¿Controlas a la tecnología o ella te controla a ti?

Aunque sus ventajas son muchas, los dispositivos electrónicos pueden meternos en problemas si no los usamos adecuadamente. El exceso de pantallas puede conducir a conductas de riesgo como:

  • Desarrollar dependencia a estar conectados.
  • Pasar poco tiempo al aire libre.
  • Hacer menos deporte y acostumbrarse a un estilo de vida sedentario.
  • Tener problemas de estrés, ansiedad, insomnio o descanso inadecuado.

Si respondes sí a más de una pregunta, estás frente a un problema. La frecuencia con que suceda te indicará qué tan grave es. Estas son algunas recomendaciones para tomar control:

  • Empezar a limitar su tiempo en pantallas, poner horarios y respetarlos. Al principio le dolerá, pero aprenderá que hay momentos para cada cosa.
  • Invitarlo a realizar actividades que no involucren teléfonos o tablets, como dibujar, jugar juegos de mesa, salir a un parque.
  • Asegúrate de que tenga tiempo libre para descubrir el mundo real, en la niñez lo más importante es el juego.