Diabetes: detéctala y contrólala

Hay enfermedades, como la diabetes, que además de ser consecuencia de la obesidad y del estilo de vida, también están relacionadas con los genes. Y, lamentablemente, la población mexicana tiene un riesgo genético para desarrollarla.

“Las personas con un padre diabético tienen alrededor de 40 por ciento de posibilidad de desarrollar la enfermedad, mientras que el riesgo aumenta al 70 por ciento si ambos padres son diabéticos”, indica la Secretaría de Salud en México en su sitio web.

La detección oportuna es clave, por eso es importante que quienes tienen familiares diabéticos en primer grado -mamá, papá o hermanos- se hagan un chequeo anual o semestral a partir de los 40 años y se acostumbren a revisar sus niveles de azúcar.

¿Qué es?

La diabetes es una enfermedad crónica en la cual el cuerpo no puede regular la cantidad de azúcar en la sangre debido a la poca producción de insulina, por la resistencia a la insulina o ambas. La insulina es una hormona producida por el páncreas que ayuda a nivelar el azúcar en la sangre. Esta azúcar llamada glucosa, proveniente de los alimentos, viaja a través de la sangre, se almacena en las células y es fuente de energía para el cuerpo.

Los tipos

  • Diabetes tipo 1 – el cuerpo no produce insulina o produce muy poca. Por lo general aparece durante la infancia o la adolescencia aunque también puede comenzar en la edad adulta.
  • Diabetes tipo 2 – el cuerpo no elabora la suficiente insulina o tiene dificultad para utilizarla (resistencia a la insulina). Suele presentarse en adultos, sin embargo, se ha diagnosticado en niños y adolescentes debido al aumento de obesidad.

El tratamiento de ambos tipos consiste en nutrición, actividad y medicamentos para controlar el nivel de azúcar en la sangre.

Para prevenir

-Llevar una alimentación alta en fibra.

-Moderar el consumo de calorías y carbohidratos.

-Realizar actividad física con regularidad.

-Mantener un peso saludable (buscar asesoría con médico o nutriólogo).

-Moderar consumo de alcohol.

-Disminuir alimentos altos en grasas saturadas y grasas trans (leer etiquetas).

-Evitar bebidas azucaradas y refrescos.

-No fumar.

-Evitar el sedentarismo.

-Realizarse periódicamente pruebas de glucosa en sangre.

Fuente: Instituto Nacional de Salud Pública

Datos

  • A nivel mundial, la cifra de muertes por diabetes, que era inferior a un millón en 2000, alcanzó los 1.6 millones en 2016 (OMS). 
  • En México la diabetes es la segunda causa de mortalidad después de las enfermedades cardiacas. 
  • Es la primera causa de muerte en personas de entre 45 y 64 años de edad. 

La democracia familiar ayuda a promover la justicia y reduce el estrés de las relaciones

Un hogar donde todos los miembros de la familia desempeñan un papel importante y tienen voz y voto, es un hogar con democracia familiar.

En esas casas los derechos y responsabilidades recaen en todos de forma equitativa, y cada uno está dispuesto a cumplir con su parte, de acuerdo a su edad y capacidad.

En una democracia familiar existe una autoridad: los padres, y el resto de los miembros son tratados con justicia, respeto, amor y solidaridad.

Esta forma de convivencia y de interrelación con los padres contribuye a formar adolescentes con buen criterio, capaces de tomar decisiones sanas en el ámbito social y personal. Además, favorece el aprendizaje individual y colectivo, ayuda a afrontar conflictos de mejor manera y construye autonomía y seguridad.

En una democracia familiar se distribuyen equitativamente las tareas del hogar, hay más compromiso y colaboración, se abren los espacios de diálogo y de toma de decisiones.

Por otro lado, los padres disminuyen su nivel de estrés y logran una relación más armónica entre ellos y con sus hijos. Hay más disposición para enfrentar problemas y menor probabilidad de padecer violencia familiar.

¿Cómo lograr la democracia familiar?

  • Enseñar a los hijos a expresarse y controlar sus impulsos es el primer paso. Hay que hacerlo con el ejemplo, pero también escuchando y dándole importancia a lo que tienen que decir, así sea algo simple, sin criticar ni juzgar.
  • Establece normas y límites claros y fáciles de recordar y de cumplir, así como sus motivos y las consecuencias. Los padres son conscientes de que pueden surgir berrinches o molestias y se mantienen tranquilos ante ello.
  • Los padres democráticos fomentan la autonomía; permiten que los niños cometan errores y asuman las consecuencias, así aprenden sobre responsabilidad. Muestra tu apoyo y deja que solucione las pequeñas dificultades que va enfrentando, como abrocharse los zapatos o limpiar la leche que tire. También celebra sus éxitos cuando logre hacer algo solo.
  • Para todo hay tiempo. Es importante recordarle a los hijos que hay momentos para estudiar, para trabajar, para estar en familia y para divertirse, y que en la vida siempre habrá prioridades.

Burnout: Cuando el trabajo te hace arder

¿Sientes que tu carga laboral es muy elevada y que, aunque le dedicas muchas horas, tienes poco o ningún control sobre tu trabajo? Y, más aún, ¿has sentido que por más que te esfuerzas en tener un balance entre tu vida laboral y personal, no lo logras?. Si tus respuestas son afirmativas, es probable que estés sufriendo de agotamiento laboral o, como se dice hoy, burnout.

“El burnout es un síndrome que se ha conceptualizado como resultado de un estrés crónico en el lugar del trabajo”, explica Rogelio Segovia González, doctor en filosofía y socio director de Think Talent, empresa dedicada a la gestión de talento y cambio con estrategias de cultura y coaching ejecutivo. 

“Cuando se habla de burnout o ‘síndrome del quemado’, se relaciona específicamente con el ámbito laboral y se refiere al agotamiento físico y emocional que pueden sentir las personas concretamente en su trabajo”.

Segovia González, también presidente de la Comisión de Recursos Humanos de la Coparmex de Nuevo León, comparte que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya reconoció como enfermedad al síndrome del burnout, que viene acompañado de los siguientes síntomas: 

  • Falta de energía o agotamiento.
  • Sentimientos negativos hacia el trabajo.
  • Sensación de ineficacia o falta de realización.

La situación mexicana

En México, 1 de cada 3 colaboradores está apesadumbrado con sus labores diarias, mientras que 1 de cada 2 no tiene energía suficiente para desempeñar su trabajo, y casi la mitad de los empleados presenta problemas de sueño, dolores de cabeza y problemas estomacales.

Estos fueron los resultados de la encuesta nacional que Think Talent realizó a poco más de 500 trabajadores en el último bimestre del 2021, a partir de una serie de preguntas diseñadas por la Clínica Mayo, con el fin de reconocer síntomas de burnout.

“El burnout es real y es uno de los principales factores que está causando el fenómeno de la gran renuncia y de la baja satisfacción laboral de los colaboradores”, expresa el especialista en recursos humanos.

Para abordar el burnout es importante considerar sus posibles causas, que son:

  • Elevada carga de trabajo o bien, falta de recursos para realizarlo.
  • Falta de claridad en las expectativas laborales.
  • Desequilibrio entre trabajo y vida personal.

Atender el problema

La Clínica Mayo ofrece recomendaciones para manejar el agotamiento laboral y prevenir sus consecuencias. Toma nota:

  • Habla de tus preocupaciones específicas con tu jefe o supervisor y trata de establecer metas para lo que debes hacer y lo que puedes esperar.
  • Busca apoyo, puede ayudarte a sobrellevar la situación. Si tienes acceso a un programa de asistencia para empleados, aprovéchalo.
  • Intenta realizar alguna actividad relajante que pueda ayudarte a disminuir el estrés como yoga, la meditación y/o el tai chi.
  • Realiza actividad física de manera regular, eso puede ayudarte a lidiar mejor con el estrés y hacer que tu mente se desconecte del trabajo.
  • Duerme, el sueño restaura el bienestar y ayuda a proteger la salud.
  • Practica la atención plena, que consiste en concentrarse en el flujo de la respiración y ser consciente de lo que estás percibiendo y sintiendo en cada momento.

“Es importante aprender a darle un valor justo a las diferentes esferas de la vida: trabajo, salud, familia, pareja, pasatiempos, espiritualidad, y saber poner límites, porque si nosotros no lo hacemos, nadie va a venir a decirnos cómo lograr un balance en nuestras vidas”.

Rogelio Segovia González, doctor en filosofía y especialista en Recursos Humanos.

Evalúa tu situación

Para saber si eres víctima del burnout, hazte las siguientes preguntas formuladas por la Clínica Mayo:

¿Te has vuelto cínico o crítico en el trabajo?

¿Te arrastras al trabajo y tienes problemas para empezar?

¿Te has vuelto irritable o impaciente con tus compañeros de trabajo, jefes o clientes?

¿Te falta energía para tener una productividad constante?

¿Te resulta difícil concentrarte?

¿Tus logros no te dan satisfacción?

¿Te sientes desilusionado con tu trabajo?

¿Estás usando la comida, el alcohol o quizá hasta drogas para sentirte mejor o simplemente no sentir?

¿Han cambiado tus hábitos de sueño?

¿Estás preocupado por dolores de cabeza inexplicables, problemas estomacales o intestinales, u otras quejas físicas?

*Si respondiste afirmativamente a cualquiera de estas preguntas, es posible que estés experimentando agotamiento laboral. Lo recomendable, para prevenir un problema mayor, es consultar a un profesional de la salud.

¿Quieres vivir más? 8 acciones que te pueden ayudar a vivir más

El secreto de la eterna juventud no está en una fuente escondida en una isla tropical… Vivir una vida larga, plena y saludable tiene que ver con un conjunto de factores que más que con la genética se relacionan con buenos hábitos y un estilo de vida sano.

Lograr la longevidad está al alcance de tus decisiones, aquí algunas acciones que pueden ayudarte:

Cuidar lo que comes

Una dieta alta en frutas, verduras, leguminosas y granos enteros, y baja en carnes rojas y productos procesados está asociada a una mejor calidad de vida y a la longevidad. Así lo confirma Dan Buettner en su libro El secreto de las Zonas Azules: come y vive como la gente más saludable del planeta, respaldado por National Geographic y la Sociedad de Gerontología de Norteamérica, quién encontró en las zonas azules, lugares señalados por tener a la gente más longeva del planeta, este tipo de alimentación como uno de los factores determinantes.

Estar en movimiento

El ejercicio físico ayuda a controlar el peso, mantiene al cerebro y al corazón en buena forma, sostiene la masa muscular y evita el dolor de espalda. La recomendación hecha por la OMS es realizar 150 minutos a la semana de actividad aeróbica moderada, lo que también incluye salir a dar una caminata, trabajar en el jardín, bailar o hacer tareas domésticas. 

¿Más beneficios? Un estudio hecho por el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos demostró la estrecha relación que existe entre el sedentarismo y el cáncer: la práctica deportiva previene siete tipos de cánceres como el de mama, colon, riñón e hígado.

Manejar el estrés y ser positivo

Los optimistas viven doce años más que los pesimistas, según referencias de la Clínica Mayo de Estados Unidos. Centrarte en lo que tienes, practicar la gratitud, cuidar tus pensamientos y no victimizarse, son algunos esfuerzos que se pueden realizar día con día para ser más positivo y evitar el estrés. 

Este último debilita el sistema inmunológico y el organismo se vuelve más vulnerable ante infecciones u otras enfermedades.

Dormir bien

Los buenos hábitos de sueño contribuyen a una vida más larga y saludable. No se trata de dormir mucho, sino de hacerlo bien, tener el hábito y ser consistente. Al dormir se recupera energía, se procesa la información obtenida en el día, se reparan células dañadas y se estimula el sistema inmunológico.

La recomendación es dormir más de seis horas y menos de nueve, además, irse a la cama temprano, según la Harvard Business School, reduce la presión arterial en seis semanas.

Socializar

La gente que tiene al menos seis amigos a los que ve con frecuencia es más feliz, asegura Gretchen Rubin, investigadora sobre el concepto de felicidad y naturaleza humana, y autora de The Happiness Report. Esta actividad eleva los niveles de dopamina y oxitocina, lo que frena el envejecimiento neuronal. 

Además, estar con los amigos te hace reír, acción que también mantiene bajos los niveles de cortisol, hormona del estrés, disminuyendo el riesgo de infarto, según la revista científica Neurobiology of Aging.

Tener un propósito

Que la vida tenga un sentido y metas, ayuda a manejar el estrés y los problemas emocionales, además es bueno para el corazón y la digestión. En Okinawa, Japón, existe un término para definir esto: ikigai, que se refiere al motivo o razón que hace a una persona levantarse cada mañana de su cama. No importa la edad, establecer nuevos objetivos en la vida es clave para la longevidad.   

Adoptar un perro

Tener una mascota potencializa otros factores que ayudan a vivir más tiempo, como tener un propósito o realizar actividad física. Un perro en casa te obliga a pasearlo, acción que incrementa hasta siete años la esperanza de vida. Diversos estudios, como uno de la Universidad de Minnesota, también demuestran que acariciar a tu mascota mejora la frecuencia cardiaca, regula el estrés y levanta el ánimo.

 No fumar

El tabaquismo es la adicción con mayor mortalidad a nivel mundial, la OMS le adjudica 3 millones de muertes anuales. La gente que fuma reduce su promedio de vida entre 5 y 8 años; este hábito disminuye la condición física, provoca cansancio, fatiga, eleva el colesterol y la tensión arterial. 

Además está íntimamente asociado al cáncer de pulmón. En México, el Centro de Investigaciones en Salud Pública registra 6 mil muertes anuales por este tipo de cáncer.

Ya sabes cuál es el camino, ahora pon en práctica todos estos consejos y verás los efectos positivos en tu vida y los años por venir.

Niños y naturaleza, una relación que hay que fomentar

Trepar un árbol, sembrar flores o juntar conchitas en la playa puede tener más beneficios para los niños de lo que imaginas.

El medio natural actúa como una herramienta de exploración, estimula los sentidos y la capacidad de atención. En los más pequeños, ayuda a relacionarse, a observar, mejora el autocontrol y la autoestima. 

En una escuela preescolar de Milwaukee, en Estados Unidos, llamada Schlitz Nature Preschool, padres y maestros han notado que pasar horas al aire libre diariamente da seguridad a los niños más tímidos e indecisos.

Aquí los menores trepan árboles, exploran bajo las piedras y aprenden a observar la flora y la fauna en silencio. Los profesores destacan que los alumnos logran quedarse sentados cuando es necesario, escuchan atentamente y regulan mejor su comportamiento, a diferencia de otros de su misma edad sin estas actividades.

Sarah Milligen-Toffler, directora ejecutiva de Children & Nature Network, asegura que existe un vínculo entre el aprendizaje al aire libre y los logros académicos. Y otros estudios recientes han comprobado que la naturaleza influye en la capacidad de aprendizaje y socialización.

Esta relación tiene que ver con un vínculo positivo que se crea con las experiencias en la naturaleza que ayuda al desarrollo temprano del cerebro y a la comunicación neuronal. Esta interacción permite a los niños en etapas futuras, ejercer la responsabilidad, libertad y seguridad.

Sin embargo, el estilo de vida actual y el creciente uso de la tecnología alejan a los niños de los espacios naturales y al aire libre. Una encuesta llevada a cabo por el instituto de opinión alemán EMNID, arrojó que sólo la mitad de los niños de entre 4 y 12 años de este país se había subido alguna vez a un árbol.

Involucrar a los pequeños con la naturaleza es una acción de gran trascendencia, pero además muy sencilla.

Investigaciones en escuelas de Taiwán encontraron que en las aulas donde los maestros colocaron macetas con plantas, se necesitaban menos medidas disciplinarias y los niños que las cuidaban se sentían menos estresados, en comparación con las aulas sin ellas.

¿Cómo empezar?

A continuación enlistamos algunas formas muy sencillas de poner a los niños en contacto con la naturaleza para crear ese importante vínculo.

  • Salir a jugar al jardín o al parque más cercano.
  • Hacer un picnic en el campo el fin de semana.
  • Visitar una granja
  • Bañarse en un río
  • Acampar al aire libre
  • Enseñarle a pescar
  • Observar las aves o los insectos
  • Recoger hojas secas, conchitas o piedras
  • Plantar semillas de flores o plantas
  • Regar las macetas
  • Observar los cambios de estación
  • Platicar con ellos sobre el ciclo de la mariposa, del origen de la leche, de la forma en que crece cada fruta, etc.
  • Participar en un campamento de verano al aire libre

Motricidad fina: ayuda a mejorar el desarrollo de los niños

Escribir nuestro nombre, utilizar los cubiertos para comer, abotonar la ropa y muchos otros movimientos sutiles que hacemos casi en automático en nuestra vida diaria son posibles gracias a la motricidad fina. 

Esta habilidad involucra la coordinación de músculos, huesos y nervios para producir movimientos pequeños y precisos, por ejemplo, cuando recogemos algo pequeño con el dedo índice y el pulgar, destaca el sitio MediLine Plus.

Si el sistema nervioso se ha desarrollado correctamente, un adulto funcional será capaz de realizar tareas como: recortar formas específicas con tijeras, dibujar líneas, figuras y círculos, escribir y trazar correctamente, abotonar y doblar ropa y abrir y cerrar cremalleras. 

Y si bien como adultos dependemos de ella para realizar actividades básicas en el día a día, lo cierto es que es en la primera infancia cuando se desarrolla y refuerza esta capacidad.

“Cuando hablamos normalmente de motricidad fina, nos referimos a la capacidad que tienen sobre todo los niños de los 0 a 6 años, o primera infancia, que es una etapa que permite que el niño realice actividades más refinadas o delicadas”, menciona Ana Karen Molina, licenciada en psicoterapia con énfasis en la primera infancia.

“La marcha, o el caminar en los niños, es motricidad gruesa; un movimiento más brusco o descontrolado. En cambio, el tomar cosas con sus dos deditos índice y pulgar, que requiere habilidades específicas , es motricidad fina”, agrega la especialista que brinda asesoría en Estrella Guía, institución que apoya a padres e hijos con algún tipo de desorganización cerebral. 

Es posible notar algún desfase en esta etapa, cuando de mayores existen o persisten problemas de coordinación, equilibrio, dificultades para seguir secuencias, márgenes, escribir o colorear, por ejemplo.

“Se puede detectar siendo ya adolescentes o mayores, pero es cuando los niños están comenzando a desarrollar esa etapa que resulta más fácil detectar un desfase”, destaca Molina. 

“Si el niño tiene dificultad para hacer ‘una pincita’ con sus dedos, no sigue márgenes, no traza bien, puede haber un desfase en el desarrollo, pero no es para alarmarse. La forma de trabajarlo es exponerlo a esa actividad y seguir insistiendo para perfeccionarlo”.

La práctica y constancia con ejercicios como estirar una liga con el dedo índice y pulgar, colocar clips de ropa alrededor de los bordes de un vaso, romper papel y hacer bolitas con él y tomar objetos pequeños con la “pincita”, son necesarias para lograr trascender y superar cualquier reto del desarrollo de motricidad fina. 

“Cada niño lleva su proceso; hay niños que lo consolidan muy rápido, hay quienes tardan un poco más; un mes, o dos, no significa que tiene un déficit o daño. Lo importante es la práctica y la constancia”, señala la terapeuta. 

“Sí después de 4 o 5 meses de practicar no avanza, entonces ya podemos hablar de una deficiencia o tema cerebral”.

Además de la práctica, en el mercado existen distintos productos, juguetes y actividades para seguir reforzando este tipo de motricidad a lo largo de nuestras vidas. 

Mamografía: Una herramienta para detectar a tiempo el cáncer de mama

¿Sabes cuál es la mejor manera para detectar el cáncer de mama en sus etapas iniciales? Las mastografías o mamografías, que son imágenes de la mama tomadas con rayos X.

“La mamografía es un estudio de imagen que requiere radiación. La dosis de radiación es muy bajita, está muy por debajo de las dosis que nos pudiera causar algún daño”, explica Nancy Lorena Garza García, médica radióloga especialista en imagen de la mama. 

“Es un estudio muy seguro y que está demostrado que disminuye la mortalidad por cáncer de mama hasta en un 40 por ciento”. 

La mamografía es una de las mejores pruebas con las que cuentan los médicos para la detección del cáncer de mama, a veces hasta tres años antes de que se pueda sentir, indican los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

La recomendación es que a partir de los 40 años todas las mujeres se realicen una mamografía anualmente. 

“Eso es lo que hace que disminuya la mortalidad porque nosotros, al ir comparando año con año, podemos detectar cambios muy sutiles”, explica la radióloga del Hospital Zambrano Hellion de TecSalud. 

En algunos casos, las mamografías deben empezar a hacerse desde antes, que es cuando son pacientes con antecedentes de cáncer de mama en la familia. 

“Si mi mamá tuvo cáncer de mama a los 45, yo tengo que empezar mis mamografías de rutina a los 35, o sea 10 años antes”. 

Complementar con ultrasonido

Cuando se desea un diagnóstico más específico, lo recomendable es acompañar la mamografía con un ultrasonido mamario. 

Alrededor de un 50 por ciento de las mujeres requieren complementar con ultrasonido, indica la radióloga. Esto se indica particularmente para los tejidos de la mama más densos, que son los que tienen poca grasa y más tejido mamario.  

“Se pueden perder hasta el 20 por ciento de los cánceres en este tipo de tejido. Entonces, pacientes con mamas densas de preferencia hay que tener los dos estudios”, añade la especialista en imagen de mama.   

Otro consejo: acudir al mismo lugar

Lo ideal es cada año hacerse la mamografía en el mismo lugar ya que es muy importante tener un récord o historial con los estudios de años anteriores y que el radiólogo los pueda comparar. En caso de no poder asistir al mismo centro, se recomienda siempre llevar los estudios anteriores.

“Esa es la única manera en que nosotros podemos detectar pequeños cambios, calcificaciones nuevas, muy tenues  asimetrías, distorsiones nuevas que a veces de primera instancia no se ven, no se notan”, explica la especialista en radiología del Hospital Zambrano Hellion de TecSalud.  

Un mal evitable

-El cáncer de mama es el tipo de cáncer más común, con más de 2.2 millones de casos en 2020.

-Alrededor de 1 de cada 12 mujeres enfermarán de cáncer de mama a lo largo de su vida. 

-El cáncer de mama es la principal causa de mortalidad en las mujeres. 

-En 2020 alrededor de 685 mil mujeres fallecieron como consecuencia de este padecimiento.

-El objetivo de la Iniciativa Mundial contra el Cáncer de Mama, de la OMS, es reducir en un 2.5% anual la mortalidad mundial por esa enfermedad, con lo cual entre 2020 y 2040 se evitarían 2.5 millones de muertes a nivel mundial. 

-El tratamiento del cáncer de mama puede ser eficaz, especialmente cuando se detecta a tiempo.

Fuentes: Organización Mundial de la Salud

Saber gestionar la deuda y cuidar las finanzas personales: el préstamo como recurso financiero.

Todas las familias tienen ingresos y gastos cada mes. La diferencia la ahorran o bien, piden prestado para cubrir su déficit. Endeudarse es mala idea si se gasta más de lo que se gana en cosas cotidianas como comida, transporte o entretenimiento. En este caso se tiene que pedir un préstamo para cubrir la diferencia. Este comportamiento, si es repetitivo, se puede volver un problema. 

Cuando una familia evalúa invertir es una situación distinta. La inversión puede ser desde comprar una casa, un auto o muebles. En este caso, el ingreso del mes no es suficiente para pagar el monto total y la mayoría de las veces no se tiene el ahorro suficiente. 

La opción es pedir prestado. De esta manera, se usa el crédito para construir patrimonio y mejorar las condiciones de vida. 

Para incluir esta deuda en las finanzas de los hogares habrá que acomodar dentro del gasto lo que tendrán que pagar por el préstamo durante el tiempo pactado. En algunos casos será necesario ajustar ciertos gastos. 

En estos días, dos amigas hacían sus listas de lo que querían comprar antes del cierre de año. Al compararlas, el contraste era notorio. Una se concentraba en ropa y artículos de lujo, como bolsas y joyería, y la otra en compras para mejorar su casa: muebles nuevos y un cambio de refrigerador. 

Esta última le dijo a su amiga: si vas a pedir prestado, que sea para mejorar tu vida.

Efecto Pigmalión: ¿cómo influenciar positivamente a tus hijos?

No es un secreto que el éxito de una persona, además de la capacidad de aprendizaje, que es innata, depende en gran medida de la forma en que se le educó en la niñez. Su comportamiento es, en cierta medida, un reflejo del modelo de crianza que las figuras paternas o maternas implementaron en esta etapa.

De este modo, salta un concepto que muy pocas personas conocen, pero que casi todos practican, el Efecto Pigmalión o la Profecía Autoincumplida, que se refiere a la influencia que alguien puede ejercer sobre el rendimiento, conducta, autopercepción o capacidades de otra persona.

“A través de diversas investigaciones en el campo de la psicología se ha demostrado que una expectativa positiva hacia una persona, en este caso hacia un niño, puede facilitar el despliegue de talentos y potencialidades”, dice el capacitador especializado en psicopedagogía transformacional José Luis Amaya.

El Efecto Pigmalión es recurrente cuando hablamos de crianza, ya que describe el modo en que los padres, docentes y otras personas hacia las que un niño puede generar apego, pueden influir en él, alterando positiva o negativamente sus capacidades, gustos y conductas.

¿Cómo funciona?

El autoconcepto es la imagen que tenemos de nosotros mismos, los niños desarrollan la noción que tienen de sí mismos a partir de las vivencias y valoraciones que los otros depositan en ellos.

La mayoría de los mensajes que damos a los niños operan de manera no verbal y están más relacionados a la intención, donde el menor es capaz de reconocer el sentimiento que les  origina.

Las ideas que se depositan en el niño se le transmiten a través del lenguaje verbal y no verbal y expresan tanto lo que anhelamos como lo que rechazamos.

Las expectativas, creencias o prejuicios que expresan los adultos durante la comunicación con los niños pueden generar sentimientos, comportamientos o actitudes no deseadas o inesperadas. 

“Si los adultos ven y tratan a un niño como un ser limitado o falto de inteligencia, ese niño tarde o temprano se lo creerá y se comportará como tal. Por el contrario, un enfoque positivo, ver sus cualidades y talentos, así como el deseo de éxito, propiciará en gran medida el desarrollo de talentos, ayudará a que afloren otras virtudes”, explica Amaya.

5 consejos para evitar influir negativamente en la autopercepción de niñas y niños:

Un modelo de crianza saludable no es aquel en el que la disciplina no interfiere con el desarrollo integral del niño y respeta sus gustos, pasiones y destrezas.

Drogas y educación, los factores socioemocionales que influyen en la vida.

Las cifras no dejan lugar a dudas. El consumo de drogas ha venido aumentando en México. No podemos seguir pretendiendo que el problema es solo de Estados Unidos o de los países ricos. 

En 2002 el 4.1 por ciento de los mexicanos de 12 a 65 años había probado alguna droga; en 2016 la cifra era ya de 9.9 por ciento. El abuso era mucho mayor entre los hombres, un 15.8 por ciento. Estas cifras oficiales llegan solo hasta 2016. Se estima que el número debe haber subido aún más, pero no se ha realizado una nueva encuesta nacional de consumo de drogas. 

La información demuestra que la guerra contra las drogas no ha tenido éxito. Ninguna prohibición ha sido exitosa ni hoy ni en el pasado. El problema debe enfrentarse a través de la educación, lo cual es más difícil, pero menos violento. Solo convenciendo a los jóvenes de los males que causan las drogas podremos reducir su uso. De nada sirve amenazarlos. 

Las constantes campañas de publicidad del gobierno tampoco han servido. Los jóvenes no aceptan que simplemente se les diga que no deben usar drogas. Necesitan entender por qué. Pueden ayudarlos los consejos bien informados de padres, parientes, maestros y, sobre todo, compañeros de escuela o de trabajo, pero no los sermones ni las amenazas.

Razones para decidirte -ahora sí- a dejar de fumar y librarte de la adicción al tabaco

Tras uno, dos o tres toques al cigarro, sensaciones de placer, relajación y un mejor estado de ánimo llegan a tu cuerpo como aire fresco. Así actúa la nicotina, sustancia química del tabaco que con cada bocanada llega al cerebro y libera dopamina para hacerte sentir bien.

Pero la nicotina puede conectar muy rápidamente con tus hábitos, convirtiéndose en parte de tu rutina diaria; entre más fumes, más nicotina necesitarás para alcanzar esa sensación de bienestar.

En 2021, un artículo publicado en la Revista The Lancet reveló que el número de fumadores alcanzó un nuevo récord a nivel mundial con más de mil 140 millones de fumadores activos, frente a los poco menos de mil millones que había en 1990.

Este mismo estudio expuso que en 2019 el tabaquismo causó 7.6 millones de muertes. 

https://blog.coppel.com/wp-content/uploads/2022/11/Video-Tabaquismo.mp4

Cuando una persona empieza a sentir la necesidad física y psicológica de consumir un cigarro, y al no hacerlo genera síntomas de abstinencia, se habla de tabaquismo.

¿Cómo saber si tienes un problema?

Para confirmar si padeces de tabaquismo, basta revistar estos factores:

-No has podido dejarlo. Aunque lo has intentado varias veces, aún no logras eliminar el cigarro de tu rutina.

-Presentas síntomas de abstinencia. Al querer dejarlo sufres antojos, ansiedad, irritabilidad, tienes problemas para concentrarte, sientes frustración, ira, aumenta tu apetito o no concilias el sueño.

-Fumas a pesar de tus problemas de salud. Aun cuando por indicación médica debas dejar el cigarro o que presentes problemas cardíacos o pulmonares, no has podido abandonar el hábito.

-Ajustas tu vida social para poder fumar. Salir a restaurantes o reuniones donde no puedes fumar es un dilema para ti.

¿Caes en una o quizá varias de estas descripciones? Preocúpate.

La ventaja es que existen muchos tratamientos eficaces que pueden ayudarte a dejar de fumar. Porque no importa cuánto tiempo tengas haciéndolo, al dejarlo mejorarás tu salud y tu esperanza de vida.
Si un fumador deja el cigarro antes de los 40 años, su esperanza de vida incrementará nueve años; si el hábito se deja antes de los 50 años, la esperanza de vida aumentará seis años.

Un hábito de alto riesgo

Ser fumador eleva las probabilidades de desarrollar y morir de ciertas enfermedades. La Clínica Mayo las enlista:

  • Cáncer de pulmón y enfermedad pulmonar. Fumar es la principal causa de muerte por cáncer de pulmón. El cigarro también provoca enfisema pulmonar y bronquitis crónica. Si hay una condición de asma, la empeora.

En el portal del Gobierno de México se afirma que a nivel mundial el tabaquismo causa el 22% de las muertes por cáncer en general y el 71% por cáncer de pulmón.

  • Otros tipos de cáncer. Aumenta el riesgo de padecer cáncer de boca, faringe, esófago, laringe, vejiga, páncreas, riñón, útero y algunos tipos de leucemia. 
  • Males cardíacos y del sistema circulatorio. Eleva el riesgo de morir por ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. 
  • Diabetes. Incrementa la resistencia a la insulina, antesala de la diabetes tipo 2. Si ya la padeces, puede acelerar las complicaciones.
  • Problemas oculares. Abre la puerta a problemas como cataratas y pérdida de la vista por degeneración macular.
  • Infertilidad e impotencia. Disminuye la fertilidad en las mujeres y aumenta el riesgo de impotencia en los hombres.
  • Complicaciones durante el embarazo. Fumar durante el embarazo eleva el riesgo de parto prematuro y bebés con bajo peso.
  • Enfermedades respiratorias. Los fumadores crónicos son más propensos a padecer infecciones respiratorias, como resfriados y bronquitis.
  • Dientes y encías. Fumar se asocia con la inflamación e infección de encías, lo que puede desencadenar periodontitis.

El fumador pasivo

Al fumar no sólo dañas tu cuerpo, también afectas la salud de quienes te rodean. Las parejas de fumadores tienen más riesgo de desarrollar cáncer de pulmón o enfermedades de corazón; los hijos de fumadores son más propensos a padecer asma, infecciones del oído o problemas respiratorios.

El vapeo, ¿mejor que el cigarro?

Para muchos, la alternativa al cigarrillo es el vaper. Pero a diferencia de lo que popularmente se cree, vapear o fumar un cigarrillo electrónico no es una opción más “saludable” frente al cigarro convencional.
En mayo, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic) advirtieron sobre los riesgos de salud que su uso conlleva y emitieron una alerta sanitaria máxima.
Las dependencias señalaron que los vapeadores contienen carcinógenos y sustancias tóxicas que representan un grave riesgo a la salud de las personas consumidoras.
Ese mismo mes, a nivel federal se firmó un decreto que prohibió la circulación y comercialización de vapeadores y cigarrillos electrónicos.

¿Buscas ayuda? 

Llama a la Línea de la Vida de la Comisión Nacional Contra las Adicciones: 800-911-2000. También puedes escribir un correo a lalineadelavida@salud.gob.mx