Moda vintage: ¡volviendo a lo viejo!

La moda se trata de jugar a combinar diferentes prendas y accesorios para crear looks únicos. Pero, qué pasa si a eso que encontramos en los centros comerciales les sumamos prendas que están olvidadas en los closets de las mamás, tías o abuelitas… ¡Se logran outfit únicos e irrepetibles!

Para todos los amantes de la moda lo mejor (y más barato) es animarse a salir de lo común y ordinario para ir un poco más allá. Mezclando distintas épocas, estilos y clases. Checa cómo puedes lograrlo.

¿Qué es la moda vintage? 

Para empezar tenemos que tener bien en claro de qué hablamos cuando cuando mencionamos la moda vintage. Este  término se usa para referirse a prendas que al menos tengan 20 años. ¿Puede tener un poco menos? Si, claro. No hay que ser tan extremistas, quizás si hablamos de una prenda de diseñador de 15 años o menos  se puede considerar vintage sin ningún problema. Lo que sí hay que saber es que una playera de hace cinco años no es considerada vintage.

Por otro lado, es importante diferenciar la ropa vintage de la ropa antigua o retro. Para hablar de ropa antigua hay que referirse a prendas de cien años o más, mientras que la ropa retro es ropa moderna con toques y detalles que evocan el pasado. 

Algunos consejos a la hora de usar ropa vintage

Ahora sí, ¡a sumergirnos en el mundo vintage! A la hora de elegir ropa vintage es importante ver el estado de las prendas y las condiciones en las que se encuentran. Deben de estar en buen estado, preferentemente sin agujeros ni manchas, pero sobre todo sin desgastes. En el caso de que estén un poco dañadas hay que intentar que sean cosas fáciles de solucionar y estar seguros de que vayan a quedar bien, casi como nuevas. Es importante aclarar que una prenda de 20 años no tiene que lucir vieja o desgastada, tiene que verse casi como nueva pero con un diseño, telas y líneas que evoquen a su época. 

Muy probablemente haya que hacerle algunas modificaciones a las prendas que se elijan para que se amolden a la perfección al cuerpo. Hacer algunas pinzas, cambiar botones, acortar una falda o un saco… son pequeños cambios que pueden llegar a hacer una gran diferencia. 

Una vez teniendo la ropa lista, es momento de combinarla. Esta es la parte más divertida, el momento en donde hay que dejar volar la imaginación. No es necesario armar todo un look, de pies a cabeza, con piezas vintage. Lo recomendable es combinar las piezas elegidas con ropa contemporánea. Para darse una idea, quizás mezclar un skinny jean con un saco de los años ochentas o una falda de los setentas con una playera simple de manga corta puede lucir muy bien.

No hay reglas que seguir, es solo cuestión de jugar con las formas, las líneas y los estilos para lograr crear conjuntos únicos con los que te sientas cómoda.

¿Dónde comprar ropa vintage? 

Hoy en día están tan de moda las prendas y accesorios vintage que es muy fácil poder conseguirlos. En primer lugar, lo más fácil, es ir al closet de las mamás, tías, abuelas o cualquier miembro de la familia. Siempre en el fondo o en los cajones que nunca se abren hay prendas listas para ser usadas. Esta es la opción más sencilla y económica. 

Otra opción es dirigirse a locales especializados en este tipo de ropa. En la actualidad hay muchas tiendas dedicadas exclusivamente a la moda vintage, solamente es cuestión de buscar en un navegador algún lugar que quede cerca para ir en la búsqueda de piezas únicas. Para los que prefieren no salir de sus casas, también están las versiones online de estas tiendas.

Y por último, las ferias americanas, ferias de garage y las tiendas de segunda mano también son una gran opción. Suelen tener cosas fantásticas esperando a ser descubiertas.

Algo de lo que hay que estar seguro es que sea cual sea el lugar que se elija para ir a comprar, todas las piezas suelen tener una calidad única e inigualable que no se puede comparar a la que tiene la ropa moderna que suele estar confeccionada con telas que no son resistentes, ni de calidad. La moda de hoy en día es ‘desechable’, cosa que no sucedía antes cuando se priorizaba la calidad sobre la cantidad, no solo por temas financieros sino también por temas culturales. 

¡Consejos para comprar como todo un experto!

Comprar es sin duda un placer, y cuando lo haces con inteligencia, la satisfacción se multiplica. Pero para lograr esa proeza, se requieren ciertas técnicas, trucos y resistir un poco la urgencia de sacar la cartera para cumplir nuestros caprichos. Si quieres convertirte en un comprador experto, aquí tienes algunos valiosos tips para lograrlo, úsalos para ahorrar dinero y como guía para fortalecer tu poder adquisitivo. ¡Toma nota!

Crea una lista de compras

Antes de salir de casa, evalúa qué necesitas y haz una lista de lo que deseas. Puedes analizar antes en internet cada producto, dónde está disponible, comparar precios y leer los comentarios de otros compradores sobre el artículo. En caso de que compres en línea, prepárate días antes visitando distintos sitios web, haciendo justamente lo mismo; comparando precios, disponibilidad y opiniones.

¿Lo quieres o lo necesitas?

Estrenar es increíble, pero la prisa y la idea de adquirir de manera inmediata cualquier cosa, es uno de los más grandes enemigos de una compra responsable, para esto es mejor tomarte un tiempo y pensar si en realidad necesitas lo que quieres comprar y si te será útil durante varios años, si no es así, entonces déjalo ir. Utiliza la “regla de tres”: si un artículo tiene tres maneras diferentes de cómo puede ser utilizado, no estás malgastando tu dinero.

Aprovecha la temporada de rebajas

Si necesitas renovar tu clóset o comprar algo para tu casa, las rebajas y las ventas nocturnas son una gran oportunidad para hacerlo de forma inteligente. Pero, ¡ojo! tampoco se trata de comprar sólo porque está en oferta. Recuerda que la emoción por los precios bajos te puede llevar a obtener cosas que te causarán remordimiento después. ¡Cuidado! 

Ajústate a un presupuesto 

¡Haz valer tu dinero! Para eso, es muy importante que dediques un presupuesto a todas tus compras con base a tus necesidades y que trates de apegarte lo más que puedas a éste. En el caso de que optes por comprar a meses sin intereses, siempre hazte esta pregunta: ¿lo puedo pagar? Contestarla sinceramente te evitará sufrir un largo tiempo por tener que pagar una deuda muy alta. 

Usa sabiamente tus tarjetas de crédito 

Aprende la regla de oro de las tarjetas de crédito: úsala para comprar la primera semana posterior al día de corte. Por ejemplo, si tu banco emite la factura de cobro de tu tarjeta el primero de febrero, usa la tarjeta después de esa fecha y no los últimos días de enero para que esos gastos no se carguen a la factura que te llegará a mediados del mes próximo. El tiempo entre la fecha del consumo y el pago del abono es más largo y de esta manera puedes organizarte mejor para pagar. También procura cubrir más del pago mínimo cada mes. Aunque éste luce bastante tentador para abonar, lo mejor siempre es que cubras al menos 3 veces el mínimo para que pagues menos intereses.

¡Cuidado con tus emociones!

Mejor guarda tu cartera cuando estés triste, enojado o muy emocionado. Lo más probable es que no te encuentres en tus cinco sentidos y después, cuando tengas la cabeza fría y las ideas claras, te vas a arrepentir de haber comprado ese enorme capricho.

Piensa, luego compra Esperamos que estas recomendaciones te ayuden a hacer compras inteligentes y conscientes. ¡Ponlas en práctica en tu próximo día de shopping!