Editorial

¿Quieres ahorrar? Los japoneses te dicen cómo

por Editorial Coppel

Ahorrar dinero es más importante de lo que piensas. Aprende de los expertos a cómo hacerlo de una manera sencilla.


Cuando llega dinero a nuestras manos, muchas veces escuchamos una voz que nos dice “y si me compro…”. Y, de pronto, llegamos a fin de mes y nos damos cuenta de que nos gastamos el dinero en cosas que no necesitábamos. Una vez más, no quedó nada para ahorrar.

Si esto te sucede seguido, existe una herramienta muy sencilla que te ayudará a controlar esa voz en tu cabeza y te enseñará a ser más consciente de tus gastos.

El Kakebo o, como se traduce literalmente, “libro de cuentas para la economía doméstica”, es un método japonés que te enseñará a conocer tus prioridades económicas y aprender a categorizar tus compras del día a día de manera responsable. Además, te ayudará a marcar objetivos y metas que tú decidirás de acuerdo a tu estilo de vida.

¿Cómo funciona?

Primero, elige una libreta que sea exclusiva solo para esto y algo con qué escribir. 

Ahora, hay que saber las diferencias entre ingresos, gastos fijos y el ahorro que quieres lograr cada mes.

Ingreso, por ejemplo, es tu sueldo; tus gastos fijos son los que sabes que tendrás que pagar cada mes: luz, agua, renta, Netflix; y el ahorro, o sea, el dinero que quieres guardar. 

Piensa en la cantidad de acuerdo a tus necesidades y objetivos a largo plazo. La forma más fácil de no caer en tentaciones es olvidarte de que ese dinero existe. 

Ya que tengas estas 3 cantidades, vas a sumar tus gastos fijos y el ahorro, la cantidad que salga lo vas a restar a tus ingresos. Se tiene que ver algo así:

Gastos fijos + Ahorro= $$$

Ingresos- $$$= Dinero para gastar en el mes.

Ahora, todo está en tu dedicación y disciplina, ya que vas a anotar y separar por categorías todos los gastos que vayas haciendo día a día con el dinero que te quedó para gastar hasta que se acabe el mes.

El Kakebo, separa los gastos en 4 categorías:

Supervivencia: corresponde a medicinas, el mandado, transporte, mascotas.

Cultura: lo que te enriquece culturalmente como cine, libros, museos.

Opcionales: todo lo que hacemos por entretenimiento, por ejemplo, bares, café, salidas, cigarros, ropa, cosméticos.

Gastos extras: imprevistos o gastos inusuales, como un regalo de cumpleaños o un arreglo de tu casa.

Al terminar el mes, revisa tus gastos, súmalos y resta esa cantidad del dinero que tenías para gastar al inicio del mes. Será algo así:

Gasto+gasto+gasto= $$$

Dinero para gastar- $$$= ¿?

¿Lograste tu objetivo de ahorro? ¿Gastaste de más? ¿En qué podrías mejorar? Es muy importante que observes tus gastos de ese mes para poder analizar y saber que hábitos de compra puedes cambiar para el siguiente mes y, así, ir aprendiendo y mejorando tu inteligencia financiera.

¡Tu bolsillo lo agradecerá!

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