Estilo de Vida

Rutinas para empezar a correr: ¡Comienza a contar tu kilometraje!

por Misael Arturo

Salir a correr puede parecer una actividad fácil y simple que no necesita técnica, pero la realidad es que hay que tener en cuenta algunos tips y consejos para poder potenciar al máximo el desempeño.


Correr es la actividad física que hoy muchos eligen. Está al alcance de la mano de todos y no se necesitan demasiadas cosas ni inversión más que unos buenos tenis y una buena técnica para no dañar las articulaciones y potenciar cada paso.

La parte más difícil de comenzar a correr es justamente esa: empezar. ¿Cómo arranco?, ¿Qué ejercicios hago? y ¿Cómo puedo mejorar? suelen ser tres de las preguntas más comunes que se cruzan por las cabezas de todos aquellos quieren iniciar en el mundo del running. 

¿Qué tengo que hacer para empezar a correr?

Antes que cualquier rutina, ejercicio o consejo, a la hora de empezar a correr lo más importante es contar con el calzado para correr adecuado. Hay una infinidad de marcas y modelos de tenis para correr pero lo que hay que fijarse es que ofrezcan una buena amortiguación para proteger las articulaciones, un diseño que se amolde a los pies para dar un buen agarre y unas suelas que den una gran tracción y empuje a cada uno de los movimientos. 

Una vez que se tengan los tenis adecuados lo más importante va a ser poner metas a corto plazo que sean posibles de cumplir. La realidad es que los primeros días no se debería de planear recorrer determinada distancia, sino ir acostumbrando el cuerpo de a poco. ¿Qué es lo mejor? Caminar dos minutos, trotar 2 minutos y así sucesivamente. Poco a poco se pueden ir aumentando hasta lograr correr sin tener que parar a caminar.

Nunca hay que olvidarse que salir a correr tiene que ser una actividad que despeje la mente y al mismo tiempo ayude a mantener el cuerpo activo. No hay que sobreexigir al cuerpo ya que esto puede traer lesiones tanto a largo como a corto plazo. Lo mejor es empezar despacio e ir aumentando la velocidad poco a poco y dejar descansar a los músculos, los huesos y la mente. Lo mejor es dejar al menos un día de descanso entre los días que se salga a correr. 

Una rutina fácil de seguir

La realidad es que el mundo del running es muy amplio, por lo que lo mejor es siempre acudir con un profesional para que pueda guiarnos por un buen camino. Hay que tener en cuenta el estado físico de cada persona, el tipo de suelo en el que se va a correr y las metas a corto y largo plazo. 

Como ya lo dijimos anteriormente, lo mejor es empezar de a poco para evitar lesiones y frustraciones. Por eso aquí dejamos un rutina muy fácil de hacer para poder empezar a correr. Lo ideal es hacerla tres veces por semana, dejando por lo menos un día en el medio para que el cuerpo descanse. 

Semana 1

La primera semana tiene que ser muy tranquila y sin demasiadas exigencias. Hay que comenzar caminando cinco minutos para entrar en calor. Al terminar es momento de caminar tres minutos a un ritmo mayor que el de la entrada en calor y, posteriormente, correr un minuto. Esto hay que repetirlo cinco veces. Para finalizar, caminar cinco minutos y estirar.  

Semana 2

La rutina de la semana número dos va a ser exactamente igual para los tres días. Primero hay que comenzar con cinco minutos de caminata para entrar en calor. Cuando se esté listo es momento de correr un minuto y medio y caminar tres, y repetir cinco veces. Al finalizar, cinco minutos más de caminata para enfriar y estirar. 

Semana 3

La rutina de la semana tres consiste en comenzar con cinco minutos de caminata para calentar el cuerpo. Después hay que correr dos minutos y caminar dos minutos, y repetirlo 5 veces. Al finalizar caminar un poco y estirar. 

Semana 4

Como todas las semanas anteriores, hay que comenzar con cinco minutos caminando para entrar en calor. Una vez transcurrido ese tiempo es momento de correr tres minutos y caminar dos. Esto hay que repetirlo cinco veces. Al terminar hay que caminar un poco y estirarse.  

¡Aclaración! El ritmo para correr tiene que ser tranquilo y relajado, sin exigir de más al cuerpo. Lo mejor es dar pasos cortos y no dejar de mover los brazos al costado para ayudar al cuerpo a desplazarse.

Con estas cuatro semanas estaría completo el primer mes de entrenamiento. A partir de este punto es solo cuestión de ir sumando minutos en el momento de correr e ir eliminando los momentos de caminata. No es necesario respetar durante una semana los mismos intervalos aunque esto hace más fácil el poder llevar un control del rendimiento. 

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