Editorial

Entre amigos, cuentas claras

por Editorial Coppel

Entre los temas más delicados que hay con la familia o las amistades cercanas está el de prestar dinero. Se dice mucho (y con razón) que este tipo de préstamos pueden “ensuciar” una buena relación.


Consejos para prestar dinero y no afectar tus relaciones

“El dinero no ensucia las relaciones, lo que las ensucia es la poca cultura de responsabilidad que tenemos”, explica Andrés Pereyra, asesor financiero y patrimonial.

“Las familias que se prestan dinero y responden bien a eso logran que cada uno de sus miembros realice sus proyectos, pero para eso se necesita ser muy responsable”, agrega.

De acuerdo con el especialista, los préstamos de dinero entre familiares y amigos suelen complicarse cuando se hacen de manera muy informal o “de palabra”. A menudo sucede que el que debe hace como que “no se acuerda” y al prestador le da vergüenza cobrar. 

Esta situación crea un clima de incomodidad que puede arruinar relaciones.

Para evitar malos entendidos, estas son cinco recomendaciones a tomar en cuenta antes de prestar o pedir un préstamo a alguien de confianza.

  1. Definir para qué es el préstamo

Es muy importante saber hacia dónde irá el dinero antes de decidir si prestarlo o no. No es lo mismo ayudar a un hermano a cubrir un gasto médico, que prestarle para comprar el teléfono de moda. Una vez sabiendo en qué va a ser usado el dinero, puede pedirse a la persona un comprobante del pago realizado, así se constata que se dio al préstamo el uso acordado.

  1. Elaborar un acuerdo 

El prestador es quien pone las condiciones del préstamo. Puede hacerse un documento en el que se defina la cantidad a prestar, el motivo y el plazo en el que el dinero será regresado. Deben quedar claras las restricciones y consecuencias (intereses) si acaso el deudor no cumple con los plazos. Puede parecer mucha formalidad entre parientes y amigos, pero recuerda que el dinero es capaz de destruir las relaciones más cercanas. En esta especie de contrato puede acordarse un día para preguntar por la deuda, esto librará de culpas al cobrar.

  1. Tener testigo

Es muy recomendable involucrar a una tercera persona que juegue el papel de testigo. Será alguien en quien se puedan respaldar. El testigo también debe firmar el documento y es mejor que sea una persona sin vínculos familiares entre quien presta dinero y quien lo pide. Pueden elegirlo entre ambas partes.

  1. Se vale negarse

Cuando un amigo muy cercano o un familiar te pide dinero es posible que te sientas comprometido a prestárselo, sin embargo, debes aplicar la mente fría y darte cuenta de que tu amor, cariño y solidaridad no dependen de si prestas dinero o no. En caso de que no puedas o no quieras, debes decirlo. Y, sobre todo, no sentirte mal, siempre puedes ofrecerte a ayudar de otra manera.

  1. Y si las cosas salen mal…

Aun cuando hagas todo lo posible para que un acuerdo financiero salga bien, puede ser que por cosas que no puedes controlar, la persona no pueda pagarte. En este caso, deberás estar preparado para entenderlo. Te quedará la satisfacción de haber echado una mano a alguien que quieres. Por eso es importante nunca prestar dinero si te hace más falta a ti que a la otra persona, pues no tienes la certeza de que regresará a ti.

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Nota: Las opiniones expresadas aquí son del autor y no necesariamente representan las opiniones de Coppel, su personal o sus colaboradores. El contenido de este sitio web tiene como propósito solamente de proveer información sobre temas de interés general.

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