Editorial

Educación en línea: las enseñanzas que nos dejó.

por Editorial Coppel

Como en toda crisis, existen muchos aprendizajes que rescatar del periodo de educación a distancia.


Desde las 5:30 de la mañana, Mirtala se levanta y prepara uniformes para sus hijos y para ella. Es maestra en un colegio privado y, durante los casi dos años que van de pandemia, como muchas otras mujeres, ha tenido que articular sus labores profesionales con las de su hogar. 

“El primer ciclo que me tocó dar clases virtuales fue un completo caos. Mi hijo menor apenas iba a iniciar en kinder y el mayor ingresó a segundo de primaria. No me daba la vida porque era adaptarme a enseñar desde una pantalla, pero también a ser mamá y maestra de mis hijos al mismo tiempo”, recuerda. 

Desde buscar el espacio adecuado, tener una conexión a internet estable y veloz, adaptar los recursos de enseñanza presencial a virtual y, por supuesto, mantener la calma y paciencia con sus hijos, la modalidad en línea era un “acto de malabarismo”. 

“La única solución era renunciar a una de las responsabilidades. Tuve que contratar a una maestra asistente para mis hijos, para poder dedicarme de lleno a dar clases, y que ellos no perdieran el ciclo escolar”. 

Para ella, como para muchos padres, maestros y alumnos, migrar de las clases presenciales a la educación de forma virtual fue un proceso exhaustivo. 

“La familia ha sido afectada en muchos rubros; el impacto social de las madres trabajadoras, las desventajas en el acceso tecnológico en los hogares, por mencionar algunos”, destaca Ángeles Barragán, psicopedagoga terapeuta en el Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP), con sede en España. 

Distracciones, limitantes de técnicas, recursos lúdicos y económicos para el aprendizaje, aislamiento social, especialmente en los adolescentes, supervisión simultánea por parte de los padres, en caso de tener varios hijos trabajando, o bien, falta de supervisión del maestro, han creado incertidumbre y miedo respecto al futuro o más bien presente de la educación, al haber vivido un proceso tan urgente en tan poco tiempo.  

“Todo depende mucho de las condiciones económicas, geográficas, sociales o culturales de las familias. Por ahora, sabemos que después de esto, ampliaremos nuestra visión, dependiendo del rol vivido: padre, madre de familia, profesorado o alumnado”, afirma Barragán. 

Como en toda crisis, habrá aspectos positivos y ventajas que permanecerán de esta revolución en los métodos de enseñanza y las necesidades, soluciones y adaptación que todas las partes han tenido que hacer.

LO QUE SE QUEDA

Éstas son cinco ventajas de la educación en línea que permanecerán más allá de la pandemia. 

  1. Responsabilidad:
    • “Los alumnos ya no dependen del timbre escolar o de la llamada del profesor para asistir a sus clases”, menciona Barragán, lo cual implica mayor sentido de responsabilidad. También mantener el espacio ordenado, atender tareas simultáneamente y, en muchos casos, tener mayor conocimiento o habilidades tecnológicas que sus padres o cuidadores, permite desarrollar la autodisciplina.
  2. Empatía:
    • Estando en el mismo espacio físico, se pueden involucrar a un nivel más personal con los padres, con los otros alumnos que están en línea y los maestros. Enfrentar retos juntos, motiva la empatía.
  3. Autoconocimiento:
    • Al permanecer en aislamiento, los alumnos pueden darse cuenta de sus propias aptitudes y áreas de oportunidad, sin necesidad de compararse o competir con los demás. También pueden detectar qué tipo de estilo de aprendizaje es más útil de acuerdo a su personalidad o necesidades. 
  4. Aprovechar los recursos:
    • Si bien no cuentan con todos los materiales, elementos didácticos y espacios ideales para llevar a cabo sus tareas, la necesidad de utilizar los elementos y recursos que se encuentren a la mano para realizar sus tareas o actividades los motiva a ser más creativos. 
  5. Naturalizar la tecnología:
    • Aunque muchos alumnos y maestros han regresado a las aulas físicas, lo que antes podía haber sido complicado de coordinar, planear o ejecutar de forma presencial, cuenta ahora con toda la experiencia y know-how que la tecnología y su uso han permitido. Las plataformas, aplicaciones, estrategias y opciones digitales están a disposición de las necesidades emergentes.
Cuéntanos si este contenido ha mejorado tu vida

Nota: Las opiniones expresadas aquí son del autor y no necesariamente representan las opiniones de Coppel, su personal o sus colaboradores. El contenido de este sitio web tiene como propósito solamente de proveer información sobre temas de interés general.

LO MÁS LEÍDO
  • 1- Buró de créditos gratis: cómo consultarlo
    VER ARTÍCULO
  • 2- Así puedes salir del Buró de Crédito de una forma segura
    VER ARTÍCULO
  • 3- Coppel te pone en Buró de Crédito: Mitos y realidades
    VER ARTÍCULO