Editorial

¿Pasas mucho tiempo con audífonos? Esto te interesa

por Editorial Coppel

Todos disfrutamos de la música y las experiencias que brindan algunos dispositivos de audio pueden ser asombrosas, pero debes usarlos con cuidado, aquí te decimos cómo.


Desde las primeras horas de la mañana, al ingresar a sus clases en línea, Carlos, de 15 años, se coloca sus audífonos de diadema y así comienza el día. Terminada su jornada académica, toma un descanso para comer y regresa a su computadora a seguir con sus tareas, mientras escucha música en volumen alto, pues así se concentra mejor. Por la tarde dedica unas horas a jugar con sus amigos en línea, aquí también sus auriculares son indispensables, pues su familia no es fanática de los “disparos” y “detonaciones” estruendosas. 

Aunque ya en su cama busca conciliar el sueño, un leve sonido agudo lo interrumpe constantemente. Sin duda, su sistema auditivo ha recibido descargas constantes de sonido y eso no sólo afecta su descanso y desempeño, sino que también puede acarrear otras lesiones a largo plazo. 

Problema de muchos

Con las necesidades urgentes de comunicación a distancia que ha impuesto la pandemia, el uso de audífonos y auriculares se ha convertido en una necesidad, tanto para estudiantes como para profesionistas que cohabitan un espacio y no quieren interrumpirse entre ellos. 

Esa exposición directa y constante a sonidos y ruidos, aunada a los hábitos de recreación que ya implican usar auriculares como tener videollamadas con seres queridos, escuchar música o jugar en dispositivos electrónicos, han expuesto el sistema auditivo de muchos a mayor producción de cerumen, infecciones e incluso lesiones que pueden disminuir la capacidad auditiva, lo cual es especialmente preocupante en niños y adolescentes, explica el médico Ricardo De Hoyos Parra, especialista en otorrinolaringología pediátrica del Hospital Zambrano Hellion de TecSalud. 

“Con nuestros ojos, los cerramos y ya no vemos; pero con los oídos aún dormidos percibimos estímulo. Si los oídos los vamos a usar todo el día, tenemos que cuidarlos incluso de forma controlada”, destaca el especialista. 

El tiempo de uso de las pantallas, como nos puede causar fatiga visual, puede causar fatiga auditiva. Aun con sistemas de filtro en los audífonos vamos a desarrollarla porque no dejamos descansar al oído a un nivel ambiental.

Además de producir situaciones no deseables como trastornos nocturnos o pesadillas, distorsiones auditivas, falta de atención o concentración, el abuso o uso prolongado de audífonos y consecuente exposición al ruido puede generar otros problemas de salud. 

Cuidados necesarios

El especialista en otorrinolaringología pediátrica refiere los dos tipos más comunes de audífonos que son utilizados por la mayoría de la población: los intrauriculares, que son pequeños y se colocan en el conducto auditivo; y los extrauriculares o de tipo concha, que son generalmente más grandes y se ponen sobre el oído.

“Los intrauriculares la mayor parte de las veces son de uso personal, y se requiere mantener la higiene con productos alcoholados una vez al día, para evitar infecciones y transmisiones entre personas”, explica.

“Normalmente el oído produce cerumen o cerilla, como lubricante natural y para mantener un ph adecuado o acción de barrera para prevenir infecciones, pero con este tipo de auriculares, aumenta la producción de cerumen”, agrega.

Molestias comunes

El exceso de cerumen puede manifestarse con incomodidad, comezón, irritabilidad, y en los niños pequeños puede llevarlos a introducir objetos extraños en los oídos para aliviar las molestias, lo cual es peligroso. 

“El médico debe determinar si se necesita medicamento o remoción de cerumen, porque puede evolucionar a una infección, con síntomas como dolor, disminución de la audición y prurito”.

“El dolor se puede irradiar o reflejar en otro lugar, como la garganta, en la mejilla o cachete y o hacia la mandíbula, causando disminución de la apertura bucal. Seguramente se requerirá antibiótico y medidas preventivas”. 

Recomendaciones

Si hay uso prolongado de audífonos, es recomendable utilizar los extrauriculares, aunque también tienen sus desventajas cuando se usan excesivamente.

“El pabellón auricular está libre normalmente, pero con estos audífonos no hay paso de aire, aumenta el calor, la producción de cerumen y la humedad, lo cual favorece una infección”. 

“Tanto los audífonos de concha o intrauriculares son de precio accesible. Hay otro tipo, de diadema o ergonómicos que dejan libre el conducto para que pase el aire, aunque el costo es más elevado”, indica el especialista.

Independientemente del tipo o forma de audífonos, lo recomendable es establecer límites de uso en la medida de lo posible, mantener la higiene en oídos y dispositivos y negociar con empleadores y educadores que la exposición prolongada a estímulos auditivos sea escalonada o fraccionada. 

Regular el volumen

“Los oídos tienen mecanismos protectores para evitar que los ruidos intensos nos dañen, también algunos audífonos, pero si escuchamos con un volumen superior a 60 decibeles por tiempo prolongado, o más de una hora, nos puede generar un trauma acústico, una lesión o daño”, indica el otorrinolaringólogo.

“En la actividad escolar, como padres de familia, tenemos que hablar con los maestros para que la clase o tarea sea más eficiente o sea fraccionada, para que podamos darle cierto reposo o intervalo al sistema auditivo”.

De la misma forma, si es inevitable utilizarlos para actividades profesionales o escolares, lo ideal es no usarlos para actividades de gusto o recreativas no se utilicen, o bien, reducir el uso al mínimo.

Cuéntanos si este contenido ha mejorado tu vida

Nota: Las opiniones expresadas aquí son del autor y no necesariamente representan las opiniones de Coppel, su personal o sus colaboradores. El contenido de este sitio web tiene como propósito solamente de proveer información sobre temas de interés general.

LO MÁS LEÍDO
  • 1- Buró de créditos gratis: cómo consultarlo
    VER ARTÍCULO
  • 2- Así puedes salir del Buró de Crédito de una forma segura
    VER ARTÍCULO
  • 3- Coppel te pone en Buró de Crédito: Mitos y realidades
    VER ARTÍCULO