Despídete de esos ‘kilos pandémicos’ con un plan sano

Se dice que las penas con pan son menos. O lo que es lo mismo, el estrés, la ansiedad y la depresión nos llevan, a menudo, a buscar alivio en la comida. Y mientras menos nutritiva sea, mayor es el confort que producen.

La pandemia y sus distintas etapas ha generado diversos sentimientos: angustia, tristeza, soledad, incertidumbre… Y muchas personas han buscado contrarrestarlas con abundantes comilonas ricas en azúcares y grasas saturadas. Y para empeorar el cuadro, la inactividad aumentó exponencialmente: 

Esos malos hábitos que se intensificaron con el encierro llegaron para quedarse y nos han dejado, por supuesto, algunos kilos de más.

Si eres de los que subió de 3 a 5 kilos y ya no les cierra el pantalón ni el botón de la camisa, la nutrióloga Conie Arellano Salazar, presidenta del Colegio de Médicos Cirujanos y Profesionales en Nutriología y Obesidad AC tiene algunas recomendaciones para ti. 

El objetivo es recuperar tu peso con hábitos saludables que puedas incorporar a tu vida diaria partiendo de cuatro aspectos básicos: alimentación, hidratación, ejercicio y descanso.

ALIMÉNTATE BIEN

  • Evita el consumo de pan dulce, pasteles, galletas, así como alimentos fritos y empanizados.
  • Incluye en tu alimentación diaria mínimo una taza de vegetales crudos o cocidos en el desayuno, dos tazas en la comida y otra taza en la cena.
  • Aumenta el consumo diario de frutas frescas de temporada, de preferencia, mezcla frutas de diferentes colores.
  • Modifica tu consumo de carnes, reduce tu ingesta de carne roja y opta por las carnes blancas como pollo, atún y pescados, que ofrecen más proteína y menos grasa. 
  • Cocina tus alimentos al vapor, a la plancha, al horno o hervidos, evita freírlos o empanizarlos.
  • Sigue las leyes de la alimentación, debe ser: variada, completa, equilibrada e inocua (es decir, sin riesgo significativo para la salud). 
  • Compra frutas y verduras frescas y de temporada.

HIDRÁTATE

  • Evita los refrescos, aguas de sabor embotelladas y jugos de caja, ya que contienen saborizantes artificiales y conservadores. 
  • Ingiere 2 litros de agua natural o de aguas de frutas naturales, si deseas endulzarlas elige hacerlo con azúcar morena, mascabado o de caña de azúcar.

EJERCÍTATE

  • Lo ideal si se busca bajar de peso es hacer ejercicio mínimo una hora al día. 
  • Hazlo de manera gradual, no busques correr el primer día.
  • Inicia con una caminata a paso rápido, recuerda hacer calentamientos previos y estiramientos al finalizar. 
  • Dosifica tu tiempo, en una hora puedes realizar ejercicio aeróbico y anaeróbico como pesas, puedes apoyarte de un instructor para una rutina. 

DESCANSA

  • Procura dormir de 7 a 8 horas por noche. El sueño es importante para el buen funcionamiento del organismo.
  • Fomenta una buena higiene del sueño manteniendo un horario para dormir y despertar.

Recuerda que ante cualquier problema que detectes en tu salud es importante que acudir con tu médico de cabecera para una valoración.

Que no falten las proteínas

Conoce cuáles alimentos las contienen y dales preferencia en tus comidas

Tanto el reino animal como el vegetal las proporcionan. Están en un trozo de carne, en las sardinas, lentejas y hasta en un puño de cacahuates. Nos brindan aminoácidos, elementos necesarios para mantener tejidos y células en buenas condiciones.

Si consumes pocas, los más afectados son tus músculos, piel y cabello, pues se conforman mayormente de estas sustancias. 

Un estudio de la Clínica Mayo resalta que estar cansado y enfermarse constantemente puede estar relacionado con la falta de proteínas, indispensables para que el sistema inmunológico camine a la perfección.

Pero así como no pueden faltar, tampoco deben consumirse en exceso, pues algunos órganos, particularmente los riñones, lo resentirán. La clave es equilibrar y dar preferencia a alimentos que las contengan.

La cantidad recomendada por la Clínica Mayo es 0.8 gramos de proteínas por kilo de la persona; por ejemplo, si eres hombre y pesas entre 70 y 80 kilos, debes consumir de 58 a 64 gramos por día. 

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ofrece otro ejemplo: mujeres necesitan 45 gramos por día y hombres, 55, en promedio; pero ojo, la cantidad depende del estilo de vida, y las etapas, aumentando en la infancia, adolescencia, embarazo y lactancia.

Además de la cantidad, también importa la calidad de las proteínas. El secreto para aprovecharlas al máximo es saber cuáles alimentos las proporcionan y cómo combinarlas.

Cinco tesoros

Carne: Se sugiere magra (sin grasa), de cerdo, pavo y de pollo, ya que aporta leucina, preservador de masa muscular. En cuanto a la carne roja, la Organización Mundial de la Salud recomiendan máximo tres porciones (entre 300 a 500 gramos de peso cocido) de carne roja por semana. 

Pescado: Es una proteína de gran calidad y fácil digestión. La sugerencia está principalmente en las sardinas, pescado azul que favorece la masa muscular, y es recomendado para embarazadas y mujeres lactando. Otros pescados a tomar en cuenta son el atún y el bonito.

Huevo: El Instituto de Estudios del Huevo informa que la clara tiene agua (88%) y proteínas, de las que la albúmina es la más importante; y en la yema, 50% es agua y el resto proteínas y lípidos. Comer un huevo duro es una gran colación.

Garbanzos: Esta leguminosa es una fuente de proteínas, potasio, magnesio y vitaminas, que sumándola a otros alimentos proteicos como frutos secos u hojas verdes, hacen un sano equilibrio. Cómelas cocidas en caldos y como colación. Si no te encantan, opta por las lentejas, que también aportan proteína. 

Avena: Hablando de cereales, la avena no falla. Combinada con leche o en ensaladas y guisos, ayuda a sentirse más satisfecho. Hazla cocida y combínala con frutas. Puedes echarle semillas de chía, que aportan 4 gramos por cada 2 cucharadas.