Un ‘pulmón artificial’ de costo accesible

Que todos los pacientes con Covid-19 que lo necesiten puedan tener acceso a un respirador podrá ser una realidad gracias al respirador automático VSZ-20.2 desarrollado por talento mexicano. 

Ante la alta demanda de respiradores causada por la pandemia y la insuficiencia de este equipo médico en los hospitales por su alto costo, el ingeniero Ramsés Galaz, director de GSE BioMedical, decidió diseñar uno de bajo costo.

“Los ventiladores se utilizan para asistencia respiratoria de aquel paciente que tiene un síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA)”, explica el profesor del Tec de Monterrey Campus Sonora Norte, en Hermosillo.

“Es una especie de pulmón artificial, es decir, la fuerza mecánica de forzar el aire hacia adentro de los pulmones la ejerce una máquina”.

El proyecto inició el 29 de marzo con la convocatoria del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. El primero en responder al llamado fue Grupo Coppel, que bajo su misión de ayudar a quienes salvan vidas, otorgó un donativo a GSE Biomedical para que iniciara el diseño. 

Después se sumaron Metalsa/Proeza en conjunto con Torrey/FEMSA en el desarrollo de la ingeniería del ventilador.

“El proyecto se escaló mucho, ya no era nada más la iniciativa de GSE Biomedical con Coppel”, apunta el especialista en ingeniería biomédica con experiencia en el desarrollo y manufactura de equipos médicos para América Latina.  

“Ahora somos un engranaje pequeño dentro de una máquina muy grande que se formó  a raíz del respirador que diseñamos en Hermosillo gracias al apoyo del señor José Coppel”.

A esta iniciativa se unieron más de 15 instituciones públicas, empresas y universidades que trabajaron en conjunto para producir en tiempo récord el VSZ-20.2, que se caracteriza por un diseño de fácil manejo, seguro para los pacientes, de bajo costo y fácil producción en serie. 

Con la autorización de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitario (Cofepris), el respirador podrá venderse a las instituciones de salud pública. Tendrá un costo aproximado de 10 mil dólares, mientras que el costo promedio de los ventiladores importados es de 50 mil dólares. 

El proyecto se sumó a la campaña “Juntos por la Salud”, a través de la cual el Gobierno de México y la iniciativa privada apoyan a los profesionales de la salud y a los hospitales con equipo médico y de protección personal para enfrentar la pandemia. 

Por esta razón, en la conferencia de prensa de la Presidencia de México del 23 de junio, Héctor Valle, presidente de la Fundación Mexicana para la Salud, presentó el respirador mexicano. 

“Con el orgullo de decir: en México sí se puede y estamos listos para lanzar el respirador mexicano”, expresó Valle durante su participación.

Para Galaz, este logro demuestra que en el país hay talento y capacidad en el campo de la tecnología médica.

“Esperemos que esta situación detone la industria del desarrollo de más dispositivos médicos hechos en México ya que actualmente importamos el 90% de este tipo de tecnología”, señaló.

Este pequeño engranaje que tomó impulso gracias a Grupo Coppel es una gran esperanza para muchos mexicanos.

UN ESFUERZO CONJUNTO
El proyecto del respirador automático VSZ-20.2 cuenta con el apoyo de diversas instituciones públicas y privadas, así como educativas.
Iniciativa privada:
Grupo Coppel
GSE BioMedical
Proeza a través de Metalsa
FEMSA a través de Torrey, Solística y REPARE
ALFA a través de Nemak
Lodi Automotriz
Lanix Med
Steris
Ternium Salud
Bocar
Instituciones educativas:
Tec de Monterrey
Tec Salud
UDEM
Instituciones públicas:
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán
Secretaría de Relaciones Exteriores
Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología