Estimulación musical: ¿Cuál es la mejor edad para empezar a tocar un instrumento?

La estimulación musical es una gran herramienta para acompañar el desarrollo y crecimiento de los más chiquitos. 

Sin embargo, en cualquier caso es importante enfocar la estimulación musical según la edad del niño o la niña con el fin de ayudar a desarrollar su psicomotricidad, el lenguaje, la parte cognitiva, la memoria, la atención y el equilibrio.

¿A qué edad se debe empezar? 

La música como tal debe de presentarse a los pequeños a más tardar a los 3 años. Aunque es recién a los 6 años que los pequeños cuentan las condiciones necesarias para aprender a tocar un instrumento. 

Una gran alternativa para los más chiquititos (es decir, desde bebés de un año hasta los cinco años) es ofrecerles juguetes que estén inspirados en instrumentos musicales para niños. De esta manera, van a ir jugando, descubriendo nuevos sonidos y desarrollando habilidades.

Tiene que ser un juego, no una obligación

Siempre hay que dejar en claro que los niños tienen que jugar y divertirse. Si se decide presentarles un instrumento o llevarlos a clase de música, hay que tener siempre en mente que cada persona tiene un proceso diferente de desarrollo. Esto quiere decir que quizás le cueste más trabajo o no lo disfrute.

En vez de obligarlo, lo ideal es ofrecerle otras alternativas para evitar las frustraciones.

Estos son los mejores instrumentos para niños

1. Flauta dulce 

Este instrumento de viento es uno de los más populares, ya que es el que suelen utilizar en la clase de música de las escuelas. 

Son prácticas porque ocupan poco espacio, por lo que resultan fáciles de llevar a todos lados. Además, ayudan al pequeño a controlar su respiración, mediante la inhalación y exhalación.

2. Un pequeño piano

No tiene porque ser un piano profesional. Hoy en día existen muchas alternativas de juguete, las cuales por lo general a los niños les resultan muy divertidas. 

3. Batería 

Es un instrumento muy divertido, que les permite experimentar con diferentes sonidos. No es necesario ofrecerle todo el instrumento completo, se puede comenzar con un pequeño tambor y ver cómo interactúa con él. Si ves que le interesa, vas ofreciéndole más alternativas. 

4. Guitarra

Se trata de uno de los instrumentos más populares en todo el mundo. Es por esta razón que es muy fácil para los niños interactuar con este tipo de instrumentos. 

Recuerda que es difícil manejar las cuerdas y los acordes. Así que no hay que presionarlo, solamente hay que dejar que se divierta.

Recuerda ponerle música al bebé desde la panza

Hoy en día se les aconseja a las mujeres embarazadas ponerle música a sus bebés en algún momento del día para ir estimulándolo. Además, en momentos en donde se esté moviendo mucho, la música tranquilizante puede ayudar.

Lo más sorprendente es que la música que decidas ponerle al bebé mientras esté en tu panza será la que marque sus preferencias musicales en un futuro. Por eso es importante ofrecerle una gama variada de estilos musicales; desde música clásica, hasta cumbia, pasando por jazz, reggae y bossa-nova.

Sin dudas, la música ayudará en un futuro al desarrollo del lenguaje, lectura y escritura del bebé. Además, construirá herramientas para vincularse más fácilmente con las demás personas. 

¡Mucho ojo! Si decides colocar audífonos sobre tu vientre, se aconseja no superar más de una hora por día.  Exponer al bebé a más tiempo de música puede sobre estimularlo.  

Otro punto importante es el volumen. Debes de considerar que el líquido amniótico es un gran conductor de sonido por lo que no es necesario poner la música fuerte para que la escuche.

Aprender a tocar la guitarra: ¿con qué tipo comenzar?

¿Qué guitarra me compro? ¿Son iguales todas? ¿Cuál me va a resultar más fácil? Todas estas preguntas seguramente estén rondando en tu cabeza mientras intentas averiguar cuál es el modelo correcto que deberías adquirir para comenzar.

Lo cierto es que la pandemia brindó el tiempo para aprender que a todas las personas les faltaba. De hecho, fue el momento oportuno para aprovechar y aprender por ejemplo a tocar la guitarra, tomar las clases de cocina o comenzar un curso de idiomas. 

Para todos aquellos que optaron por elegir la guitarra, a continuación te dejamos una guía práctica para que sepas cuál comprar según tus estudios y tus necesidades. ¡Apunta!

Guitarra clásica, acústica o eléctrica: ¿cuál me conviene?

Todos los instrumentos musicales requieren de tiempo y paciencia para dominarlos. Sin embargo, entre todas las opciones, aprender a tocar guitarra suele ser una de las alternativas más elegidas porque resulta muy sencillo. 

Antes de comenzar es importante que decidas con qué tipo de guitarras prefieres practicar. A grandes rasgos, existen tres tipos de guitarras: clásicas, acústicas y eléctricas. 

Si bien todas resultan buenas alternativas, los músicos suelen recomendar la guitarra clásica para sumergirse en el mundo de las cuerdas. Esto es porque resulta un poco más fácil de tocar. 

Pero, si tu sueño es tocar la guitarra eléctrica lo que debes hacer es directamente comprar una de este estilo, sin hacer mayores análisis. Lo importante es que sea una actividad de disfrute y placer. 

1, 2, 3… conviértete en un guitarrista experto

Una vez que aprendas a tocar la guitarra, te va a ser muy fácil dominar cualquiera de los tres estilos del instrumento, ya que todas tienen la mismas notas musicales y la misma disposición. Lo único que notarás es que hay algunos sonidos que sólo podrás conseguir con unas guitarras y no con las otras. 

Elige el modelo según tu altura 

¿Sabías que existen distintos tamaños de guitarra? Es importante elegir el modelo adecuado teniendo en cuenta la altura y la edad de cada uno. De hecho, hay guitarras más pequeñas, con el cuello y la caja de sonido reducidos para adaptarlos a los niños. 

Lo que marca los diferentes tamaños es la distancia que hay entre la tuerca y el puente, llamado diapasón. Una guitarra de ⅛ es ideal para una persona que mida 1,10 metros, mientras que alguien de 1,63 de altura se sentirá más cómodo con un modelo de 4/4. 

Lo ideal es que te tomes el tiempo para probarla tanto sentado como parado. Sentir las diferentes texturas, pesos y diseños permite asegurarse de elegir un modelo que resulte cómodo al tocar. Además, es importante mencionar que tiene que caber en las manos, tener un largo adecuado para no dificultar el momento de tocar y que no se resbale. 

Una gran alternativa para principiantes 

La Fender T-Bucket 300 es una muy buena opción, ya que ofrece sonido de calidad a un precio asequible. Está confeccionado con arce flameado con festones en la parte superior, con caoba en la parte trasera y los lados.

Ficha técnica 

  • Serie: Diseño Hot Rod;
  • Cuerpo: acorazado estilo guardabarros de un solo corte;
  • Color: ámbar brillante;
  • Tapa: edredón laminado de arce;
  • Aros y Fondo: Caoba laminada;
  • Refuerzo: Refuerzo en X festoneado;
  • Cuello: Nato;
  • Diapasón: Palisandro;
  • No. de trastes: 20;
  • Longitud de escala: 25,2 “(641 mm);
  • Ancho en la tuerca: 1,69 “(43 mm);
  • Ancho en el talón: 2,24 “(57 mm);
  • Electrónica: Preamplificador Fender FTE-3TN con afinador.

Se puede conseguir por un precio aproximado de 5,000 pesos.

Help! Los principales problemas al aprender inglés y cómo resolverlos

¿Al fin decidiste estudiar inglés? ¡Felicidades! Ahora es importante que conozcas algunas dificultades que se te pueden presentar en el proceso. Este texto no tiene la intención de desanimarte, al contrario, es para ofrecerte un panorama realista de lo que significa aprender un nuevo idioma y por supuesto, cómo puedes sortear las dificultades y salir airoso en esta nueva aventura. Así que get ready! Porque muy pronto dominarás este idioma. 

Querer aprender muy rápido y temor a equivocarte

En ocasiones el miedo o la pena pueden hacer que evites practicar el idioma desde el inicio. Esto puede ser porque tienes miedo a equivocarte por no saber pronunciar bien las palabras, no tener suficiente vocabulario o no conocer la estructura gramatical del idioma. Pero recuerda que no serás un experto desde el principio. 

Solución: Plantéate metas concretas y realistas. Empieza con inglés básico , por ejemplo, dominar el presente simple en un mes. Posteriormente puedes probar con otros tiempos verbales más complejos. 

Escuchar pero no entender

Cuando estas aprendiendo otro idioma es normal que entiendas mucho más rápido lo que lees a lo que escuchas, pero, ¿por qué ocurre esto? Esto se debe a que cuando hablas unes las palabras. De hecho, este efecto es parecido al castellano y en inglés se denomina word linking. Por lo tanto, al principio es posible que no puedas distinguir unas palabras de otras cuando las escuches. Pero no te preocupes, recuerda que la práctica hace al maestro.

Solución: Practicar siempre es la respuesta, pero también puedes apoyarte en herramientas para aprender más a detalle la colocación de la lengua para una correcta pronunciación. Es decir, de una forma más específica. Por ejemplo, puedes ver videos dónde te enseñen técnicas de pronunciación para las palabras que se te dificulten, esto te permitirá escuchar a detalle y practicar con más técnica. 

No dedicarle tiempo de calidad 

Regla de oro: aprender otro idioma lleva tiempo. Aunque puede ser que logres cierta fluidez en pocos meses, debes considerar que aprender inglés de manera adecuada toma más tiempo y para hablarlo bien, requiere dedicación diaria. 

Solución: Organízate mejor para dedicarle tiempo a aprender y practicar. Debes asignar la mayor cantidad de horas posibles todos los días para lograr dominar el idioma de la mejor forma y en menor tiempo. 

No tienes con quién practicar y hablas siempre en español 

La mejor forma de superar dificultades para dominar el idioma que estás aprendiendo es practicarlo con otras personas. Pero, no siempre es posible conocer a una persona que tenga por lengua materna el inglés. Pero no te desanimes, con la tecnología puedes encontrar al compañero perfecto para platicar en inglés.

Solución: Visita sitios como Conversation Exchange The Mixxer para encontrar compañeros de idioma, también puedes usar WordReference, que se destaca de otras aplicaciones porque cuenta con dos funciones que te permiten practicar tu inglés conversacional. También es útil grabarte cuando conversas en inglés para así identificar tus errores.

No te esfuerzas en conocer nuevas palabras

Puede pasar que aprendas cierta cantidad de palabras y sientas que ya conoces suficientes verbos o tienes el vocabulario suficiente y no te esfuerzas por aprender más. Es una equivocación que no debes cometer. 

Solución: Explora diferentes tipos de vocabulario para diferentes situaciones en las que te podrías encontrar, por ejemplo, para pedir un café, pedir direcciones cuando viajas, una conversación después de clases sobre un tema, etcétera. La mejor forma para expandir tu vocabulario es escuchar, hablar, buscar sinónimos de palabras que ya conoces y leer libros en inglés.

¡Adiós a las dificultades!

Ahora que ya conoces algunas de las dificultades más frecuentes para aprender inglés, es momento de continuar tu camino por este fascinante mundo de aprender una segunda lengua. ¡Pon manos a la obra!