Toma el celular, abuelita…

Los teléfonos inteligentes son una herramienta de comunicación, información, entretenimiento, seguridad y acceso a servicios, indispensable en estos tiempos, aún más para ellos, por las condiciones de confinamiento que enfrentan por la pandemia por Covid-19. 

Algunos padres y abuelos están más familiarizados con estas tecnologías, otros no tanto, sin embargo, con el apoyo de familiares o cuidadores más jóvenes sin duda pueden aprender a usarlas eficientemente, ya que cada vez son más intuitivas y amigables. 

Estos son algunos consejos a tomar en cuenta al adquirir un smartphone o tablet para un adulto mayor: 

  • Que tenga un sistema operativo amigable.
  • Que cuente con funciones para desbloquear el aparato con su huella dactilar o con su rostro. 
  • Que el teclado sea fácil de utilizar y cómodo.
  • Que el texto en pantalla sea fácil de ver y leer. Que se pueda ajustar el tamaño de la fuente y que tenga la función de Zoom para hacer acercamientos.
  • Que la pantalla sea lo suficientemente grande para ver las cosas claramente. Que la visualización de los íconos sea buena y que su acomodo sea sencillo.
  • Que cuente con comando de voz para recibir instrucciones. 
  • Que tenga función de altavoz fácil de activar para que puedan escuchar mejor. 
  • Si utiliza aparatos para los oídos, revisar si hay dispositivos que sean compatibles para  conectarse a través de bluetooth. 
  • Que tenga una mayor duración de batería para que no tenga que preocuparse por cargarla con tanta frecuencia. 
  • El protector de pantalla y teléfono deben agregarse a la compra, para evitar riesgos. 

Las apps ideales para ellos: 

  • Mensajería instantánea como WhatsApp para mantenerse en comunicación con sus familiares y amistades.
  • Redes sociales, como Facebook, para poder compartir y ver contenidos de personas o temas que sean de su interés. 
  • Mapas como Waze o Google Maps, que les sirvan para poder llegar con facilidad a su destino, así como apps de localización para que algún familiar cercano sepa siempre dónde se encuentran. 
  • Tiendas de autoservicio y aplicaciones de compra de víveres que hagan entregas a domicilio.
  • Tiendas de compras por internet que puedan facilitarles la vida. 
  • Banca en línea para que no tengan que salir al banco.
  • Salud, hay aplicaciones que mantienen control de la actividad del día o con recordatorios de  toma de medicamentos.
  • Llavero de contraseñas para que no tengan la necesidad de tener que recordarlas.
  • Música y audiolibros.
  • Juegos de destreza mental.

¿Cómo apoyar?

  • Ten mucha paciencia y buena disposición para que aprenda sin estrés y siempre tenga la confianza de preguntarte sus dudas.
  • Que sepa cómo conectarse a su red de internet (Wi-fi).
  • Ayúdale a crear sus cuentas en las distintas aplicaciones y a configurar su correo electrónico.
  • Regálale una libreta para que haga apuntes de las instrucciones que le enseñarás para usar su dispositivo y las aplicaciones.
  • Hagan unas dos o tres pruebas de cómo llamar por teléfono o videollamada, cómo buscar aplicaciones o información y cómo usar las apps que ya tiene.
  • Enséñale el proceso para pedir víveres o medicamentos. Si se puede, que deje guardada la tarjeta de crédito y dirección para futuras compras.
  • Aconséjale que tenga sus redes sociales en modo privado, que sea cauteloso con la información que comparte y que proteja sus datos, en especial los personales y financieros.

Se vale sentir

Vivimos en una sociedad que nos dice que debemos controlar nuestras emociones. También se nos enseña que hay emociones “malas” y que para lidiar con ellas, requerimos de algo llamado “agilidad emocional”. Esta habilidad nos ayuda a estar más presentes en el ahora y a cambiar comportamientos para estar en sincronía con nuestras intenciones.

  1. Conecta con tus emociones

Hay que ser conscientes de lo que sentimos, en especial lo negativo, y no dejar que nos defina. Aceptar las emociones con compasión nos permite saber lo que de verdad nos importa.  

  1. Etiquétalas
    Cuando somos específicos con nuestros sentimientos podemos resolver los problemas de la vida diaria mucho mejor. Saber identificar las emociones reduce angustias y malestares. 
  1. Que no controlen tu vida
    Muchas veces nos creemos cosas de nosotros que no son ciertas. No nos enganchemos con esas historias creadas por nosotros, hay que soltarlas con gentileza y compasión.
  1. Reconoce que no existe la perfección

No puede haber éxito sin fracasos. Hay que reconocer que los obstáculos traen sentido a la vida. 

  1. Guíate por tus valores
    Estar en sintonía con nuestros valores nos ayudará a tomar mejores decisiones y ser más honestos con lo que de verdad queremos. 

La agilidad emocional es un término de la Doctora Susan David, psicóloga de la Escuela de Medicina de Harvard. Su libro “Agilidad Emocional” describe habilidades psicológicas importantes para prosperar en tiempos difíciles y es uno de los más vendidos por el Wall Street Journal

Confiar, un valor que une

Contra viento y marea, creer en uno mismo y en el otro nos fortalecerá siempre

Confianza se define como la esperanza firme que se tiene de alguien o algo.

Nuestro primer círculo de confianza es la familia. Confiamos con los ojos cerrados, instintivamente. Como alguna vez escribió el autor estadounidense Ernest Hemingway: la mejor forma de averiguar si puedes confiar en alguien es confiar en él, y así lo hicimos desde el momento de nacer y no le dimos tantas vueltas al concepto, el valor se fue construyendo poco a poco, y con esto coinciden varios psicólogos y sociólogos.

En la juventud y adultez aprendemos a confiar en otras áreas: entre amigos, con una pareja, en el banco donde guardamos nuestro dinero. También nos ganamos la confianza de los otros, incluso para acceder a créditos o préstamos, y hasta para rentar una casa, nuestra confiabilidad es un factor clave. 

“Dar crédito significa, en definitiva, dar y recibir confianza”, señala el italiano Ugo Biggeri, especialista en finanzas éticas, en su libro “El valor del dinero”.

La vuelta de tuerca viene al enfrentarnos a su antagonista: la desconfianza, cuando las cosas no suceden como previmos, sin pensar que este valor humano siempre llevará una cuota de riesgo o vulnerabilidad.

Según un estudio publicado por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, especializada en psicología, en conjunto con la Universidad de Concepción, Chile: “confiar en alguien o algo es una apuesta hecha en el presente, hacia el futuro y fundamentada en el pasado, y con el paso de la vida es la base de todas las relaciones personales, laborales, emocionales y hasta comerciales que construimos”.

En tiempo de crisis y pandemia “confiar” toma otra importancia, sea en uno mismo, en los otros o en las instituciones. Es un valor vivo que junto a la solidaridad, el amor, la tolerancia o la bondad forman parte de la fórmula humana para afrontar día a día el mundo que nos rodea.

Históricamente las sociedades, empresa o familias que tienen mejor cimentado este valor enfrentan de manera más positiva cualquier obstáculo, y es la vía “para mantener buenas y constructivas relaciones familiares, indispensables para el desarrollo equilibrado y emocionalmente seguro de niños, niñas y jóvenes”, agrega este estudio.

Pensar que el mundo no es confiable o que la confianza es un valor olvidado no nos ayuda a avanzar como sociedad, y menos individualmente. Confiar es una guía para vivir, así que por más oscuro que se vea el camino, no perdamos ese faro.

De la milpa a tu mesa

Maíz, frijol, calabaza y chile son base de este sistema alimentario milenario, ¡aprovéchalo!

Unos frijoles de la olla con tortillas de maíz nixtamalizado, acompañados de un chilito verde, además de que se antojan, nutren. Esta receta tan mexicana es una bomba en nutrimentos que viene de un agrosistema surgido en Mesoamérica al que llamamos milpa.

Su uso es milenario y aseguró la sana alimentación de los grupos indígenas que nos antecedieron. Realidad muy lejana a la que vivimos hoy, ya que el aumento del consumo de comida chatarra y el abuso del monocultivo, es decir, la siembra de un sólo producto, siguen desgastando nuestra salud y nuestros suelos.

La solución ante esta amenazante situación aún florece en el campo y los traspatios mexicanos, gracias a las milpas, donde crecen y se reproducen armoniosamente maíz, frijol, chile y calabaza, bautizados por los expertos en nutrición como “los 4 fantásticos”.

La palabra milpa, que proviene del náhuatl, lo dice todo. Significa “tierra cultivada”, y justo eso es, un policultivo o varios cultivos en un mismo espacio, donde la interacción entre especies y la sanidad del suelo generan alimentos únicos.

En este agrosistema, como señala la web de Larousse México, el maíz funge como un protector para los productos que crecen a su alrededor frente a depredadores o el clima. Y, dependiendo la zona del País en que se cultive la milpa, se anexarán alimentos endémicos o propios de cada región.

Una milpa yucateca o kool (en maya) tendrá, además de maíz, frijol, calabaza y chiles, frutas como pepino, sandía, pitahaya, zapote, y hasta chile habanero; mientras que en Chihuahua, una milpa o ichírari (en tarahumara) se llenará también de verdes quelites, nopales y variadas calabazas.

Según datos de la Secretaria de Salud mexicana, puede haber 60 productos diferentes creciendo en una milpa, es por esto que la dieta basada en ella es uno de los ejes del fortalecimiento de la salud nacional. 

La dependencia señala que consumir este tipo de alimentos ayuda a eliminar toxinas del cuerpo, lo que lleva a un estado más saludable.

Así que nunca menosprecies un taco de frijol con salsa o una sopa de milpa, pues es uno de los platos más sanos que puedan existir. Tu organismo lo agradecerá.

¿Qué aporta?

Según la OMS, la milpa mesoamericana es uno de los sistemas de cultivo más eficientes del planeta.

-La tortilla y el frijol son el dúo ganador. Al ingerirse al mismo tiempo aportan una combinación de aminoácidos, vitaminas y proteínas.

-Los vegetales dan fibras que inhiben la absorción de colesterol, disminuyendo el peligro de enfermedades cardiovasculares.

-Maíz, frijol, calabaza y chile brindan calcio, su aporte de grasa es mínimo y además estimulan la saciedad.

Fotos: Gilberto Hernández

Pon en forma tus neuronas

Leer es una actividad que se practica a diario. Leemos todo lo que nos rodea y está escrito, pero más allá de lo cotidiano, la lectura como hábito tiene múltiples beneficios para la salud y el desarrollo social de las personas.

El poeta español Ángel González dijo alguna vez que lo que se lee en un libro puede ser fantasía, pero lo que se siente es real, y de acuerdo con la agencia canadiense Hill Strategies, especialista en investigaciones relacionadas con arte y cultura, ese sentimiento contribuye al bienestar de las personas 

Según el estudio “The Arts and Individual Well-Being in Canada”(Las artes y el benestar individual en Canadá), las personas con hábitos de lectura reportan un mayor grado de satisfacción con su vida y desarrollan más empatía hacia otros, por lo que tienen una mayor tendencia a realizar trabajo voluntario.

Otra investigación, coordinada en 2009 por el neuropsicólogo David Lewis, fundador de MindLab International en la Universidad de Sussex, en Reino Unido, demostró que tan sólo seis minutos de lectura al día ayudan a reducir los niveles de estrés hasta un 60%, pues baja el ritmo cardiaco y relaja la tensión muscular. 

Y es que la lectura genera una reserva cognitiva, o sea, una especie de capital mental, que es crucial para prevenir o mitigar la degeneración neuronal y las enfermedades relacionadas con ella. 

En 2013, la revista Neurology publicó un estudio del Centro Médico de la Universidad Rush, en Chicago, que probó que los adultos mayores que se involucran en actividades de lectura y escritura de manera frecuente a lo largo de sus vidas tienen menos probabilidades de sufrir demencia. 

Incluso, investigadores de la Universidad de Yale descubrieron que los adultos mayores que leen alrededor de 3.5 horas a la semana tienen una expectativa de vida dos años mayor que aquellos que no tienen este hábito. 

La lectura también ayuda a ampliar el vocabulario, lo que a temprana edad contribuye al desarrollo de la inteligencia, afirma otro estudio publicado en la revista académica Child Development. Esta investigación demostró que los niños de 7 años con mejores habilidades para leer suelen obtener mejores resultados en las pruebas que miden el coeficiente intelectual.

Tantos estudios demuestran que es verdad, la lectura tiene un efecto mágico en la mente y el desarrollo de las neuronas.

Así que ya lo sabes, aprovecha tu tiempo en casa, en los trayectos o en periodos de espera y toma un libro. Recuerda que con cada página que leas estarás contribuyendo a tu bienestar y desarrollo. 

Muévete mientras juegas

La idea de que los videojuegos llevan a un estilo de vida inmóvil y sedentario ya es cosa del pasado. Cada vez salen al mercado más juegos que fomentan el movimiento, el baile y el ejercicio sin salir de casa.

Lo mejor de todo es que tienen opción para uno o varios jugadores de manera simultánea, lo que los convierte en excelentes alternativas para jugar y divertirse en familia.

Hemos seleccionado las seis mejores opciones para jugar y fomentar la actividad y convivencia entre las personas que comparten tu mismo techo.


Just Dance 2020

Imagínate que en este juego gana el que mejor baila o el que le echa más ganas a mantener el ritmo, ¿a poco no suena de lo más divertido? Just Dance es el videojuego más popular en el segmento de baile y la ventaja es que está disponible en todas las plataformas: Nintendo Switch, PlayStation 4, Wii, Xbox One, Google Stadia.

Lo puedes jugar solo, pero en compañía es mucho más divertido, lo que lo convierte en un entretenimiento cien por ciento familiar en donde compiten de una manera muy divertida chicos y grandes. Además, incluye un contador con las calorías que llevas quemadas durante tus coreografías.

La versión 2020 del juego incluye 40 canciones nuevas con artistas como “Into The Unknown”, de Frozen 2; “7 Rings”, de Ariana Grande, o “I Don’t Care”, de Ed Sheeran y Justin Bieber.

Mario Tennis Aces

Mario Bros es uno de los personajes más queridos de los jugadores alrededor del mundo y ahora te ofrece completar misiones deportivas junto a tu familia con el súper atractivo Mario Tennis Aces de Nintendo Switch.

Con todos los famosos personajes del juego tradicional (héroes y villanos incluidos) puedes organizar juegos de tenis con hasta cuatro participantes y modular el nivel de cada uno de ellos, pues entre tu familia seguramente habrá desde principiantes hasta jugadores mucho más experimentados.

Levántate, toma tu raqueta virtual ¡y a jugar!


Fitness Boxing

Expertos entrenadores señalan que uno de los deportes más completos, además de la natación, es el box. Ahora tienes la oportunidad de practicarlo sin salir de tu casa con Fitness Boxing de Nintendo Switch, ya sea solo o acompañado con alguien de tu familia.

Lo más interesante es que puedes ver tus progresos y tienes a un entrenador virtual que te señala las posiciones, movimientos y rutinas de ejercicios que debes hacer mientras entrenas a ritmo de Lady Gaga o Avril Lavigne, entre otros cantantes. Y si no te gusta tener un entrenador que te esté marcando el paso, tienes la opción de jugar en modo libre.

Kinect Party

Olvídate de los puntajes, de quién es mejor que quién, de los manuales, de las reglas, porque aquí de lo que se trata es simplemente de jugar. Entrar a Kinect Party de Xbox es como meterte a una sala de juegos virtual fascinante para niños y adultos.

Cuenta con 36 canales, juegos o desafíos, como lo quieras ver, en donde puedes estar corriendo en un cañón evitando obstáculos, hacer estallar globos, bailando o probar tus habilidades como DJ.

El nivel de complejidad aumenta mientras vas avanzando, pero las dinámicas son tan amables que nunca te sientes mal si pierdes… porque aquí el único que pierde es el que no juega.

Aces of the Multiverse

Una excelente opción para jugar entre padres e hijos. El torneo de futbol más extravagante en el segmento de los videojuegos está en Aces of the Multiverse de la consola PS4.

El juego se ubica en un universo abierto en donde varias especies extraterrestres se enfrentan entre sí en un torneo plagado de retos y sorpresas. Además, el juego continúa más allá de la consola porque toma en cuenta el movimiento que realizan los jugadores en su vida cotidiana, mide a través de un smartwatch y transforma esos movimientos en puntos o recompensas.

Ring Fit Adventure

En esta aventura los terribles “villanos” no son seres terroríficos sino un “malvado” coach que te pone pruebas que debes superar a base de lagartijas, sentadillas, desplantes, abdominales y posiciones de yoga para ganar.

Tus únicas armas para participar en este juego de Nintendo Switch son un accesorio llamado Ring-Con y una cinta que colocas en tu pierna para que los movimientos que haces en el mundo real sean registrados en el mundo virtual.

La resistencia dependerá de la condición física del jugador, por lo que se puede optar por juegos largos o minijuegos personalizados de ejercicios que se adaptan a cada usuario.

Ordena tus finanzas

En tiempos difíciles es necesario cuidar los gastos y ahorrar

En los últimos meses la vida en todo el planeta ha cambiado mucho, y seguirá cambiando. Ahora más que nunca debemos ser conscientes de nuestras finanzas. Estos consejos pueden ayudarte hoy (y en cualquier otro momento) a tener un mejor control de tus gastos. 

1. La vida es un ciclo. Es normal que haya momentos en que estemos arriba y otros abajo, a nadie nos gustan las crisis o que nuestros planes se frustren, pero es parte de la vida. La buena noticia es que todo tiene un final, entonces, pensemos en cómo salir airosos de estas circunstancias. 

2. Usa inteligentemente el crédito

Es mejor pagar artículos de consumo, como comida o regalos, con dinero que ya tengas y no con préstamos. No te acostumbres a ver el crédito como parte de tu ingreso. Éste debe ser usado para crecer, es decir, para adquirir bienes duraderos, que van a estar contigo más tiempo del que te tardes en pagarlos.  

3. Haz un plan de ahorro

Esta vez sí debe ser en serio, no se vale sacar el dinero al mes de haber empezado. Un primer objetivo es hacer un Fondo de Emergencia para enfrentar imprevistos como un accidente, una enfermedad o la pérdida de empleo.  

Empecemos con algo sencillo, un mes de tus gastos. Aquí el camino para lograrlo:

Paso 1. Suma todos tus gatos fijos de un mes: renta/hipoteca, comida, transporte, productos de casa, etc. Anota la cantidad.

Paso 2. Divide el número entre 12.

Paso 3. Ahorra cada mes esa doceava parte.

Así, en un año tendrás un mes de tus gastos en este fondo. Si ahorras más, llegarás antes a tu objetivo. No lo uses a menos que sea necesario.  

4. Dinero en diferentes plazos

A muchas personas les causa conflicto la palabra “ahorro”, ¿qué tal si la cambiamos por “objetivos”? Es más fácil mentalizarte al pensar que estás tratando de cumplir un objetivo específico, como pagar un crédito, tomar unas vacaciones o comparte un carro. No tiene que ser una sola meta, puedes trazarte varias y para diferentes momentos de tu vida. 

El ahorro puede ser a corto plazo (menos de tres años), mediano plazo (más de tres y menos de diez años) y largo plazo (más de diez años). Antes de empezar, establece tus objetivos claramente. 

5. No te estreses de más por las noticias

No hay mucho que puedas hacer para cambiar la situación actual. En lugar de angustiarte porque las cosas van a subir mucho de precio, elabora un plan de finanzas personales, eso sí lo puedes controlar y es totalmente tu responsabilidad. 

Las crisis son parte natural de la economía y, tranquilo, no son eternas. Aprovecha este momento para poner en orden tus finanzas personales. Si aumentas tu educación financiera, no verás esta situación como una tragedia sino como una oportunidad de aprender y mejorar.

¿Te alegra esa canción? Descubre el porqué

Las notas musicales pueden tener rostro y gestos, tal como los “emojis” que usamos a diario para comunicarnos digitalmente. Y es que ciertos ritmos y frecuencias sonoras tienen relación directa con nuestros estados emocionales. 

“La música tiene un papel muy importante en lo sentimental, porque tiene que ver con el momento en el que la escuchaste. Cualquier género musical va a influir en nuestro devenir emocional”, explica Eluid Velázquez, productor de radio y especialista en música e identidad.

Y es que ciertos tipos de música pueden afectar nuestro estado de ánimo, generalmente para bien. Incluso, las notas pueden “sincronizarse” con nuestros latidos y hasta llegar a disminuir la percepción del dolor físico. 

“El cerebro hace comparaciones instantáneas y crea expectativas vinculadas con las experiencias, estado de ánimo y nuestros alrededores”, señala el artículo Cómo los diferentes géneros musicales afectan tu estado de ánimo, en el sitio web de la compañía musical neoyorquina Connolly. 

Más allá de nuestro gusto particular, la música tiene un efecto particular en quien la escucha. Por eso algunos ritmos tienen el poder de calmarnos, mientras que otros nos ponen de buen humor y, en casos especiales, nos llegan a emocionar hasta las lágrimas.

Para el ánimo y el desahogo 

En el estudio Trying to be happier really can work: two experimental studies (Tratar de ser feliz realmente puede funcionar: dos estudios experimentales), científicos de la Universidad de Missouri revelaron cómo algunos ritmos pueden impactar nuestra forma de sentirnos. 

La música rock, punk o cualquiera con ritmo acelerado y vigoroso pueden mejorar el estado de  ánimo, afirma la investigación publicada en el Diario de Psicología Positiva de esta institución.

Pero, contrario a lo que pudiera pensarse, la música “triste” o “depresiva” no produce efectos negativos, sino que permite a quienes la escuchan hacer una “catarsis” emocional o desahogo, que a la larga beneficia al estado de ánimo. 

“Se ha culpado, a través de la historia, a ciertas bandas musicales o canciones, de inducir depresión o suicidio en gente que las escuchaba, pero no pueden ser responsables de tragedias o masacres por escuchar música ‘violenta’. La música es un signo que se interpreta de acuerdo al contexto”, afirma Velázquez.

“Incluso, la música triste o reflexiva sirve como catarsis, para desahogar las emociones negativas que nos aquejan”.

Sincronía con el cuerpo

A nivel biológico, la música entra al sistema nervioso y se traduce en ondas cerebrales, que se sincronizan con nuestros cuerpos y latidos del corazón, según una investigación de Nina Kraus, profesora de neurobiología en la Universidad de Northwestern, en Illinois.

A la música con una estructura balanceada, como la clásica, se le relaciona con el bienestar fisiológico, ya que sus compases permiten la sincronía con los latidos del corazón. 

“Mozart es el músico más prolífico de la historia, y se le han adjudicado a su música propiedades tranquilizantes e incluso se ha recomendado para desarrollar la inteligencia, sobre todo porque su compás se sincroniza con el ritmo cardiaco”, destaca Velázquez. 

Sin embargo, esto no quiere decir que sea un factor determinante en el desarrollo de la inteligencia, la realidad es que por sí sola la música no mejora o empeora el aprendizaje.

Poder terapéutico

Hay canciones específicas con ritmos y letras positivas, como We are the champions, de Queen, que ya es un himno en campeonatos deportivos y desde sus primeras notas revela un momento de júbilo. 

También se ha demostrado a través de estudios que ciertos ritmos ayudan a reducir el dolor físico y facilitan la recuperación y rehabilitación de quienes han tenido, por ejemplo, lesiones cerebrales. 

Lo cierto es que el poder de la música es una combinación entre sus características propias y las de quien la escucha.

“Aunque la música no es por sí sola responsable absoluta de emociones positivas o negativas, el que te muevas, que rías, que bailes, que te deprimas, que te emociones, es producto de una simbiosis entre el sonido y el momento”, concluye Velázquez. 

La próxima vez que sientas que una canción te pone de buenas automáticamente, recuerda que además de tu gusto musical, hay un motivo científico detrás de ese efecto.

Rutina, la clave del estudio en casa

La escuela en línea ha traído nuevos retos para todos. Estudiantes, papás y docentes se enfrentan a una “nueva normalidad” en tiempo récord, y para muchos esto ha significado un trabajo retador, difícil y en ocasiones hasta caótico.

El papel de los padres como guías escolares es muchas veces confundido y ha llegado a ser agobiante, pues lidiar con la casa, el trabajo, el encierro y encima el programa escolar, se vuelve una carga muy pesada.

Como padres de familia lo primero es entender que no se trata de sustituir al maestro. Ni ellos pueden hacerlo, ni la tecnología a la mano. El papel de los padres es asistir al maestro en sus labores tradicionales.

Así lo explica Vanessa Martínez, máster en psicopedagogía.

“Los padres deben guiar a los niños en el proceso de aprendizaje y en caso de ser necesario, repetir lecciones. Los niños están viviendo una situación difícil que les genera estrés por lo que debemos evitar presionarlos”.

La experta, quien también dirige la página web “Comunidad y educación inclusiva”,  sugiere mejor enseñarlos a reconocer sus errores, reconfortar, reconciliar, hacerlos partícipes de lo que está viviendo la familia, y claro, aunque deben cumplir con su responsabilidad en la parte académica, cuidar la cuestión emocional.

“La familia es la unidad básica de nuestra estructura social, y si dentro de ella propiciamos ambientes armónicos, vamos a consolidar las competencias que los hijos requieren para la vida”.

Un gran apoyo para que tanto alumnos como padres de familia puedan sobrellevar de mejor manera la escuela en casa es establecer una rutina.

Esto requiere organización y apoyo de parte de padres, niños y todos los que participan en el entorno familiar.

El horario

Lo primero es trazar un programa a seguir. Puede haber flexibilidad, pero también estructura. Se recomienda que el horario escolar sea similar al que se tenía en la modalidad presencial.

La psicopedagoga destaca la importancia de que haya tiempos de descanso, esto permite al niño activarse y poder regresar a concentrarse en su trabajo. Lo ideal, recomienda, es tener 25 minutos de trabajo y entre 5 y 10 de descanso, con tiempos para la comida, para tomar agua o ir al baño.

Si los padres trabajan por la mañana, se puede adoptar una modalidad asincrónica, es decir, modificar los horarios y estipular un tiempo en la mañana y otro en la tarde para el estudio y el seguimiento escolar.

El sueño

El descanso es fundamental para el buen rendimiento escolar. Los niños en edad escolar deben dormir 10 horas diarias. Si no hay un descanso óptimo, la concentración, humor y ganas de estudiar se ven afectados.

Espacio de trabajo

Debe definirse un lugar especial para el trabajo escolar en casa. Aunque sea pequeño, debe ser cómodo, bien iluminado, ventilado y con acceso a los materiales que se van a utilizar para evitar distracciones. Si se sigue un programa por televisión, contar con un televisor para que el niño pueda seguir los contenidos; si se trabaja con internet, verificar que haya buena conectividad.

La comunicación con el maestro

Tener una comunicación abierta y efectiva con el docente brinda seguridad a los niños. Cuando los niños escuchan cosas positivas de sus maestros se sienten más confiados y cómodos para comentar si algo no les queda claro.

Conoce las plataformas

A los padres o tutores les toca darse el tiempo para familiarizarse con las plataformas educativas con la que trabajan sus hijos.

Esto ayuda a darles una guía inicial y poco a poco ir propiciando el autoaprendizaje. También les permite apoyarlos cuando algo se les dificulta.

La tecnología debe ser una aliada. Hay muchas aplicaciones gratuitas que ayudan al aprendizaje.

Diálogo familiar

Es importante que todos los miembros de la familia participen en un espacio de diálogo tranquilo y afectuoso, donde se hable de sus miedos, planes a futuro, todo lo que sueñan hacer cuando termine el confinamiento. Que expresen sus emociones y necesidades.

Gran ventaja

La educación a distancia tiene una gran ventaja, y es que los niños desarrollen hábitos de estudio adecuados que antes no tenían.

“Si hacemos un buen trabajo de guía en el inicio de este proceso, después ellos podrán solos realizar las tareas, ya sólo requerirán intervenciones muy puntuales por parte de los papás. Ser autodidactas es una herramientas muy valiosa para la vida futura”, concluye la psicopedagoga.

Consulta el programa a distancia de la Secretaría de Educación Pública aquí: aprendeencasa.sep.gob.mx

5 hábitos que mejoran tu salud y tu economía

Tener mejor salud y a la vez cuidar tu economía es posible. Hay cambios sencillos en tu rutina diaria que pueden hacer la diferencia tanto en tu bienestar físico como en las finanzas de tu hogar.

La clave está en la constancia y esmero que les pongas a esos pequeños ajustes.

Haz ejercicio

La actividad física previene enfermedades cardiovasculares y disminuye el peso corporal, además de que oxigena y fortalece las articulaciones.

Si te es posible camina a lugares cercanos, ayudas a tu cuerpo y ahorras en transporte o gasolina.

Con 30 minutos diarios de caminata verás grandes beneficios que además se traducirán en menos visitas al doctor y, por lo tanto, menor necesidad de medicamentos.

Toma agua en vez de refresco

Al cambiar el consumo de refrescos embotellados por agua natural no sólo ahorras dinero, también hidratas tu cuerpo y aumentas tu energía. 

Si te es difícil dejar por completo las bebidas azucaradas, puedes preparar agua de frutas y endulzarlas naturalmente. A los pocos días seguro ya no las extrañarás.

Cocina en casa

La comodidad de comprar comida preparada puede pesar frente a hacer tu comida en casa, pero los beneficios en salud y finanzas son muchos. Si no te queda mucho tiempo para hacerla, intenta cocinar una vez por semana y porcionar las preparaciones para varios días.

Snacks saludables

Aunque pareciera que son unos cuantos pesos, comprar un snack diariamente sí pega en tu bolsillo. En vez de gastar en eso, lleva tus propios snacks desde casa y ayuda también a tu salud. Como ideas puedes prepararte bastones de zanahoria, apio, pepino o jícama, palomitas naturales, fruta picada o semillas.

Deja de fumar

Es muy sabido que el cigarro no aporta nada bueno a la salud. Y si encima sabes que al dejar de consumirlo podrás ahorrar, doble razón para renunciar a él. Cada vez que quieras comprar una cajetilla guarda el dinero que gastarías en un sobre. A la vuelta de tres meses comprueba cuánto dinero te ha dejado este nuevo hábito. 

Pon en práctica estos consejos, lleva un diario donde anotes las mejoras, tanto en salud como económicas, verás al final que la suma de todo hará que valga la pena el esfuerzo.

Que no falten las proteínas

Conoce cuáles alimentos las contienen y dales preferencia en tus comidas

Tanto el reino animal como el vegetal las proporcionan. Están en un trozo de carne, en las sardinas, lentejas y hasta en un puño de cacahuates. Nos brindan aminoácidos, elementos necesarios para mantener tejidos y células en buenas condiciones.

Si consumes pocas, los más afectados son tus músculos, piel y cabello, pues se conforman mayormente de estas sustancias. 

Un estudio de la Clínica Mayo resalta que estar cansado y enfermarse constantemente puede estar relacionado con la falta de proteínas, indispensables para que el sistema inmunológico camine a la perfección.

Pero así como no pueden faltar, tampoco deben consumirse en exceso, pues algunos órganos, particularmente los riñones, lo resentirán. La clave es equilibrar y dar preferencia a alimentos que las contengan.

La cantidad recomendada por la Clínica Mayo es 0.8 gramos de proteínas por kilo de la persona; por ejemplo, si eres hombre y pesas entre 70 y 80 kilos, debes consumir de 58 a 64 gramos por día. 

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ofrece otro ejemplo: mujeres necesitan 45 gramos por día y hombres, 55, en promedio; pero ojo, la cantidad depende del estilo de vida, y las etapas, aumentando en la infancia, adolescencia, embarazo y lactancia.

Además de la cantidad, también importa la calidad de las proteínas. El secreto para aprovecharlas al máximo es saber cuáles alimentos las proporcionan y cómo combinarlas.

Cinco tesoros

Carne: Se sugiere magra (sin grasa), de cerdo, pavo y de pollo, ya que aporta leucina, preservador de masa muscular. En cuanto a la carne roja, la Organización Mundial de la Salud recomiendan máximo tres porciones (entre 300 a 500 gramos de peso cocido) de carne roja por semana. 

Pescado: Es una proteína de gran calidad y fácil digestión. La sugerencia está principalmente en las sardinas, pescado azul que favorece la masa muscular, y es recomendado para embarazadas y mujeres lactando. Otros pescados a tomar en cuenta son el atún y el bonito.

Huevo: El Instituto de Estudios del Huevo informa que la clara tiene agua (88%) y proteínas, de las que la albúmina es la más importante; y en la yema, 50% es agua y el resto proteínas y lípidos. Comer un huevo duro es una gran colación.

Garbanzos: Esta leguminosa es una fuente de proteínas, potasio, magnesio y vitaminas, que sumándola a otros alimentos proteicos como frutos secos u hojas verdes, hacen un sano equilibrio. Cómelas cocidas en caldos y como colación. Si no te encantan, opta por las lentejas, que también aportan proteína. 

Avena: Hablando de cereales, la avena no falla. Combinada con leche o en ensaladas y guisos, ayuda a sentirse más satisfecho. Hazla cocida y combínala con frutas. Puedes echarle semillas de chía, que aportan 4 gramos por cada 2 cucharadas.