Proactividad en 10 cualidades

La proactividad sirve para cualquier área, pero se valora muchísimo en el entorno laboral: si eres un trabajador con actitud proactiva serás capaz de anticipar problemas y evitar que ocurran, o bien, sabrás solucionarlos con eficacia.

¿Cómo llegar a serlo? Éstas son cualidades de una persona proactiva.

  • Conoce sus fortalezas y sus debilidades.
  • Ve los problemas o fracasos como oportunidades de aprendizaje.
  • Maneja adecuadamente sus emociones, tiene autocontrol.
  • Se adapta a los cambios en su entorno.
  • No toma las críticas como ofensa personal, de ellas aprende y mejora.
  • Es sociable, cultiva las relaciones con quienes lo rodean.
  • Usa un lenguaje positivo y se expresa con optimismo.
  • Expresa su opinión de forma clara y respetuosa.
  • Ejerce la creatividad y busca siempre alternativas para solucionar un problema.
  • Toma responsabilidad de sus actos.

5 apps para prevenir y atender la depresión

La OMS define a la depresión como un problema de salud mental frecuente, caracterizado por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

No es cuestión de “falta de ánimo”, se trata de una enfermedad que puede convertirse en un mal crónico.

También puede dificultar el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar problemas de índole personal. En casos graves, puede conducir a un estado de ausencia y hasta llevar al suicidio.

La Asociación Americana de Psicología precisa que éste es un trastorno tratable y que se pueden obtener resultados en periodos cortos de tiempo si el paciente recibe atención especializada e integral, es decir, que abarque varios aspectos.

En los últimos años, se han desarrollado aplicaciones que sirven como guía y acompañamiento en el tratamiento de esta enfermedad.

De acuerdo con el Journal of Medical Internet Research, estas 5 apps apoyan de manera significativa la atención brindada por expertos en casos de depresión. 

Meyo
Funciona como un asistente personal que recomienda al usuario actividades fáciles de realizar, de acuerdo con los temas de interés de cada persona, generando rutinas que eviten desarrollar sentimientos negativos. Visita su página para saber más.

Head Space
El objetivo de esta herramienta es crear sesiones para el manejo del estrés, la ansiedad, la concentración y el sueño. También brinda atención ante alguna crisis repentina, sugiriendo ejercicios especializados para manejar estas situaciones. Descárgala aquí.

Happify
Aplicación que permite al usuario desarrollar su destreza a través de juegos que progresivamente le ayudarán a comprender sus comportamientos ante diferentes situaciones y problemáticas. Te dejamos su sitio web para que lo puedas visitar.

Doc.com
Es una plataforma gratuita y apta para los sistemas operativos android e iOS, que ofrece servicio profesional de asistencia, acompañamiento y orientación psicológica. Se volvió muy popular durante el periodo de confinamiento en la pandemia por Covid-19, ya que brindó la oportunidad a miles de personas de asistir a terapia sin salir de casa. Visita su página aquí.

Jenny
Desarrollada por mexicanos, esta app nació con el fin de brindar acompañamiento a mujeres que sufrían acoso laboral, sin embargo, viró a convertirse en una acompañante que ayuda a detectar y orientar a personas mayores de 12 años sobre padecimientos mentales. Jenny es como una amiga que a través de cuestionarios diarios evalúa el nivel anímico de las personas y las apoya con problemas como depresión, ansiedad, enfermedades alimenticias y alcoholismo, todo con el fin de prevenir el suicidio. Descubre más información en su sitio.

Todas las aplicaciones son gratuitas y están disponibles para el sistema operativo Android e iOS.

Es importante recordar que estas aplicaciones no curan la depresión ni sustituyen la terapia psicológica, son sólo un acompañamiento que permite a los usuarios mejorar sus rutinas en su camino a la recuperación.

Papás involucrados = niños felices y seguros

En el pasado parece ir quedando ese rol de jefe de familia del que se esperaba que fuera proveedor, básicamente, y que sólo regañaba. Ahora el padre desea co-educar junto con la madre, sabiendo que los cuidados y el afecto son una responsabilidad compartida. 

El Día del Padre, que se celebra el tercer domingo de junio, es una buena ocasión para valorar la participación de ellos en la crianza.

El involucramiento del padre tiene un impacto directo en el futuro de sus hijos. Así de claro lo destaca un artículo “5 Things You Should Know about the Importance of Fathers” (5 cosas que debes saber acerca de la importancia de los padres) del Child and Family Research Partnership, centro de investigación de la Universidad de Texas en Austin. 

“Una paternidad involucrada está relacionada a mejores resultados en casi cada medición del bienestar del niño, desde desarrollo cognitivo y rendimiento escolar hasta autoestima y comportamiento prosocial”, señala este artículo que retoma algunos de los hallazgos actuales de las investigaciones sobre el rol que juegan los papás en la vida de sus hijos. 

Destaca que es 39% más probable los niños crecen con padres involucrados obtengan buenas calificaciones en la escuela; 45% menos probable que repitan año, 60% menos probable que sean suspendidos o expulsados de la escuela, dos veces más probable que vayan a la universidad y encuentren un empleo estable después de la preparatoria, 75% menos probable que tengan un embarazo adolescente y 80% menos probable que pasen tiempo en la cárcel. 

“Un involucramiento del padre saludable también puede servir como un factor protector contra el maltrato”, añade. 

Ana Haro, educadora de Padres en Crianza Consciente, dice que por mucho tiempo se ha dejado de lado e incluso reprimido la parte emocional del hombre, quien también siente afecto, cariño, ternura. 

“La paternidad para el hombre es esta oportunidad para abrirse a estas emociones y caminar su mundo emocional de la mano de un niño que le va a brindar amor incondicional”. 

¿Por dónde empezar? Haro recomienda que cada quien en su dinámica familiar tiene que identificar qué posibilidades y qué espacios puede crear para que el papá interactúe con los niños y que éste se involucre hasta donde se sienta bien, ya que la comodidad le irá dando mayor seguridad. 

“Que los hombres se sientan cómodos a cargo de los niños, seguros de las decisiones que están tomando, que se sientan aceptados desde el punto de vista emocional y que empiecen a crear lazos de afecto con sus hijos porque a final de cuenta eso queremos: lazos de afecto sólidos que van a generar seres humanos más seguros, más completos”. 

La especialista en crianza explica que en la infancia es cuando el cerebro del niño está más receptivo a los vínculos y es cuando más necesita de estos apegos, de esta conexión con los adultos que lo rodean.

“Qué padre que como papás estemos atentos a crear estos vínculos y la verdad no se necesita de tanto, se necesitan experiencias familiares concretas en donde el niño se sienta aceptado, seguro. Puede ser una salida al parque con el papá y que esté ahí atento a lo que el niño necesita”. 

Papás que cocinan, peinan, bañan, lavan y realizan actividades del cuidado de los hijos y de la casa tienen un efecto positivo en la educación. 

“Mandan un mensaje de que todos nos ayudamos, todos nos enriquecemos los unos a los otros. Me gusta aquí lo que mi esposo siempre ha dicho: en la casa no hay actividades de hombre o de mujer, hay actividades y todos le podemos entrar”, ejemplifica. 

“Además todo esto aporta a la equidad de género, a lo que tanto hemos peleado como sociedad y eso se ‘cocina’ en la casa. Cuando empezamos a salirnos de este cuadrado y empezamos a ver que todos podemos proveer y aportar al hogar, desde el punto de vista emocional como material”. 

Haro aconseja a las mamás hacerse un poco a un lado para dejar que el papá entre a este rol de crianza ya que la cultura refuerza mucho que nosotras estamos a cargo, “dirigiendo la orquesta”, entonces no dejamos que el papá se sienta cómodo y se abra a las posibilidades de lo que esa paternidad le puede ofrecer.

“Con esta mano cariñosa y compasiva decir: entre los dos estamos ayudando, acompañando, guiando a este ser humano, 50 y 50 y no pasa nada, nos vamos a equivocar”, explica. 

“Pero ofrecer esta seguridad de que las mujeres no lo sabemos todo y ellos tampoco, nos estamos complementando y tienen mucho que ofrecer los hombres, los papás, en la crianza de los hijos”.

Conviértete en guardián del agua con pequeños cambios

Desde niños nos lo han dicho, lo hemos oído en spots de radio y comerciales televisivos, lo leemos en panorámicos… Es un tema que ya conocemos, sin embargo, hacerlo consciente, modificar ciertos hábitos por el bien de este líquido vital y enseñar a los nuestros a hacerlo también, se ha vuelto hoy una obligación moral, social y de supervivencia.

Todos los seres vivos necesitan agua para subsistir, es la base de la vida, y aunque es considerado un recurso renovable no es inagotable, esto quiere decir que se puede acabar.

En la actualidad nuestro planeta pasa por un periodo alarmante de sequía. Informes de Conagua revelan que el 84% del territorio mexicano sufre sequía en diferentes intensidades. De las 210 presas más importantes de México, más de la mitad están por debajo del 50% de su capacidad, y 61 de ellas con menos del 25% de agua.

¿Necesitas más razones para empezar a cuidarla? De acuerdo con la Academia Mexicana de Ciencias, más de 35 millones de mexicanos viven con escasez extrema de agua y 43 millones con baja disponibilidad. La ONU contabiliza en el mundo a 2 mil 200 millones de personas que viven sin acceso a agua potable.

La buena noticia es que todos podemos ayudar a cuidar el agua. Si sumamos pequeños esfuerzos el impacto será grande. A continuación te compartimos acciones sencillas pero muy importantes para hacer en casa y en familia, pequeños cambios que si los haces con constancia se pueden convertir en valiosos hábitos.

Báñate en 5 minutos y cierra el agua mientras te aplicas champú o te enjabonas. Las duchas de 10  minutos consumen hasta 200 litros de agua.

Cierra la llave también al lavarte las manos, rasurarte o lavarte los dientes. Si usas un vaso para enjuagarte, puedes ahorrar hasta el 90% de lo que consumes con el grifo abierto.

Al bañarte, muchas veces dejas correr el agua esperando que se caliente. Coloca una tina y junta el agua de ese tiempo de espera, la puedes usar para el inodoro, regar plantas o lavar el auto.

Organízate para usar la lavadora con la carga completa, así no tendrás que poner varias cargas pequeñas y utilizarás menos agua.

Bájale al desperdicio de agua en el inodoro. ¿Cómo? Coloca una botella llena de arena en el tanque, esto hará que ahorres hasta un litro por descarga.

Riega el jardín por las noches, así se evita la evaporación del agua, se mantiene la humedad y las plantas la aprovechan mejor.

Si visitas un paraje natural, cuídalo. No dejes basura, cuida la flora y fauna.

Revisa que no haya goteras en las llaves de interior o exterior de casa. El goteo, aunque no parezca, desperdicia mucha agua. Un grifo goteando durante 24 horas puede tirar más de 30 litros de agua.

Si tienes pecera, cuando le cambies el agua utilízala para regar las plantas, además las beneficias, pues es agua rica en nitrógeno.

Enséñale a tus hijos el valor del agua y la importancia de tomar estas medidas.

Siembra y cuida árboles de la región.

Ordena tus finanzas

En los últimos meses la vida en todo el planeta ha cambiado mucho, y seguirá cambiando. Ahora más que nunca debemos ser conscientes de nuestras finanzas. Estos consejos pueden ayudarte hoy (y en cualquier otro momento) a tener un mejor control de tus gastos. 

1. La vida es un ciclo. Es normal que haya momentos en que estemos arriba y otros abajo, a nadie nos gustan las crisis o que nuestros planes se frustren, pero es parte de la vida. La buena noticia es que todo tiene un final, entonces, pensemos en cómo salir airosos de estas circunstancias. 

2. Usa inteligentemente el crédito

Es mejor pagar artículos de consumo, como comida o regalos, con dinero que ya tengas y no con préstamos. No te acostumbres a ver el crédito como parte de tu ingreso. Éste debe ser usado para crecer, es decir, para adquirir bienes duraderos, que van a estar contigo más tiempo del que te tardes en pagarlos.  

3. Haz un plan de ahorro

Esta vez sí debe ser en serio, no se vale sacar el dinero al mes de haber empezado. Un primer objetivo es hacer un Fondo de Emergencia para enfrentar imprevistos como un accidente, una enfermedad o la pérdida de empleo.  

Empecemos con algo sencillo, un mes de tus gastos. Aquí el camino para lograrlo:

Paso 1. Suma todos tus gatos fijos de un mes: renta/hipoteca, comida, transporte, productos de casa, etc. Anota la cantidad.

Paso 2. Divide el número entre 12.

Paso 3. Ahorra cada mes esa doceava parte.

Así, en un año tendrás un mes de tus gastos en este fondo. Si ahorras más, llegarás antes a tu objetivo. No lo uses a menos que sea necesario.  

4. Dinero en diferentes plazos

A muchas personas les causa conflicto la palabra “ahorro”, ¿qué tal si la cambiamos por “objetivos”? Es más fácil mentalizarte al pensar que estás tratando de cumplir un objetivo específico, como pagar un crédito, tomar unas vacaciones o comparte un carro. No tiene que ser una sola meta, puedes trazarte varias y para diferentes momentos de tu vida. 

El ahorro puede ser a corto plazo (menos de tres años), mediano plazo (más de tres y menos de diez años) y largo plazo (más de diez años). Antes de empezar, establece tus objetivos claramente. 

5. No te estreses de más por las noticias

No hay mucho que puedas hacer para cambiar la situación actual. En lugar de angustiarte porque las cosas van a subir mucho de precio, elabora un plan de finanzas personales, eso sí lo puedes controlar y es totalmente tu responsabilidad. 

Las crisis son parte natural de la economía y, tranquilo, no son eternas. Aprovecha este momento para poner en orden tus finanzas personales. Si aumentas tu educación financiera, no verás esta situación como una tragedia sino como una oportunidad de aprender y mejorar.

¿Cómo armar el plato ideal (según Harvard)?

Tendencias hay muchas y una que tomó fuerza por la seriedad de su análisis y porque surgió de la Escuela de Salud Pública de Harvard y fue promovida en las Publicaciones de Salud de esta prestigiada institución es el llamado “Plato Harvard”.

Se trata de una guía que llegó a sustituir a la tradicional pirámide nutricional, y aunque también se le conoce como “Dieta Harvard”, no es para perder peso, sino para ganar salud.

Estos son cinco puntos básicos sobre esta opción de llenar tu plato diariamente de alimentos saludables:

1.- El agua es básica

Toma mucha agua, café o té, y evita ante todo las bebidas azucaradas. Limita la leche y productos lácteos a una o dos porciones al día, y el jugo a un vaso al día.

2.- Vegetales + frutas + frutos secos

Que llenen al menos la mitad de tu plato. Un consejo es no incluir papa, su efecto sobre el azúcar en la sangre es similar al de un refresco de cola.

3.- Incluye granos

Que representen una cuarta parte del plato. Prefiere los integrales, son mucho mejor  opción que el pan blanco, arroz blanco y otros granos refinados.

4.- Una buena porción de proteína

Busca las que sean versátiles y que llenen un cuarto del plato también. Las recomendaciones son pollo, pescado, legumbres y nueces. Ojo, saca la vuelta a las carnes rojas y procesadas como tocino y salchichas.

5.- Poquito aceite

Si vas a usar aceites, opta por los vegetales como el de oliva, de maíz o girasol antes de los parcialmente hidrogenados, pues éstos contienen las famosas grasas trans, que no son nada recomendables. Recuerda que “bajo en grasa” no es igual a “saludable”.

Por último y no menos importante, mantente en movimiento siempre.

Más información aquí.

10 hábitos con los que puedes cambiar al planeta

Este 5 de junio es un día muy importante, pues se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente y no es más que un recordatorio del cuidado que debemos tener con nuestro hogar, que es la Tierra.

La celebración se centra en la restauración de ecosistemas con el lema “Reimagina, recrea, restaura”, señala la ONU en su portal.

“Uno de los problemas más claros y que podemos conectar con la destrucción de los ecosistemas es el cambio climático”, explica el coordinador de proyectos sostenibles de la Universidad de Monterrey César Alfredo Nanni De Valle.

Los gases de efecto invernadero se incrementan año con año, algo a lo que se suma también el aumento de las temperaturas en todo el mundo. 

“Hoy más que nunca estamos convencidos de que todo está interconectado y la devastación de los ecosistemas significa un impacto directo al ser humano, que puede verse como incrementos de temperatura, mala calidad del aire, enfermedades y cambio climático”. 

Pero aunque esto suene desalentador, Nanni de Valle asegura que es una oportunidad para el cambio. Y todos podemos sumarnos a la causa.

Estas son 10 cosas que puedes hacer por el medio ambiente:

  1. Reduce el desperdicio de alimentos

Según organismos internacionales, un tercio de los alimentos termina en la basura. Al tirarlos se desecha energía, agua, trabajo y además se generan gases de efecto invernadero. Dejar de desperdiciar alimentos no solo ayuda al planeta, también a tu bolsillo.

  1. Haz composta

Además de que enriqueces la calidad de la tierra, generas menos basura y también favoreces tu bolsillo. Hay dos formas de hacerlo: utilizar vermicomposta (lombrices) o en una cubeta con agujeros, colocar una capa de hojas secas, encima echar cáscaras de frutas y verduras sin carnes ni aceites, colocar luego restos de café y finalmente más hojas secas y poca agua. Tu jardín se verá mucho más sano.

  1. Separa la basura

Algunas tiendas tienen contenedores donde puedes colocar basura como cartón, papel, plásticos, e incluso en algunas puedes obtener puntos para canjear por productos.

  1. Camina o pedalea

Usar el automóvil incrementa los impactos ambientales, cámbialo por alternativas como caminar o usar bicicleta. Te podrás ejercitar y además mejorarás tu salud y tu peso. Otra opción es compartir tu auto o utilizar transporte público. 

  1. Conoce tus compras 

Muchos impactos ambientales de los productos no se dan al momento de tirarlos, sino que vienen desde la extracción de materiales. Investiga cómo se hacen las cosas que compras y desde dónde vienen, esto puede darte una idea de su impacto ambiental. No gastes en lo que no necesitas, pero si lo haces, averigua el proceso de producción. De hecho, hay estudios que sugieren que al bajarle al consumismo aumenta tu felicidad.

  1. Ahorra energía

Apaga y desconecta todo aquello que no estés utilizando. La energía requiere de muchos recursos para llegar hasta tu hogar, al usarla con conciencia también se beneficiará tu bolsillo. Cambia a focos led y desconecta los equipos que no utilices pues aunque estén apagados, si están conectados gastan energía. Abre ventanas y cortinas para aprovechar la luz del sol.

  1. Cuida el agua

Checa grifos para evitar fugas de agua y cierra la llave cuando laves los platos o los dientes. Riega el jardín por la noche. También puedes optar por un jardín xerófilo, por ejemplo, con plantas que para vivir requieran de poca agua. Otra buena manera de ahorrar agua es juntar cubetas mientras te duchas, para usarlas en el inodoro o para regar.

  1. Dile adiós al ‘fast fashion’

Es verdad que se requiere comprar ropa, pero en la actualidad existen muchas alternativas, como el intercambio de prendas de segunda mano. Una buena propuesta que además beneficiará a tu bolsillo es la regla de 33 prendas, en donde vas crear un armario cápsula con prendas básicas que puedes variar con accesorios para crear looks distintos.

  1. Planta un árbol

Elige árboles regionales así aseguras que podrá crecer y desarrollarse, además, consumen menos agua. Esta además es una buena forma de mantener tu casa fresca, pues los árboles dan sombra y ayudan a disminuir el impacto de las radiaciones.

  1.  Bájale a las carnes rojas

La ganadería es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero, por eso se recomienda reducir la ingesta de carne roja. Al hacerlo pones tu granito de arena para disminuir las emisiones. Incrementa tu consumo de alimentos verdes y de granos, esto también beneficiará tu salud.

(Con información de César Alfredo Nanni De Valle, coordinador de proyectos sostenibles de la Universidad de Monterrey)

Elegir profesión, un proyecto de vida

La hora de que tu hijo o hija decida la carrera que quiere estudiar ha llegado. Y también la lista de dudas sobre qué camino tomar. 

Escoger una profesión no es sólo definir algo que estudiar, implica la planeación de todo un proyecto de vida.

Y aunque se vale cambiar de opinión, existen algunas recomendaciones de expertos que pueden seguir para aclarar la mente y hacer una buena elección.

Esta es una breve guía con tips para ayudar a tu hijo o hija a elegir una profesión de acuerdo con sus gustos e intereses:

Gustos

Lo primero es que reflexione sobre lo que le gusta hacer, en qué área le gustaría desempeñarse, visualizarse dentro de 5 y 10 años, ¿qué se ve haciendo?, ¿dónde se ve viviendo?, ¿en qué se imagina trabajando? Además, profundizar en sus gustos e intereses: ¿se inclina más por una ingeniería o una licenciatura?, ¿por qué le gusta esa carrera? A partir de estas reflexiones pueden platicar con ellos sobre sus planes e investigar. Déjenlo exponer sus ideas, decir sus dudas, lo más importante es su opinión. 

Habilidades

El siguiente paso es es que se analice a sí mismo. La Escuela de Negocios de Harvard recomienda elegir una carrera que encaje con las habilidades y valores de cada persona. Ayúdalo a descubrir cuáles son, para qué es bueno, qué fortalezas tiene a la hora de estudiar, trabajar o interactuar con otras personas. Que el análisis incluya también sus debilidades, pues éstas también pesarán en la decisión. Hagan juntos una lista para que sus ideas tomen forma y empiece a tener claro hacia qué área se inclina.

¿De qué se trata?

¿Qué carreras o especializaciones llaman su atención? Investigar con él el perfil de cada una, vean el campo de trabajo que tiene y las instituciones educativas que las ofrecen. Puede pedir una cita, solicitar el plan de estudios, preguntar costos y beneficios que te ofrece la institución y platicar con profesionales de cada área para que lo orienten.

Cuidado con las modas

Aunque las tendencias son un reflejo de lo que está pasando, no siempre son el camino a seguir para el futuro. La recomendación es investigar la demanda de la profesión que quiere, qué tan solicitada está por las empresas y si está creciendo en otras partes del mundo. De estas variables dependerán las ofertas de trabajo y los ingresos. 

Evaluación

Antes de decidir, analicen la calidad de la institución y verifiquen que tenga validez oficial. Evalúen también si la carrera elegida responde a las tendencias del mercado y a las demandas del campo laboral, esto tomará relevancia más adelante, a la hora de buscar trabajo.

La prueba

Muchas instituciones ofrecen pruebas de aptitudes o de orientación vocacional. Hacerla es una gran ayuda para tomar una mejor decisión pues muestran las áreas con las que hay afinidad y que concuerdan con las habilidade de cada persona.

La Secretaría de Educación Pública tiene una prueba en línea. Puedes encontrarla aquí:

http://www.decidetusestudios.sep.gob.mx/vista/test-vocacional/

Si vives sentado, esto es para ti

La jornada laboral, ya sea desde tu casa o en oficina, puede hacer que pases largas horas sentado en una silla, pero ¡alerta!, tu salud puede estar deteriorándose y tal vez ni siquiera lo notes.

Y es que aunque hagas ejercicio regularmente, permanecer por tanto tiempo sentado, sin moverte más que para lo indispensable, tiene consecuencias en el funcionamiento de tu cuerpo. Un estudio publicado por la revista American Journal of Epidemiology determinó que hay un vínculo entre estar sentado largos periodos y un riesgo elevado de problemas de salud como obesidad, diabetes, síndrome metabólico, trombosis, enfermedades cardiovasculares y cáncer.

En promedio una persona con trabajo de oficina pasa 9.3 horas sentada al día y entre 6 y 8 horas frente a un monitor. De acuerdo con investigaciones de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, además de las afecciones ya mencionadas, estar mucho tiempo sentado también endurece los músculos tensores de la cadera y las articulaciones, lo que contribuye al dolor en la parte baja de la espalda y a que las rodillas se pongan rígidas.

Los largos tiempos frente a una pantalla también afectan tus ojos. Durante este tiempo parpadeas menos y la vista se enfoca en un mismo punto. Esto hace que los músculos de los ojos se cansen, se resequen y se genere una sensación de agotamiento visual.

¿Qué puedes hacer? 

Cuida tu postura

Mantén una buena postura: la cabeza viendo al frente y nivelada con la espalda ligeramente inclinada hacia adelante, hombros relajados, manos a la altura de la mesa o el escritorio, los pies pegados al suelo y de preferencia usar una silla que dé soporte lumbar.

Protege tu vista

Cuida que el monitor esté a la altura de tus ojos, cada cierto tiempo aleja la mirada de éste y fíjala en un objeto lejano. También puedes utilizar lentes especiales para computadora.

Camina

Párate de la silla al menos cada 30 minutos y camina dentro de la oficina, por ejemplo para ir a servirte agua. Utiliza el baño más lejano a tu lugar de trabajo y, si vas a oficina, prefiere las escaleras al elevador. 

Estírate

Cada dos o tres horas haz estiramientos durante un par de minutos. Mueve las articulaciones de los tobillos, rodillas, muñecas y hombros.

Actívate

Haz ejercicio mínimo tres veces por semana. La Sociedad Americana contra el Cáncer recomienda al menos 150 minutos de ejercicio moderado a intenso en adultos semanalmente. Esto se traduce en unos 20 minutos diarios de actividad física.

Fuentes: American Journal of Epidemiology, Harvard Health Publishing, cancer.org y mayoclinic.org

¿De dónde viene el dicho?

Eso sí, son súper populares, jocosos y nos facilitan mucho la comunicación, pues todo mundo está familiarizado con ellos.

Échale un ojo a los orígenes de estos dichos que seguramente usas más de lo que te imaginas.

¡Aguas!

Regularmente decimos esta expresión para alertar a alguien de algún riesgo o peligro. Su origen viene desde la época de la Colonia en donde las casas y edificios no contaban con drenaje y la gente hacía sus necesidades en bacinicas que una vez llenas tiraban por la ventana. Entonces para que a nadie le cayera encima el desagradable contenido de esos cuencos gritaban: ¡aguas! 

Chupó faros

En tiempos de la Revolución Mexicana, a las personas que iban a fusilar se les permitía fumar un último cigarro antes de la mortal sentencia, y como en aquellos tiempos era muy popular la marca Faros, los condenados a muerte “chupaban” (inhalaba) Faros poco antes morir. Por eso ahora la expresión se usa para referirse a alguien que muere o incluso cuando alguien pierde o queda fuera de una competencia.

Chiflando y aplaudiendo

Es una expresión muy usada que las mamás dicen cuando el novio de su hija va de visita para evitar el “juego de manos”. Esta frase se la debemos a la gente que antiguamente preparaba el pulque al menear el aguamiel de manera rápida para que se fermentara. Regularmente sus patrones les decían “chiflando y aplaudiendo” para que no cayeran en la tentación de darle un trago al pulque.

Leer la cartilla

Cuidado cuando alguien te dice que te va a “leer la cartilla” porque entonces estás en problemas y seguro te van a regañar. Esta expresión surgió en el siglo 19, cuando las cartillas eran cuadernillos que contenían las normas básicas del funcionamiento de un oficio militar. Entonces cuando un superior “leía la cartilla” a un subordinado era para recordarle las reglas de disciplina que debía acatar.

Mandar a la porra

Para deshacerte de alguien que ya no quieres ver ni en pintura lo más práctico es “mandarlo a la porra”. Esta expresión también tiene su origen en el servicio militar pues la porra era una especie de bastón largo que colocaban a las afueras del campamento y a donde eran enviados los soldados castigados que habían cometido alguna falta.

Ya nos cayó el chahuistle

El chahuistle es una enfermedad o plaga que le pega a las hojas del maíz y que podría estropear toda una cosecha. Su etimología viene del náhuatl Chahuitztli y cuando azotaba una región era sinónimo de pérdidas muy fuertes. Por eso ahora cuando “nos cae el chahuistle” significa que un evento imprevisto nos arruina los planes que teníamos. También puede ser referida a una persona indeseable que sin previo aviso llega de visita.

A Chuchita la bolsearon

La famosa Chuchita sí existió allá por los años de la Colonia y se trataba de una empleada doméstica que cada vez que llegaba de hacer las compras resulta que tenía menos mercancía de la que le habían pedido. Su excusa de siempre es que la habían “bolseado”, es decir, robado; pero lo dijo tantas veces que se convirtió en un chisme entre los vecinos de sus patrones. Y así cada vez que algo faltaba se decían entre sí: “no me diga que a Chuchita la bolsearon”.

Me cayó el 20

Ahora usamos esta expresión para explicar que por fin hemos entendido algo, pero se comenzó a utilizar cuando había cabinas de teléfono que sólo aceptaban monedas de 20 centavos. Cuando una llamada entraba en línea caía la moneda y entonces las dos personas podían conversar, pero había ocasiones en que la moneda no caía y entorpecía la comunicación, o sea, “no caía el 20”.

Y tú, ¿cuáles de esos dichos usas?

Juntos por una crianza responsable

“Los niños necesitan muchas cosas para crecer sanos, pero una de esas cosas que necesitan son papás y cuidadores que les puedan dedicar tiempo, cariño y atención”.

Eva Fernández, Gerente de Inversión Social en Primera Infancia de Fundación FEMSA.

Todos los padres y madres quieren lo mejor para sus hijos. Cuando proyectan a futuro, cuando planean lo que van a hacer en la vida, siempre piensan en el bienestar de los hijos. 

Con el acceso a la información que se tiene actualmente, las dudas y orientación sobre la crianza de los menores pueden encontrar respuesta en voces expertas con sólo acceder a internet. Sin embargo, no todo lo que está a tu alcance es práctico, puntual y, sobre todo, confiable.

Comenzando Juntos es una herramienta gratuita que ofrece contenido digital dirigido a padres de familia y cuidadores, que cumple con todas estas características.

“Es una plataforma que creamos de la mano de expertos y que abarca desde el embarazo hasta los primeros 5 años de vida. La idea es que la puedan usar papás, mamás, abuelitos, abuelitas, tíos y tías, cualquiera que tenga a su cargo o en su familia y en su vida a niños pequeños”, comenta Eva Fernández, Gerente de Inversión Social en Primera Infancia de Fundación FEMSA.

En esta aplicación encontrarás más de 600 tipos de contenido, que van desde consejos y recomendaciones para un cuidado cariñoso y sensible de los niños, como orientación para las mujeres en etapa de gestación y hasta herramientas para el bienestar de los cuidadores.

“Buscamos que los niños puedan llegar a su máximo potencial, sabemos que la etapa que va desde el embarazo hasta los cinco años de edad es muy importante para su desarrollo futuro, ahí se sientan bases de su salud, de sus capacidades, de su desarrollo como adultos, entonces se vuelve bien importante la relación que tienen con sus papás y con la gente que los cuida diariamente”, explica Fernández.

La plataforma brinda apoyo a estos padres y cuidadores para que puedan acompañar a los niños en esta etapa. Aquí podrán encontrar consejos sobre diferentes momentos en su crecimiento, como el manejo de los berrinches o de la famosa “mamitis”. También actividades divertidas y sencillas que se pueden hacer en familia, y artículos y videos que se pueden descargar, todo con un lenguaje fácil de entender y en formatos muy prácticos. 

“Estos contenidos se elaboraron de la mano de Proyecto DEI, que es una organización mexicana que tiene más de 30 años de experiencia en temas de crianza y de primera infancia, es contenido de mucha calidad y muy útil”, agrega Fernández.

Comenzando Juntos es amigable y fácil de usar. Quienes se registran reciben más contenido que quienes no lo hacen e incluso notificaciones con mensajes que ayudan a los papás a estar más presentes con sus hijos.

El acceso es gratuito, puede hacerse por medio de la página de internet comenzandojuntos.com, o bien, descargando la aplicación en el celular, ya sea en la Appstore para iPhone o en Google Play para los teléfonos android.

En pandemia

El confinamiento que ha provocado la pandemia del Covid-19 nos ha puesto a prueba en muchos sentidos y los niños, aunque se han adaptado bien en apariencia, han sido de los más afectados.

Fernández comenta que ante los meses de incertidumbre, los pequeños pueden estar viviendo niveles de estrés tóxico que llegue a afectar su capacidad de desarrollo y su salud presente y futura, por lo que espera que esta herramienta llegue a los padres con ideas sencillas de cómo manejar las emociones propias y enseñar a los niños a manejar las suyas, facilite la relación y aporte ideas para una crianza positiva.

“Esta situación nos ha probado de muchas maneras y queremos recordar con esta herramienta que no tenemos que tener juguetes especiales o muchísimo tiempo, que con las cosas que tenemos en casa y con un poquito de atención dirigida a los niños podemos hacer mucho por su bienestar y su desarrollo”.

Por una sociedad sana

“Vivimos en una de las regiones con más altos niveles de violencia, pero es importante entender que la violencia se aprende y se aprende desde pequeños”, indica la Gerente de Inversión Social en Primera Infancia de Fundación FEMSA.

Para crear una sociedad sana, un México más próspero, equitativo, justo, donde vivamos todos en armonía, con menos violencia, Fernández destaca la importancia de apostar por el buen desarrollo de la primera infancia, como ya lo hacen Fundación FEMSA y Fundación Coppel. Ahí está la base para formar adultos sanos, responsables, amorosos y empáticos.

“Las empresas se desarrollan con éxito cuando las sociedades y las comunidades también están desarrollándose de manera exitosa y positiva, el bienestar de la empresa y el bienestar de la comunidad están interconectados, entonces es también responsabilidad de las empresas contribuir en mejorar las condiciones de vida de sus comunidades”.