Tres conductas que cambiarán nuestro día a día

Uno de los principales resultados de la pandemia que nos sacudió este año es que muchos de nuestros hábitos cambiaron significativamente. 

La forma en que compramos víveres y artículos de despensa ha sido de lo más notorio.

Eddie Yoon, experto en inversiones y crecimiento económico, lo explica para el Harvard Business Review en el artículo “3 Behavioral Trends that Will Reshape our Post-Covid World” (3 tendencias de conducta que remodelarán nuestro mundo post-Covid).

Durante una semana, en marzo, las ventas de supermercados en Estados Unidos repuntaron 77 por ciento más que el mismo periodo el año pasado, mientras las de restaurantes bajaron 66 por ciento. Y se cree que estos números seguirán cambiando en el mundo post-Covid.

Ahora, de cara a la apertura de todas las industrias, todos nos preguntamos ¿cómo será la tan llamada “nueva normalidad” en lo que se refiere a hábitos de compra, cocina y comida?

Específicamente, los investigadores creen que hay tres factores que van a influir en la forma en que hacemos las compras, y en otras industrias también. 

1. Trabajar desde casa.

El trabajo en casa o “home office”, como lo llamamos también acá, es ya una tendencia mundial, especialmente para trabajadores de ciudades grandes. Esto quiere decir que muchas personas comerán ahora en casa, pues a menudo las comidas que se hacían en la calle estaban relacionadas con asuntos de trabajo.

2. Comida para uno.

Cada vez más personas viven solas y éste uno de los motivos por los que la cocina casera ya no se practique tanto. Para muchos, cocinar para una persona no es conveniente ni práctico y quienes lo hacen, gastan más que si cocinarán para varios. Incluso es raro encontrar recetarios con recetas para una sola porción. Pero con el Covid-19 esto también cambió, la gente empezó a cocinar en casa más que nunca y esto incluyó, por supuesto, a quienes viven solos. 

3. Adiós densidad.

Los inversionistas se están dando cuenta de que los consumidores están alejándose de las áreas con grandes concentraciones de gente, lo que quiere decir que las industrias se tendrán que adaptar. En la comida, por ejemplo, lugares con área para recoger o con entrega a domicilio se volverán más populares. En el tema de oficinas, quizá veamos menos trabajos en edificios, oficinas compartidas o elevadores repletos de gente.

Cuídate del virus en baños públicos

En las últimas semanas, el mundo ha empezado a transitar a una nueva realidad en la que habrá que cuidarse -permanentemente- de virus como el Sars-Cov-2, que causa Covid-19, y de otros riesgos para la salud.

Las oficinas, restaurantes, algunos bares y otros negocios ya comienzan a abrir. Como consecuencia, los baños públicos o compartidos comenzarán a ser visitados de nuevo.

En su artículo para el periódico The New York Times “Coronavirus en el baño: descargar el agua del inodoro puede arrojar partículas infecciosas”, Knvul Sheikh describe cómo los baños públicos o de uso común son por lo general espacios pequeños, mal ventilados, que pueden incrementar el riesgo de exposición a infecciones.

Investigadores han descubierto que descargar un inodoro, además de eliminar lo que esté en él, puede generar una nube de gotículas de aerosol capaz de elevarse hasta casi un metro. Si uno se queda parado junto al baño mientras termina la descarga, hay tiempo suficiente para inhalar estas gotículas, que también pueden caer en las superficies del baño.

La revista estadounidense Physics of Fluids publicó un estudio el 16 de junio en el que se demuestra cómo el coronavirus puede transmitirse no sólo por medio de microgotas respiratorias, sino también a través de excrementos cargados con virus.

Con una simulación por computadora se explica cómo cuando el agua cae, tras la descarga, se genera un remolino que desplaza el aire en la taza. La fuerza centrífuga expulsa hacia afuera alrededor de 6000 gotículas y partículas de aerosol muy pequeñas.

Y aunque no hay certeza de cuánta cantidad de virus infecciosos pueda haber en estos aerosoles, ni es posible saber si el baño fue usado por alguien con Covid-19 u otra enfermedad, sí podemos tomar medidas para protegernos.

Ji-Xiang Wang, quien estudia dinámica de fluidos en la Universidad de Yangzhou y es coautor del estudio, señala que lo primero es cerrar la tapa del inodoro antes de activar el proceso de descarga.

Esto no siempre se puede en los baños públicos, algunos a veces ni la tienen, así que la siguiente recomendación es alejarse del baño una vez hecha la descarga.

Lavarse las manos frecuentemente sigue siendo la medida obligada. Evita tocarte la cara y mantén tu cubrebocas puesto mientras usas el baño y te lavas las manos.

“Los aerosoles generados por los inodoros son un fenómeno que hemos más o menos conocido desde hace un tiempo, pero que muchas personas han subestimado”, explica Joshua L. Santarpia, profesor de Patología y Microbiología del Centro Médico de la Universidad de Nebraska.
Esta investigación ya puso el ojo en algo importante: la facilidad de transmisión de éste y otros virus en los baños públicos, por lo que se espera que ayude a implementar mejoras en el diseño de los inodoros. También hace énfasis en la necesidad de dispensadores de jabón, gel antibacterial y papel secador automáticos o con sensores.

Con el regreso de las actividades cotidianas será inevitable hacer uso de un baño público o compartido. No les temas, pero recuerda siempre seguir estas recomendaciones para mantenerte a salvo.

La misión: ayudar a los que ayudan

Los tiempos difíciles permiten a los seres humanos analizar sus vidas desde otras perspectivas y valorar lo que tienen. 

La contingencia de salud ocasionada por el COVID-19 hizo evidente que hay quienes no cuentan con las mismas facilidades para afrontar la crisis, lo que hace indispensable el apoyo de unos a otros para juntos salir adelante. 

Para ayudar a los que salvan vidas, Coppel lanzó la convocatoria “COVID -19”, que benefició a 67 iniciativas sociales. Los apoyos, que van desde 35 mil hasta 400 mil pesos, están enfocados en proteger la salud de quienes están en los grupos de riesgo ante el virus. Ésta es la historia de una de ellas.

Un hogar seguro

A sus 97 años, Tere no le teme a la muerte ni a la vejez. No usa lentes, bastón ni muletas, pero algo no la deja dormir últimamente: el COVID-19.

Ella es una de los 89 residentes del Hogar Marillac, en Naucalpan de Juárez, Estado de México, que desde hace más de 50 años da techo, cuidado y compañía a adultos mayores.

“Tengo miedo todas las noches. A veces despierto y no puedo dormir porque no sabemos de qué enemigo nos estamos protegiendo y cuidando, no lo conocemos”, dice María Teresa Villa, quien vive en el hogar desde hace 15 años.

Con apoyo de la convocatoria, este asilo ha podido implementar protocolos preventivos, como el uso de cubrebocas, caretas, gel antibacterial y desinfectantes.

Además, equipará un área de aislamiento con condensadores de oxígeno, mascarillas especiales y oxímetros para evitar el contagio masivo en caso de que surgiera algún caso positivo en la institución.

“No queremos que el virus entre al hogar”, comenta su director, Jaime Javier López. “Hemos aprendido de las lecciones del mundo, por ello estamos tomando estas medidas”.

El cariño hacia los abuelitos es tan grande, que algunos miembros del personal han optado voluntariamente por quedarse ahí durante la cuarentena.

“No es fácil, porque no estamos acostumbradas a estar aquí 24 horas, pero si me cuido yo, los cuido a ellos. Y ése es el compromiso, hacer este sacrificio para que no tengamos ningún contagio”, explica Nohemí Santos, una de las 50 cuidadoras del hogar. 

Con este tipo de medidas buscan evitar lo sucedido en países como España, donde hubo asilos que reportaron hasta 20 muertes. 

“Mi familia está afuera, pero aquí tengo a otra familia y también quiero que estén a salvo”, expresa Enriqueta “Queta” Cramer, de 99 años, quien tiene 9 años en este hogar. 

A pesar de la amenaza que representa el virus, el director del asilo ve esta situación como una oportunidad para mejorar la relación entre los abuelos y sus familias. 

“Nos damos cuenta de que lo que realmente importa son las personas, nuestros seres queridos”, expresa.

El apoyo de Coppel permitirá ayudar a los que salvan vidas en este hogar y que sus 89 residentes, así como el personal que labora en él permanezcan seguros durante la contingencia.

La reunión en vivo, ¿por qué la extrañamos?

Aunque hoy las actividades virtuales suplen a las presenciales, para el cerebro la experiencia no es la misma

Poder tomar las clases a distancia o tener las juntas laborales desde casa ha sido una gran ventaja en este tiempo de confinamiento, algo que en otra época hubiera sido impensable.
Pero aunque la tecnología hoy nos “acerca” nunca suplirá a la presencia física, a los abrazos o al vernos a los ojos. Pues más que un deseo es una necesidad biológica del ser humano para funcionar correctamente.
Maira Germán, coordinadora de Educación Continua para Estrella Guía, quien cuenta con certificación en disciplina positiva, comenta que la cercanía física crea conexiones cerebrales importantes en el ser humano. Se trata de la parte biopsicosocial, que es la necesidad de relacionarse con otros.
A través de nuestros sentidos se crean conexiones cerebrales, y es entonces que se manifiestan las emociones.
“En el cerebro hay una neurona espejo que forma parte del mecanismo social y que permite hacer conciencia de sí mismo y de los demás. Al momento en que me relaciono con otra persona esa hormona actúa y me permite entenderla, empatizar con el otro, qué siente, lo que me está transmitiendo o si va cargado con alguna emoción”, señala la especialista.
¿Cómo va afectando a las personas el distanciamiento físico al paso de los días?

En el trabajo
La comunicación es una de las principales herramientas que se necesitan para un ambiente laboral favorable.
A través de los dispositivos electrónicos y con todas facilidades tecnológicas a las que se tiene acceso actualmente, se puede lograr una comunicación efectiva. Sin embargo, con el paso del tiempo, la reunión presencial se vuelve necesaria, pues sin ella se va perdiendo la empatía y la eficacia del trabajo en equipo.
“Las reuniones presenciales permiten una integración más eficaz del trabajo en equipo porque se activa la parte empática que te hace entrar en el mundo del otro. Se activa también la inteligencia emocional, logras autorregularte y manejar el entorno en el que estás”, señala la experta.
La recomendación es que, mientras se siga trabajando a distancia, los involucrados prendan siempre sus pantallas. Al ver el rostro del otro, la hormona espejo logra actuar y se estimula la empatía. Vale la pena también interesarse por lo que están pasando los demás y preguntarles al respecto.

En la escuela
“Sin emoción no hay aprendizaje”… a través de una pantalla se puede dar el contenido y cubrir el plan de estudios para niños y jóvenes en edad escolar, pero falta otra parte muy importante para que lo impartido realmente se aprenda: las emociones.
“Cuando vemos expresiones vamos relacionando en el inconsciente aspectos internos y emocionales, nos interesamos en el tema con el compañero, por una experiencia propia o ajena. Por eso es importante que el maestro involucre la parte de las emociones, preguntar cómo estás da un elemento valioso para la enseñanza”, agrega Germán.
El rol de los papás aquí es muy importante. Se recomienda tener una cercanía más profunda emocionalmente, sea cual sea la edad de los hijos, acercarse y sentarse con ellos, escuchar cómo se sienten, verlos a la cara y abrazarlos. Que sientan que son amados y entendidos va generando un bienestar y ayuda a aminorar el impacto emocional del confinamiento.

Con la familia
Para quienes están en una misma casa es importante crear espacios de convivencia, como una tarde de juegos de mesa o hablar sobre las experiencias pasadas o de la infancia.
“Al recordar eventos positivos o momentos donde fuimos muy felices se conecta con la parte humana y se genera alegría y bienestar”, explica la especialista en disciplina positiva.
Con los más pequeños se pueden crear juegos de rol, por ejemplo, donde el papá o la mamá sea el alumno y el niño el maestro o entrenador de futbol, para captar mejor lo que le está afectando la nueva rutina. También puede establecerse un espacio de reflexión en casa e invitar a los niños a que lo visiten cuando se sientan tristes o molestos.
“Nunca hay que negarles las emociones, hay que validarlas para que sepa expresarlas adecuada y afectivamente a lo largo de toda su vida”, menciona Germán.
Frases como “puedo imaginar lo que sientes”, “te entiendo” y “te escucho” deben ser parte del lenguaje de cada día en todos los contextos.
Y cuando vuelva la actividad presencial: trabajos, clases regulares, reuniones, festejos, será más fácil reconectar con las personas, pues el encierro nos ha enseñado a valorar más la oportunidad de convivir frente a frente.

Atención temprana para salvar vidas

Si tienes dolor de cabeza, dolor de cuerpo y fiebre por más de un día, no esperes a ver cómo evolucionan los síntomas, en los Módulos de Triage de la Unidad Temporal COVID-19 del Centro Citibanamex (UTC-19) pueden atenderte.

Gracias al apoyo de más de 30 empresas, entre ellas Coppel, se han establecido siete módulos gratuitos de evaluación en la Ciudad de México para evitar que los pacientes lleguen en estado de gravedad a los hospitales.

“Muchas personas presentan síntomas y se esperan en casa 7 u 8 días, y hasta que empiezan a notar un mayor deterioro es que buscan ayuda, pero ahí ya el daño pulmonar puede ser mayor”, explicó Rafael Ricardo Valdez Vázquez, director de la UTC-19.

Los Módulos de Triage buscan evaluar a qiuenes tengan síntomas de COVID-19 o ya estén diagnosticados para brindarles tratamiento y, en caso de ser necesario, canalizarlos a la UTC-19 para hospitalización temprana.

De acuerdo con Valdez Vázquez, en esta fase de la pandemia los ciudadanos que presentan síntomas compatibles con COVID-19 deben asumir que muy probablemente estén contagiados y evitar automedicarse.

“En estos momentos una persona que padezca fiebre, dolor de cuerpo y algún síntoma respiratorio tiene una probabilidad de más del 95% de estar contagiada”, señaló el especialista en Medicina Interna con subespecialidad en Infectología.

Al tratarse de pacientes con factores de riesgo como hipertensión, obesidad, enfermedades cardiacas y pulmonares, la hospitalización anticipada resulta fundamental para evitar que progresen hacia la gravedad.

“Si presentan alguna de estas comorbilidades, podemos iniciar su hospitalización y controlar esos factores de riesgo. Además, se cuenta con un equipo de laboratorio y rayos X, oxígeno, anticoagulantes, antiinfamatorios y personal especializado”, destacó el director de la Unidad Temporal COVID-19.

Uno de los principales beneficios de este servicio es la posibilidad de aislamiento para cortar la cadena de contagios.

“Es muy difícil que todo el mundo tenga la posibilidad de contar con un cuarto y baño propio, y que no esté en contacto con nadie más”, comentó Valdez Vázquez. “Por eso si una persona presenta presenta síntomas, se le puede ofrecer la hospitalización como una medida de aislamiento para evitar contagios”.

Actualmente, los siete módulos Triage ubicados en la CDMX reciben en total entre 140 y 280 personas diarias, de las cuales alrededor de 30 son canalizadas a la UTC-19 , donde se cuenta con 234 camas de hospitalización y 8 de terapia intermedia.

Del 29 de abril al 14 de junio, 510 pacientes han sido hospitalizados en la UTC-19, 320 ya fueron dados de alta y 157 aún se encuentran en tratamiento.

El servicio, tanto de evaluación como de hospitalización, es completamente gratuito y sólo se requiere de una identificación oficial para ser atendido.

UBÍCALOS

Los siete módulos Triage en la CDMX están distribuidos en distintos puntos de la CDMX:

Hospital General Dr. Rubén Leñero (a un costado), Alcaldía Miguel Hidalgo.
Lunes a viernes, de 8:30 a 20 horas; sábado y domingo, de 9:00 a 18:00 horas.

Hospital General Xoco (a un costado), Alcaldía Benito Juárez.
Lunes a viernes, de 9:00 a 17:00 horas.

Centro de Salud Dr. José Castro Villagrana, Alcaldía Tlalplan.
Lunes a viernes, de 8:00 a 17:00 horas.

Jurisdicción Sanitaria Tláhuac, Alcaldía Tláhuac.
Lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 horas.

Módulo Triage Xochimilco, Av. 16 de Septiembre.
Lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 horas.

Instituto Nacional de Cardiología (a un costado), en la Alcaldía Tlalpan.
Lunes a viernes 24 horas, sábado y domingo, de 9:00 a 18:00 horas.

Módulo de Triage Central de Abasto (exclusivo para empleados).
Lunes a viernes, de 9:30 a 16:30 horas.

5 ideas para ganar dinero sin mucha inversión

Generar ingresos parece hoy una tarea muy difícil. Sin embargo, a veces no es necesaria mucha inversión, sólo centrarte en una idea y enfocarte en ella.

Tus gustos, intereses y, sobre todo, las áreas en las que tienes facilidad son la clave. Piensa en algo para lo que eres bueno y apuéstale. Quizá nunca lo habías visto así, pero puede ser una forma de obtener ganancias.

Aquí hay cinco ideas que pueden servirte, en todas puedes apoyarte con productos que es posible adquirir con tu Crédito Coppel:

1. Snacks de temporada.
Si tienes el tiempo y quieres aprovechar la estancia en casa, puedes comprar fruta de temporada y preparar paletas de hielo (ideales para el calor), licuados, jugos naturales y hasta mermeladas para vender. Puedes ofrecerlos a familiares y vecinos y/o trabajar sobre pedido. Una buena licuadora puede impulsar tu pequeño negocio.

2. Apoyo escolar.
El acompañamiento y apoyo de los niños que desde casa siguieron con el ciclo escolar han sido complicados para muchos papás. Algunos trabajan tiempo completo, en casa o fuera, y otros simplemente no tienen las habilidades, el conocimiento o la paciencia para ayudar a sus hijos. Si a ti se te facilita la enseñanza y tienes nociones de educación escolar, puedes ofrecer apoyo en casa a alumnos que busquen cumplir con sus trabajos o ponerse al día. Puedes adquirir una tablet o una laptop para emprender esta labor.

3. Cultiva tu huerto.
Un pequeño espacio en el que puedas sembrar plantas de la región en tu hogar es suficiente. Los huertos caseros son una tendencia mundial y ante las circunstancias, serán cada día de más utilidad. Puedes apoyarte con cursos en línea o tutoriales de YouTube y después tú mismo ofrecer talleres para cultivar o incluso vender los productos que logres cosechar. Para lograrlo necesitarás un set de artículos de jardinería.

4. Comida hecha en casa.
Si eres de los muchos que durante la cuarentena aprendieron recetas nuevas, es hora de ponerlas en práctica y llevar tu sazón a los demás. Elaborar alimentos como tamales, tortas, tacos y otros platillos caseros incentivan el consumo local. Te servirá hacerte de un buen juego de sartenes, así como de cucharones y palas.

5. Entregas a domicilio.
Debido a la contingencia sanitaria, cada vez más negocios están utilizando el servicio a domicilio. Si tienes una bici, motocicleta o un auto compacto y tiempo libre, puedes ofrecer el servicio de recolección y entrega. Empieza con amigos y familiares, pídeles que te recomienden y, si te va bien, extiende tu servicio a tu comunidad.

Si no tienes vehículo, puedes comenzar con una bicicleta sencilla o una moto.

Innovar en tiempos difíciles

A la crisis de salud que vivimos actualmente se le une también una crisis económica que ya empieza a causar estragos en pequeños y grandes negocios.

Pero situaciones difíciles como ser despedido del trabajo o que las ventas de una compañía bajen drásticamente, muchas veces pueden convertirse en detonadores de proyectos exitosos.

En Estados Unidos, por ejemplo, se estima que el 42 por ciento de quienes fueron relevados temporalmente de sus labores durante esta pandemia pierdan sus trabajos de forma permanente, menciona Steven J. Davis, experto en prácticas de contratación y pérdida laboral de la Escuela de Negocios en la Universidad de Chicago en el sitio del Foro Económico Mundial.

En nuestro país la situación no será muy distinta. Pero este panorama, aunque no lo creas, puede resultar alentador para muchos, pues con las crisis se pueden generar oportunidades de innovar y ofrecer productos y servicios de acuerdo a las necesidades del mercado.

Alberto Pérez, recién egresado de la carrera de Administración de Empresas, empezó con home office de tiempo completo cuando la compañía para la que trabajaba entró en la cuarentena obligatoria. Al poco tiempo, la empresa realizó un recorte que lo incluyó.

“Lo tomé como una oportunidad para buscar nuevas opciones a corto y a largo plazo”, explica Pérez, quien se vio obligado a buscar nuevas formas de generar dinero.

“Por lo pronto, me contactó un amigo de la familia que tiene una empresa y necesita una cantidad grande de tapabocas para repartir a sus empleados ante la reincorporación de actividades laborales, y yo los estoy consiguiendo para él”, cuenta.

Así como él, habrá muchos que tendrán que abrir bien los ojos y ver las necesidades que hay en el mercado e intentar satisfacerlas.

Ante los problemas, creatividad
Con la crisis siempre viene la oportunidad de innovar y optimizar los recursos y habilidades que tenemos para adaptarnos y salir adelante.
Gloria Román, dueña de un negocio de renta de casas de campaña tipo “teepee” para eventos, cuenta que la pandemia la empujó a renovar y expandir sus servicios, ofreciendo el montaje de estas estructuras para cumpleaños, aniversarios de parejas y otros festejos familiares en casa.

“Nos dimos cuenta de que el negocio se prestaba para adaptarse a estas nuevas necesidades y nueva realidad. Sólo tomamos las medidas de higiene y distancia social obligatorias a la hora de montar el mobiliario y de retirarlo”, explica.

Como ella, pasteleros y pasteleras, chefs, peluqueros, manicuristas, entre otros, han explotado las posibilidades de llevar sus productos y actividades a domicilio.

Adaptarse al cambio
Quizá para algunos la pandemia no ha tenido consecuencias tan graves como la pérdida del empleo, pero sí ha modificado el espacio y las formas de trabajar.

“Toda esta situación presenta cambios importantes en la forma en que pensamos, actuamos y nos relacionamos”, menciona Adam Grant, psicólogo organizacional y profesor de gerencia y psicología de la Universidad de Pensilvania para el sitio del Foro Económico Mundial.

“Pero algo positivo es que más de la mitad de las personas responden diferente a los eventos traumáticos y tendrán ‘crecimiento postraumático’, que es un poco como decir que desearías que esto no estuviera pasando, pero ya que pasó, sientes que eres un poco mejor en algo”.

También, las empresas y empleadores podrán tomar esta oportunidad para ser más flexibles en cuanto al trabajo remoto, ya que verán que coordinarse y manejar equipos a distancia no es tan difícil y que en ocasiones hasta resulta más productivo.

Sea cual sea nuestra situación, podemos tomar este momento crítico para echar a andar la creatividad y pensar en nuevos proyectos y áreas de oportunidad. No olvidemos que titanes como Microsoft, Apple, Netflix y Airbnb surgieron de la escasez y la necesidad propiciadas por la debacle económica.

Ayudando a quienes salvan vidas

Ante la contingencia que vivimos, la prioridad para Coppel es ayudar. Ayudar a quienes salvan vidas.

Esta misión se ha consolidado con donativos económicos y en especie hacia distintos frentes, como apoyos al Gobierno de México, así como a Gobiernos estatales y municipales para la compra de medicamentos, insumos hospitalarios y material de protección para beneficio de pacientes, personal de salud y centros médicos.

Adultos mayores, personas en situación vulnerable y familias en riesgo alimentario también han recibido la ayuda de Coppel durante esta crisis sanitaria a través de asociaciones y bancos de alimentos.

Además, del centro de atención telefónica nacional han salido miles de llamadas para informar a las familias mexicanas sobre medidas de prevención, salud e higiene. 

Hasta hoy, el apoyo suma 312 millones de pesos que han beneficiado a 11 millones de mexicanos.

¡Unidos saldremos adelante!

No caigas en las redes

Hoy las redes sociales son más populares que nunca, casi la mitad de la población mundial usa activamente alguna de ellas.
Tienen un lado muy bueno: gracias a ellas podemos acercarnos a seres queridos que tenemos lejos, encontrar amigos de la niñez, compartir fotos, opiniones y mucho más. Sin embargo, hay una parte de cuidado, pues muchas veces no se conocen sus alcances y ante un uso desinformado puede haber altos riesgos.

Checa la privacidad
Un mal uso de las redes sociales puede poner en riesgo tu integridad o la de tu familia, así que lo primero que debes revisar es la privacidad.
Si es una cuenta personal, no la dejes abierta a cualquier usuario, selecciona los candados adecuados (en el apartado de configuración y privacidad) para que sólo tus contactos puedan ver lo que publicas, así no estarás expuesto a que un desconocido tenga acceso a fotos de tu familia, sepa dónde festejas tu cumpleaños o si visitaste la playa.

Cuida lo que publicas
Todo lo que compartes en tus redes sociales se queda para siempre en el ciberespacio y deja una huella digital. El riesgo de esto es que se puede hacer una divulgación no deseada de tus datos personales, o bien, con el paso del tiempo salir a la luz fotos o videos que no quieras que se conozcan o comentarios que puedan afectar tu carrera o tu imagen pública.
Por eso cuida lo que compartes, la foto que pones tu perfil (que es tu cara al mundo virtual) y los comentarios que haces. Como ejemplo, un 75 por ciento de los jefes de personal se dan una idea de los solicitantes de trabajo al ver su cuenta de Facebook, ¿quieres causar una primera impresión positiva o negativa?

Los niños y adolescentes son quienes más peligros enfrentan cuando se internan en este atractivo mundo virtual, pero no son sólo ellos los únicos vulnerables, los adultos están también expuestos.

La ubicación
Muchas personas gritan a los cuatro vientos que andan de viaje, a dónde fueron a cenar o en qué evento están. Evita hacer check in en los lugares que visitas, con 83 millones de usuarios de Facebook sólo en México, es muy probable que esta información sea útil para algún amante de lo ajeno. No andas por la calle gritando que tu casa está sola mientras disfrutas de una ida al cine, ¿verdad? Tampoco lo hagas en tus redes.

Riesgos para la salud
¿Quisieras tener la maravillosa vida que muestra tu ex compañera de la escuela en su cuenta de Instagram? Ten cuidado con lo que sientes, muy probablemente ni siquiera es real.
El uso excesivo de redes sociales puede traer problemas de autoestima y ansiedad por la constante comparación de tu vida con la de otros usuarios, lo que además muchas veces no corresponde a la realidad, pues por lo general las personas suelen publicar sólamente la parte “bonita” de sus vidas.
No creas todo lo que ves en redes, evita compararte y disminuye su uso a no más de dos horas diarias.
Recuerda que vives, comes, respiras y trabajas en un mundo real, donde lo más importante es la convivencia cara a cara con quienes te rodean.

Con información de Ionos Digital Guide y Trend Micro

Cuando en casa también hay riesgo

Quedarse en casa es una de las principales medidas para prevenir el contagio del Coronavirus, la epidemia que ha paralizado al mundo.

Pero este mandato, si bien nos protege del COVID-19, trae otras problemáticas a nivel personal y familiar, ya que permanecer en un mismo espacio con la familia puede generar desde pequeños conflictos hasta violencia doméstica, en el peor de los casos.

Situaciones tan simples como quién va a hacer el aseo, cocinar o usar el área de estudio o de televisión, hasta temas más complejos como la preocupación por la salud, el dinero o conservar el empleo, pueden generar emociones negativas y detonar episodios violentos.

Para Gabriela Pérez, especialista en familia y educación, lo primero que hay que comprender es que entre más cercanas y constantes sean las relaciones -justo lo que se se está dando por el confinamiento- se van a generar conflictos, pero hay que buscar primero resolverlos y llegar a acuerdos.

“No podemos tener todo perfecto ahorita, tenemos que tener cierto nivel de caos. Requerimos poder sobrellevarlo para llegar a la convivencia”, explica.

“Y lo que debe prevalecer son los vínculos porque los enojos, la violencia, lo que hace es cortar los vínculos: las personas se dejan de hablar, comienzan a sufrir, a tener miedo. Entonces, gestándose ese tipo de violencias, van a empezar a salir los que subyacen como temas no resueltos, emociones no expresadas, ofensas que ya traían”.

La empatía debe prevalecer
La facilitadora de las Escuelas del Perdón y Reconciliación explica que cuando una una persona es colérica o iracunda, su capacidad de frustración es menor y tiene poca tolerancia.

“Si mi forma y personalidad es así, necesita darse cuenta de que ‘explota’ muy rápido, pero sobre todo visualizar que se va a enojar por cosas que son injustas para otros. Tenemos que tener un grado más alto de empatía, ponerse en los zapatos del otro, sentir y pensar como lo haría el otro”.

Por otro lado, agrega, también debe haber empatía y compasión hacia quien experimenta emociones negativas, que no son placenteras.

“Saber que no me tengo que enganchar si el otro está enojado. Hay que permirle que esté enojado, que se salga a enojarse o dejarlo un rato”, indica.

“La compasión es dar un paso atrás para comprender lo que le sucede al otro, no lo voy a justificar, lo voy a comprender. En un momento, el mismo día o al siguiente, voy a abordarlo y decirle que esas reacciones nos preocupan a todos, nos hacen daño a todos y hacen difícil la convivencia”.

Pérez sugiere que en un momento en el que ya no haya ira o enojo, la pareja o la familia debe hacer una convocatoria para dialogar y a expresar lo que cada uno siente y necesita.

“Hacer una pequeña ronda de cómo me siento yo, sin culpas ni acusaciones, simplemente expresar cómo se siente”, explica.

“Eso nos puede ayudar a comprender que el papá tiene estrés por el trabajo, que la mamá está cansada por la carga, que el hijo no puede recibir sus clases, que no puede ver a sus amigos. Y luego hacer los acuerdos, para ver cómo esto puede fluir mejor”.

Violencia que se agudiza
Hay hogares en donde ya había violencia y ésta ha escalado durante el confinamiento. Estos casos son más delicados, pues a veces quienes lo viven, en su mayoría mujeres, no tienen oportunidad ni herramientas para dialogar e intentar llegar a acuerdos.

En la Ciudad de México, por ejemplo, tan sólo en marzo y abril, meses caracterizados por el confinamiento domiciliario ante la pandemia del nuevo Coronavirus, el número de llamadas al Consejo Ciudadano de Seguridad por violencia familiar se cuadruplicó.

Permanecer en el mismo lugar con el agresor ya es una alerta. A esto se suma el riesgo de estar conviviendo con él más tiempo, sin redes de apoyo ni espacio para desahogo o contención.

“El simple de hecho de tener a la persona que te agrede cerca de ti, más tiempo del que antes estabas, convivir más, ya es un síntoma de alerta”, advierten en Fundación Origen.

“Tan solo el nivel de angustia que se tiene por estar pensando que al otro no se le detone el enojo, eso ya es violencia”.

Esta problemática, que comenzó a observarse en distintos países a medida que de que avanzaba el tiempo de confinamiento, llevó a las Naciones Unidas a hacer un llamado urgente para combatir la violencia doméstica en todo el mundo.

“La paz no es sólo la ausencia de guerra. Muchas mujeres que están en casa por el COVID-19 enfrentan violencia donde deberían de estar más seguras: en sus propias casas”, publicó en Twitter el Secretario General de la ONU, António Guterres, el 5 de abril.

Cualquier situación en la que haya violencia, por mínima que sea, aunque ya se haya sufrido antes, tiene que ser motivo para pedir ayuda. Esto incluye a los diferentes tipos de violencia: psicólogica, física, sexual, patrimonial, económica y feminicida.

Si tú o alguien que conoce la sufre, no dudes en pedir ayuda. En Fundación Origen cuentan con la Línea de Ayuda Origen, que brinda atención psicológica y orientación legal y médica confidencial a nivel nacional. Cualquier persona, mayor de 14 años puede llamar o escribir de lunes a domingo de 8:00 a.m. a 10:00 p.m.

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Línea de Ayuda Origen
Teléfono: 800-015-1617
Whatsapp: 55-3234-8244
Correo: lineadeayudaorigen@origenac.org
Para contactarse vía chat, es necesario entrar a la página y dar clic en el enlace
www.origenac.org/Ayuda

Adultos mayores: 5 estrategias para sobrellevar el aislamiento

Uno de los grupos en riesgo de desarrollar complicaciones con el Covid-19 son los adultos mayores. Por eso para ellos la recomendación de quedarse en casa es aún más estricta.

Los nietos, los hijos, los amigos, los paseos, las salidas al supermercado, todo ha quedado en pausa. Con ellos el distanciamiento social debe cumplirse a la perfección.

Pero el aislamiento y el cambio en la rutina pueden traerles afectaciones emocionales y físicas que los lleven a deprimirse o enfermarse. Por eso, buscar alternativas para sobrellevar estos días de la manera más sana posible se ha vuelto muy importante en este grupo.

Ángela Santamaría, psicóloga del equipo de Estrella Guía, comenta que la situación actual puede provocar en los adultos mayores emociones fuertes, como miedo, estrés o preocupación. Esto a su vez puede repercutir en la parte física, por ejemplo con dolores de estómago, de cabeza o alteraciones del sueño.

Vecinos, amigos, familiares o cuidadores deben estar al pendiente para observar cualquier señal de alarma y poder actuar a tiempo.

“Si vemos que su comportamiento ha cambiado, quizá que tengan poca energía, estén consumiendo alimentos que no son adecuados para ellos o dejan de comer, de hablar con las personas cercanas, o bien, que estén muy irritables, esto nos dice que algo está pasando”, indica la psicóloga.

El apoyo emocional que se les puede ofrecer, de acuerdo con la experta, va dirigido principalmente a la comunicación constante, la ventaja hoy es que la tecnología lo facilita. Con esta atención diaria sentirán la cercanía y el afecto de los suyos, así también podrán externar sus miedos o preocupaciones.

Si tienes un adulto mayor en casa o cerca de ti, éstas son cinco recomendaciones de Santamaría para ellos, ayúdalos a ponerlas en práctica. Y si tú estás en este grupo de edad y sientes que la cuarentena te está afectando, toma nota, recuerda que tu estado de ánimo es muy importante.

1.- Aceptar y escuchar emociones
Lo primero es aceptar lo que se siente: miedo, angustia, incluso las emociones positivas. Es importante que estos sentimientos fluyan. Si se sienten ganas de llorar, hay que llorar.
Al dejar salir las emociones regresa la sensación de estabilidad y, sobre todo, las personas vuelven a conectarse con su interior.

2.- Adaptar la rutina
Aunque la rutina ha cambiado a causa de la pandemia, es importante adaptarla a la nueva realidad. Por ejemplo, si se hacían caminatas al exterior, realizarlas en algún pasillo o patio al que se tenga acceso, o si salían a bailar o a cualquier otra actividad, hacerlo también algunas veces por semana dentro de casa.

3.- Vivir en el presente
La meditación o las actividades de respiración son excelentes herramientas para mantener la mente en el aquí y en el ahora. Eso ayuda a sentir que se tiene el control de la situación, sin pensar constantemente en el futuro incierto.

4.- Limitar las noticias
Es bueno mantenerse al día y estar enterados de lo que pasa a nuestro alrededor, pero saturarse de noticias puede provocar más estrés. Es importante la moderación y siempre consultar fuentes oficiales y científicas.

5.- Reconectar con la familia y amigos
Aunque sea a distancia, mantener contacto con la familia y personas cercanas es un bálsamo para todos. Hermanos, primos, sobrinos que hace tiempo no se ven, amigos de antaño, cualquier compañía virtual es buena. Platicar las anécdotas de la infancia e incluso escribirlas, es un buen ejercicio de estimulación. Como bien dicen, recordar es volver a vivir.