todos los desechos sean colocados en trozos pequeños. Al pasar los días es necesario revolver la mezcla desde abajo para arriba para que todo se vaya integrando hasta que se convierta en una ‘masa’ oscura y homogénea. Cuando está listo es imposible identificar los diferentes desechos, todo tiene un mismo olor y color.

Las lombrices cumplen un rol fundamental 

Si te estás preguntando si las lombrices son necesarias si o si la respuesta es no. Se puede hacer compost sin lombrices pero la gran diferencia es que el proceso natural dura aproximadamente entre 6 y 9 meses, mientras que con las lombricomposteras se acelerará el proceso de compost de 1 a 3 meses. Pero, ¿cuál es la razón? Las lombrices permiten en muy poco espacio poder procesar una gran cantidad de residuos orgánicos.

Lo que tienes que tener en cuenta a la hora de elegir una compostera

Un punto fundamental a la hora de elegir una compostera es la cantidad de deshechos y de personas que vivan en el hogar. Con estos dos datos podremos calcular aproximadamente la cantidad de desechos que se producen por día y con esto el tamaño de compostera que necesitamos.

Con la compostera elegida y ya en casa ahora es momento de otro punto clave: ¿en qué lugar va a ir? Lo recomendable es que esté cerca de la cocina, que es en donde más desechos se producen, y que sea de fácil acceso. Su ubicación tiene que facilitar el proceso para que sea dinámico y no se convierta en una actividad tediosa. 

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