¿Gastas mucho dinero en la cuenta mensual de luz? ¡Revisa estos consejos para ahorrar energía!

La economía familiar es más importante que nunca en estos tiempos de incertidumbre donde es necesario ahorrar. En este contexto, ahorrar luz se vuelve una prioridad para cuidar nuestros bolsillos y usar los recursos de una forma más eficiente. Solo así podremos optimizar nuestros recursos al máximo.

Más allá de lo económico, ahorrar luz es un acto de amor y responsabilidad con el medio ambiente. Hoy más que nunca, cuidar la naturaleza es importante para revertir los daños causados al planeta y poco a poco recuperarse. De esta forma, cuidaremos el mundo que heredaremos a nuestros hijos.

Estos son algunos tips para ahorrar luz, que son sencillos de implementar en casa:

Desconectar aparatos

Las fugas de luz más comunes son aquellos aparatos que, aún apagados, consumen cierta energía. Aunque de forma individual parezca poco lo que consumen, si sumamos todos, se vuelve una cantidad considerable. La cafetera, el televisor, la computadora… todos esos electrónicos pueden desconectarse y ahorrar unos cuantos pesos en el recibo de luz.

Usar tecnología inverter

Si de tips para ahorrar luz se trata, la tecnología inverter es uno de los más valiosos. El refrigerador, que siempre está conectado, es mucho mejor comprarlo inverter. Lo mismo con los aires acondicionados, que son de los aparatos que más energía consumen, en especial si los encendemos por largos periodos durante la época de calor más intensa del año.

Apagar todas las luces en habitaciones no ocupadas

Es común en los hogares ir encendiendo los focos conforme nos vamos moviendo de un lado a otro; sin embargo, también es común que olvidemos apagarlos y esto genera consumos innecesarios. Educarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos en este rubro puede hacer una gran diferencia en la cuenta mensual de electricidad.

Colocar focos inteligentes

La tecnología avanza y nosotros debemos hacerlo con ella. En la actualidad, podemos instalar focos inteligentes para controlarlos desde nuestros dispositivos móviles, ya sean celulares o tablets. Incluso es posible programar un horario de encendido y apagado para que ya no haya pretextos de olvido. A esto le llamamos tener un hogar inteligente.

Usar focos ahorradores

Si los focos inteligentes se salen de nuestro presupuesto, los focos ahorradores son la mejor opción. A diferencia de los bombillos tradicionales, estos focos consumen menos energía, duran más e iluminan mejor. ¡Se notará mucho el cambio en la vista y en las cuentas mensuales!

Cargar la lavadora al máximo

Si nos esperamos a usar la lavadora cuando juntemos la carga máxima recomendada, no solo ahorraremos agua, sino también electricidad. Así la usamos con menos frecuencia y, de hecho, esto también representa un ahorro tanto de tiempo como de esfuerzo. Solo recordemos verificar bien cuál es la capacidad máxima para no sobrepasarla.

Controlar la temperatura del calentador de agua

Por desidia o pereza, olvidamos bajar la temperatura al calentador de agua porque al final la regulamos con la fría. No obstante, conviene más cambiar dicha temperatura a una más baja y así evitar cargar de más al sistema. Aunque parezca insignificante, en un hogar de cinco personas, esto representa una gran diferencia.

Monitorear constantemente el consumo de energía

Desde hace unos años, la CFE implementó el sistema de tarjetas para que los consumidores puedan llevar el autocontrol de su gasto de energía. De esta forma, detectarán a tiempo qué ajustes hay qué hacer a nivel vivienda con el fin de ahorrar algunos kilowatts. La tarjeta se puede pagar fácilmente en cualquier cajero de la CFE, por lo que es práctica en todos los aspectos.

Tomemos en cuenta estos tips que pueden hacer la diferencia. Además, es importante tener en mente que el subsidio que otorga el gobierno va de la mano con el horario de verano; es decir, cuando se acaba el horario de verano, la tarifa regresa a su nivel original y debemos ser más conscientes del ahorro.

10 hábitos con los que puedes cambiar al planeta

Este 5 de junio es un día muy importante, pues se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente y no es más que un recordatorio del cuidado que debemos tener con nuestro hogar, que es la Tierra.

La celebración se centra en la restauración de ecosistemas con el lema “Reimagina, recrea, restaura”, señala la ONU en su portal.

“Uno de los problemas más claros y que podemos conectar con la destrucción de los ecosistemas es el cambio climático”, explica el coordinador de proyectos sostenibles de la Universidad de Monterrey César Alfredo Nanni De Valle.

Los gases de efecto invernadero se incrementan año con año, algo a lo que se suma también el aumento de las temperaturas en todo el mundo. 

“Hoy más que nunca estamos convencidos de que todo está interconectado y la devastación de los ecosistemas significa un impacto directo al ser humano, que puede verse como incrementos de temperatura, mala calidad del aire, enfermedades y cambio climático”. 

Pero aunque esto suene desalentador, Nanni de Valle asegura que es una oportunidad para el cambio. Y todos podemos sumarnos a la causa.

Estas son 10 cosas que puedes hacer por el medio ambiente:

  1. Reduce el desperdicio de alimentos

Según organismos internacionales, un tercio de los alimentos termina en la basura. Al tirarlos se desecha energía, agua, trabajo y además se generan gases de efecto invernadero. Dejar de desperdiciar alimentos no solo ayuda al planeta, también a tu bolsillo.

  1. Haz composta

Además de que enriqueces la calidad de la tierra, generas menos basura y también favoreces tu bolsillo. Hay dos formas de hacerlo: utilizar vermicomposta (lombrices) o en una cubeta con agujeros, colocar una capa de hojas secas, encima echar cáscaras de frutas y verduras sin carnes ni aceites, colocar luego restos de café y finalmente más hojas secas y poca agua. Tu jardín se verá mucho más sano.

  1. Separa la basura

Algunas tiendas tienen contenedores donde puedes colocar basura como cartón, papel, plásticos, e incluso en algunas puedes obtener puntos para canjear por productos.

  1. Camina o pedalea

Usar el automóvil incrementa los impactos ambientales, cámbialo por alternativas como caminar o usar bicicleta. Te podrás ejercitar y además mejorarás tu salud y tu peso. Otra opción es compartir tu auto o utilizar transporte público. 

  1. Conoce tus compras 

Muchos impactos ambientales de los productos no se dan al momento de tirarlos, sino que vienen desde la extracción de materiales. Investiga cómo se hacen las cosas que compras y desde dónde vienen, esto puede darte una idea de su impacto ambiental. No gastes en lo que no necesitas, pero si lo haces, averigua el proceso de producción. De hecho, hay estudios que sugieren que al bajarle al consumismo aumenta tu felicidad.

  1. Ahorra energía

Apaga y desconecta todo aquello que no estés utilizando. La energía requiere de muchos recursos para llegar hasta tu hogar, al usarla con conciencia también se beneficiará tu bolsillo. Cambia a focos led y desconecta los equipos que no utilices pues aunque estén apagados, si están conectados gastan energía. Abre ventanas y cortinas para aprovechar la luz del sol.

  1. Cuida el agua

Checa grifos para evitar fugas de agua y cierra la llave cuando laves los platos o los dientes. Riega el jardín por la noche. También puedes optar por un jardín xerófilo, por ejemplo, con plantas que para vivir requieran de poca agua. Otra buena manera de ahorrar agua es juntar cubetas mientras te duchas, para usarlas en el inodoro o para regar.

  1. Dile adiós al ‘fast fashion’

Es verdad que se requiere comprar ropa, pero en la actualidad existen muchas alternativas, como el intercambio de prendas de segunda mano. Una buena propuesta que además beneficiará a tu bolsillo es la regla de 33 prendas, en donde vas crear un armario cápsula con prendas básicas que puedes variar con accesorios para crear looks distintos.

  1. Planta un árbol

Elige árboles regionales así aseguras que podrá crecer y desarrollarse, además, consumen menos agua. Esta además es una buena forma de mantener tu casa fresca, pues los árboles dan sombra y ayudan a disminuir el impacto de las radiaciones.

  1.  Bájale a las carnes rojas

La ganadería es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero, por eso se recomienda reducir la ingesta de carne roja. Al hacerlo pones tu granito de arena para disminuir las emisiones. Incrementa tu consumo de alimentos verdes y de granos, esto también beneficiará tu salud.

(Con información de César Alfredo Nanni De Valle, coordinador de proyectos sostenibles de la Universidad de Monterrey)