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Estas tasas te interesan

por Editorial Coppel

Eso que pagas extra cuando tomas un préstamo es el interés, ¿sabes qué tipos hay y cómo funcionan? Aquí te lo explicamos.


Si estás a punto de dar un enganche para comprar ese automóvil, esa casa o ese lujo que tanto quieres, es válido estar muy feliz, pero te recomendamos que también estés muy alerta para identificar en el contrato cuál es el interés que pagarás por ese crédito.

Y es que en ocasiones estamos tan contentos por haber logrado por fin hacernos de un bien, que no prestamos atención a la tasa de interés del préstamo.

Aquí te ofrecemos la información más básica de este tema, pero también la más útil.

Para empezar, ¿qué es la tasa de interés? 

De acuerdo con Alma Rosa Madero Serna, catedrática en la Escuela de Negocios de la Universidad de Monterrey, la tasa de interés es el precio que se paga por usar el dinero, y, digámoslo así, es un precio dinámico porque incluye el efecto de la inflación y el riesgo del crédito, entre otros factores.

La especialista define que existen principalmente dos tipos de tasa de interés: la simple y la compuesta. 

“La tasa de interés simple es la que se aplica a un monto total directamente; la tasa de interés compuesto se calcula de acuerdo al tiempo y periodicidad en que se pagará el préstamo, generando intereses sobre intereses y cambiando así el valor final de la operación”, explica.

El interés fijo es aquel que no cambia, es decir, durante toda la vida del crédito sigue aplicándose la misma tasa. El interés variable, explica, es aquel que se aplica utilizando algún índice de referencia acordado por las contrapartes, por lo que no se puede saber con exactitud hasta que se calcule con la tasa aplicable al momento. 

“Hay esquemas de intereses mixtos, manejan tanto fijos como variables, generalmente la tasa es fija al principio del crédito y después se utiliza uno variable, modificando la cantidad de intereses a pagar en ese periodo”.

Es importante saber, añade, que no siempre la tasa más baja es la mejor, ya que existen otros cargos por administración, seguros y comisiones, que pueden encarecer el préstamo. 

“En el sitio de la CONDUSEF se puede hacer un comparativo de tasas y CAT (Costo Anual Total) de las diferentes instituciones financieras, así como simuladores de créditos que permiten ver un panorama general y elegir la tasa más conveniente de acuerdo a la necesidad, ya que difiere si estamos hablando de un crédito hipotecario o de uno personal”.

Al momento de adquirir un crédito fuerte como lo son los hipotecarios o los automotrices, Madero Serna sugiere ante todo estar conscientes de que antes de adquirirlos se debe tener al menos un ahorro de entre el 10 y 30 por ciento del valor total, además de conocer nuestra capacidad de endeudamiento.

“Lo ideal es que la mensualidad a pagar sea menor al 30 por ciento del ingreso total”, recomienda.

¿Cómo lograr mejores tasas de interés?

Para obtener la mejor tasa de interés, señala la especialista financiera, es importante conocer la tasa real, ya con gastos administrativos y comisiones; de igual forma conocer el CAT a pagar por el crédito y a partir de ahí comparar, evaluar y elegir. 

“Se debe romper el paradigma de que es mejor un plazo mayor, ya que entre más tiempo, más será el interés a pagar. Por último, debido a que el mercado es dinámico, es bueno reevaluar el cambio de institución financiera cuando hay una baja en la tasa de Banco de México, ya que generalmente también se reducen las tasas a créditos y esto puede generar un ahorro importante en la transacción al traspasar el préstamo a otra institución financiera, aun considerando los gastos iniciales y administrativos del trámite”.

No está de más repasar que hay pequeños pero significativos hábitos financieros que ayudan a tener finanzas más saludables.

“Yo resumo estos hábitos a entender la diferencia entre valor y precio, y, lujo y necesidad, y hacer conciencia de que los gastos que realicemos realmente sean necesidades y generen valor a nuestro entorno. Otro hábito importante es hacer un presupuesto de ingresos, gastos, ahorros e inversiones, y así tener a nuestro dinero generando más dinero”, concluye.

A tomar en cuenta

Tasa de interés activa: son las que te cobran las entidades financieras.

Tasa de interés pasiva: son las que te pagan (rendimientos) las entidades financieras por depositar tu dinero en sus cuentas.

Tasa de interés preferencial: tasa inferior a la normal manejada por el mercado, se logra gracias a un buen historial crediticio.

Tasa de interés real: se regula por medio de la inflación.

Tasa de interés externa: se paga por la utilización de dinero externo.

Interés ordinario: se establece en el contrato

Interés moratorio: se carga cuando el deudor incumple sus pagos ordinarios.

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Nota: Las opiniones expresadas aquí son del autor y no necesariamente representan las opiniones de Coppel, su personal o sus colaboradores. El contenido de este sitio web tiene como propósito solamente de proveer información sobre temas de interés general.

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