Salud Mental: señales de alerta y autocuidados

Siete veces campeona nacional de Estados Unidos, cinco veces campeona mundial y multimedallista olímpica en Río 2016, la gimnasta Simone Biles nos dejó en las Olimpiadas de Tokio una gran lección y no fue en ninguna de las disciplinas en las que compitió.

La estadounidense de 24 años conmocionó al mundo al retirarse voluntariamente de algunas competencias porque, en un momento crucial del evento más importante para cualquier deportista, identificó que no se sentía emocionalmente al cien por ciento, y declaró a los medios que su prioridad era concentrarse en su salud mental.

Su caso se suma al de la tenista japonesa Naomi Osaka, quien recientemente escribió un artículo para la revista Time en el que explicaba las razones por las que se retiró del Abierto de Francia, relacionadas a periodos de depresión y ataques de ansiedad.

Biles y Osaka pusieron los reflectores en un tema casi tabú: la salud mental, al que especialistas urgen voltear a ver sobre todo en estos tiempos en los que todos (famosos y no famosos) estamos expuestos a situaciones de alta vulnerabilidad.

“La pandemia nos ha puesto en una situación de vulnerabilidad en todos sentidos, y pone en riesgo nuestra estabilidad emocional y nuestra salud mental”, señala Araceli Franco Alcocer, psicoterapeuta y psicoanalista de la red de Hospitales Tec Salud.

“La experiencia que hemos estado viviendo lo que hace es que tengamos que valorar la salud mental, quitar todos estos estigmas que ha habido en torno a ella, porque atenderse psicológicamente es todavía como un secreto, no queremos que nadie se entere, es como un misterio”.

Franco Alcocer, quien es Supervisora Clínica en la Carrera de Psicología Clínica y de la Salud de los alumnos que rotan en el Hospital Zambrano, señala que actualmente han subido los casos de pacientes con Fatiga Pandémica, cuyos síntomas son falta de motivación y concentración, lo que puede llevar a cuadros de ansiedad.

“Hemos visto que hay personas y hay familias que en algunos casos han colapsado porque ha sido demasiado para ellos. Ojalá muchos de ellos pudieran decir: oigan, necesito un ‘break’, no estoy bien y no le voy a rendir a la familia”, comenta.

“Hemos recibido muchísima gente, la más pequeña una niña de 4 años con pesadillas, y afortunadamente la mamá supo identificar que necesitaba ayuda”.

La especialista, que forma parte del Comité de Bioética del Hospital San José, agrega que como efectos colaterales se han incrementado los índices de alcoholismo, de consumo de sustancias, conflictos familiares y violencia intrafamiliar, entre otros.

“Todo esto ya existía, pero ahora todos metidos en casa sin estas fugas o posibilidades de amortiguar situaciones con el trabajo, reuniones, deporte, etcétera, al no tener eso, todo va para adentro, y me refiero al malestar que cada uno de los miembros va sintiendo y que no levantan la mano para decir: ‘estoy mal, necesito ayuda’”. 

SÍNTOMAS SILENCIOSOS 

Entre las señales de alerta que indican que nuestra salud mental es frágil están la falta de apetito, problemas o trastornos de sueño (dormir poco o mal), irritabilidad, aislamiento y pérdida de interés en socializar.

“Los pacientes experimentan deseo de aislarse, de no querer saber de nada, no quieren hablar con nadie y se dan cuenta de que bajan su rendimiento escolar o laboral. Y lo peor es que, aunque identifican ese desplome en su rutina, sus actividades y su rendimiento, no encuentran la manera de revertirlo porque piensan que todo esfuerzo es inútil”.

También hay malestares físicos como dolores de cabeza, de estómago, mareos, y cuando se presentan cuadros de ansiedad o ataques de pánico, se puede experimentar opresión en el pecho y la sensación de que falta el aire.

HAY SOLUCIÓN:
LEVANTA LA MANO

Si identificas fragilidad en tu salud mental, el primer paso es pedir ayuda a un profesional, indica la especialista. Hacerse el fuerte, agrega, sólo empeorará la situación.

“Lo que ojalá nos deje la pandemia de enseñanza es la importancia de ver hacia dentro y dejar de estar pendiente tanto afuera, a ser más introspectivos, a generar más autodiálogo, a mirar más hacia dentro, menos hacia fuera”, señala.

“Hacer un trabajo con uno mismo es preguntarse: ¿qué me pasa a mí? ¿por qué reacciono así? ¿qué es lo que no me está gustando? Y en esa medida es que entonces levanto la mano porque si no es muy fácil decir que son los otros los que no me están permitiendo funcionar”.

Trabajar con nosotros de esta manera, añade, nos permite tener la fortaleza de aceptar que necesitamos ayuda; es como si empatizáramos con nosotros mismos. 

“Todos tenemos nuestros demonios y a veces no queremos saber de ellos. Trabajar con la salud mental es afrontar los demonios que uno trae, traumas, experiencias difíciles, miedos. ‘Uno tiene que identificar y decir algo conmigo no va bien, algo no me está haciendo sentir bien’”. 

La experta define una buena salud mental como la capacidad que tenemos para trascender las pruebas y desafíos que nos presenta la vida.

PIDE AYUDA,
ES GRATUITA

La Consejería Psicológica Virtual del Tec brinda apoyo de forma gratuita en los teléfonos: (81) 8888-2165 y (81) 8888-2151.

La UNAM también cuenta con su Línea de Atención Psicológica a los teléfonos: (55) 5025-0855 y (55) 5622-2288. Los únicos requisitos son ser mayor de 16 años y no padecer una enfermedad psiquiátrica que requiera internamiento.

Tu salud mental es importante, ¡tómala en serio!

Es muy común escuchar expresiones como “está deprimido”, “se puso histérico”, “anda muy ansioso” o “parece trastornado” sobre alguien que pasa por un mal momento.

Estas frases se dicen tan a la ligera que se ha perdido la seriedad con la que deben ser consideradas. No son simples términos descriptivos de la conducta de una persona, sino que pueden corresponder a condiciones mentales muy frecuentes en la actualidad.

“Pasa mucho por cuestiones culturales, la gente tiende a ver estas conductas como una debilidad más que como un padecimiento”, señala el psiquiatra y psicoterapeuta Héctor Olivares Rodríguez.

“La falta de psicoeducación en cuestión de salud mental, aunada a la desinformación que existe por parte de algunos medios, hace que las personas no les den la merecida importancia a las condiciones mentales”.

El también Secretario de Relaciones Gubernamentales e Institucionales de la Federación de Colegios Profesionales del Estado de Nuevo León advierte que la salud mental es un concepto que debe tomarse con seriedad, ya que de ella depende el bienestar y la realización emocional e intelectual de cada persona.

“Existen instituciones en las que se puede solicitar información, orientación y ayuda como la Asociación Psiquiátrica Mexicana o los Colegio de Psicólogos de cada estado de la República”, indica Olivares Rodríguez.

“Es importante que la gente, ante cualquier cambio que note en su conducta, o en la de algún familiar, se acerque con un especialista del área de salud mental”. 

Olivares Rodríguez explica las cinco condiciones mentales más frecuentes en la actualidad.Toma nota:

1. Depresión.

Trastorno mental frecuente que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa, falta de autoestima, alteraciones del sueño o del apetito, sensación de cansancio y disminución de capacidades cognitivas.

2. Trastornos de Ansiedad

Los trastornos de ansiedad son los que comparten características de miedo y ansiedad excesivos, así como alteraciones conductuales asociadas. El miedo es una respuesta emocional a una amenaza inminente, real o imaginaria, mientras que la ansiedad es una respuesta anticipatoria a una amenaza futura.

3. Suicidio

Es el acto de acabar de forma voluntaria con la vida de uno, en este intervienen tanto los pensamientos suicidas (ideación suicida) como el acto suicida en sí. En el sujeto suicida se detectan: 

  • Los actos fatales o suicidio consumado.
  • Los intentos de suicidio altamente letales, aunque fallidos, con intención y planeación del suicidio.
  • Los intentos de baja letalidad, generalmente asociados a una situación psicosocial crítica. 

4. Estrés postraumático

El trastorno de estrés postraumático es una enfermedad de salud mental desencadenada por una situación aterradora, que la persona haya experimentado o presenciado. Los síntomas pueden incluir reviviscencias, pesadillas y angustia grave, así como pensamientos incontrolables sobre la situación.

5. Trastornos del Sueño

Los trastornos del sueño son problemas relacionados con dormir. Estos incluyen dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido, quedarse dormido en momentos inapropiados, dormir demasiado y conductas anormales durante el sueño.

Con información de la Organización Mundial de la Salud, DSM-5 Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales y Mayo Clinic Family Health Book.