Los anillos de compromiso y su valor sentimental

Los anillos de compromiso suelen ser un objeto que no puede faltar en ninguna propuesta de casamiento. Por lo general, es el elemento que termina de sellar ese momento tan especial.

Hay una infinidad de anillos de compromiso para elegir, desde más simples y económicos hasta piezas súper cargadas y más costosas. Sin importar cuál sea el que se elija, lo verdaderamente importante es marcar  las ganas de compartir una vida juntos, un compromiso. 

¿Qué representa los anillos de compromiso?

Ir y elegir entre todos los modelos de anillos uno que nos guste puede parecer algo sencillo. Pero a la hora de elegir entre todos los anillos de compromiso, lo que verdaderamente se debe de tener en cuenta es el significado que esconden detrás.

Para empezar, representa la promesa y el compromiso de estar siempre juntos a la par. De saber que en todo momento van a poder contar uno con el otro, tanto en las cosas buenas como en las malas. Y que, pase lo que pase, siempre estarán el uno para el otro. 

También representa el presente, pasado y futuro. Las ganas de ir avanzando en la pareja, de pasar de ser novios a convertirse en un matrimonio y seguir hasta que la muerte los separe. Esto viene de la mano con la durabilidad del matrimonio, del compromiso de los dos para hacer que funcione. 

Significado en la cantidad de piedras

Si, así como lo lees. Si un anillo de compromiso tiene una sola piedra tendrá un significado distinto del que tiene tres. Los anillos de una sola piedra simbolizan la unión de dos en uno. Como dos personas se van a unir para crear un matrimonio. Mientras que los anillos con tres piedras simbolizan cada etapa de la relación: el pasado de novios, el presente casados y el futuro de hasta que la muerte los separe.

Hay que destacar que estas son solamente creencias populares, no tienen que interferir en la elección del anillo. Por elegir una pieza de dos piedras, cuatro u ocho no cambiará el amor y el compromiso que se tiene. 

Existe una infinidad de opciones

Sumergirse en el mundo de los anillos de compromiso puede llegar a ser toda una aventura. Hay una gran variedad de materiales, colores y diseños, pero no hay que agobiarse. Lo primero que hay que tener en claro es el presupuesto con el que se cuenta para poder elegir los materiales  que se van a elegir, ya sea oro, diamantes, acero inoxidable o plata, solo por nombrar algunos. Con las opciones ya un poco más acotadas es momento de elegir el diseño. Puede ser algo más clásico, algo vintage o un diseño más moderno, eso va a depender sobretodo del gusto de la novia. 

Y por último, pero no menos importante, el color de la piedra. Este debe elegirse también dependiendo del gusto personal de la novia, pero hay que tener en cuenta los diferentes significados. Las piedras en tonos blancos representan la pureza y el amor pleno, estas suelen ser las más elegidas. Otra opción son las piedras de color rosa que representan el romanticismo y amor en estado puro o las de color azul, como los zafiros,  que significan tranquilidad y  seguridad.

¿Cuál es el momento ideal para entregar el anillo?

Si tenemos que decir un momento exacto la realidad es que no existe. La idea es crear el ambiente y la situación adecuada para hacer de ese momento un recuerdo único. 

Es importante que sea una época tranquila, que no estén a las corridas, para que puedan frenar a disfrutar de la situación. Otro punto que se debe de contemplar es si se quiere algo íntimo, solo para la pareja, o si se prefiere compartirlo con la familia y amigos.

Si se opta por algo íntimo no necesariamente tiene que ser una cena romántica en un restaurante lujoso, se puede planear una caminata o un paseo especial por algún lugar que tenga algún significado para los dos y en un momento del recorrido hacer la gran pregunta. Hoy en día hay cientos de propuestas que se pueden pensar y llevar a cabo sin la necesidad de tener que gastar mucho dinero, solamente es cuestión de usar la creatividad y pensar en el tipo de actividades que disfrutan hacer juntos.

Ninguna propuesta y ningún anillo van a ser más importantes que el significado del compromiso que van a asumir desde ese momento como pareja. Así que a relajarse y ¡disfrutar!

Compartir: valioso a cualquier edad

Es una actividad que usualmente se relaciona con la infancia: compartir juguetes, dulces, crayones, y por lo tanto, no suele identificarse como uno de los pilares de la sociedad; sin embargo, lo es.

En los últimos meses, la pandemia ha obligado al mundo a confinarse como nunca antes, y esto ha implicado compartir no sólo cosas sino espacios: la sala, el baño, la cocina, y a veces no es tan fácil lograrlo. 

Si bien, es cierto que compartir es un valor esencial que debe enseñarse desde la niñez, en ocasiones no se dimensiona la importancia que ésta puede tener en la formación del adulto y su desarrollo social.

De acuerdo con el estudio “La Ciencia de la Empatía”, publicado en 2017 en la revista académica Journal of Patience Experience, compartir es la base que fomenta la empatía, un valor que juega un papel social crítico, ya que permite el intercambio de experiencias, necesidades y deseos entre individuos, dando pie al resto de las interacciones sociales.

En el pasado, algunos expertos consideraban que la empatía no podía ser enseñada; sin embargo, hoy los pedagogos afirman que aprender a compartir a temprana edad es un paso significativo hacia el desarrollo de este valor.

Contrario a lo que se podría pensar, enseñar a compartir no es tan sencillo como parece, afirma la pedagoga Ayten Istiroti, certificada por la Asociación Montessori Internacional.

“El adulto es quien debe fomentar el compartir”, comenta, “Es algo que se enseña como ejemplo no como norma. Los niños son esponjas que absorben todo lo que observan y si en casa no se comparte, difícilmente el niño lo va a replicar”.

La intensa convivencia actual en distintos ámbitos puede causar roces, principalmente entre familias, pero también son compañeros de trabajo o amigos, y ante esto el ejercicio de la empatía resulta primordial. 

Según la especialista con más de 20 años de experiencia en educación, compartir implica mucho más que dar algo material, ya que al poner las propias necesidades en un segundo plano se desarrolla un profundo interés por el otro.

“Compartir algo o un espacio nos habla de una validación y valoración del otro, de la comprensión de sus necesidades y entendimiento de sus emociones. Cuando compartes estás proporcionando tiempo, escucha, y apoyo moral, no es sólo lo físico”, explica Istiroti. 

Dejar a un lado el egoísmo puede ser tal vez la mejor enseñanza de esta pandemia, pues involucra un crecimiento personal que difícilmente podría alcanzarse en otras condiciones.

Si no puedes hacer uso de un espacio o elemento en el instante en que lo deseas ¿qué vas a hacer al respecto? Lidiar con la frustración y aprender a valorar las necesidades de otros son características que definitivamente te ayudarán no sólo en tu desempeño social sino también en el profesional.