¿Cómo andas de estrés?

Vivir en un estrés constante puede tener repercusiones sumamente agresivas en el organismo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al estrés como el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara el organismo para la acción. Es un sistema de alerta biológico sin duda necesario para la supervivencia.

El trabajo, la escuela, enfrentar situaciones poco usuales como hablar en público, presentarse a una entrevista de trabajo o cambiarse de casa, pueden generar estrés, aunque su impacto dependerá del estado físico y psíquico de cada persona.

La psicoterapeuta Valeria Villa señala que aunque el estrés es una herramienta que impulsa a afrontar problemas, también es el origen de un estado de no bienestar, cuyo diagnóstico clínico es denominado trastorno de angustia generalizada, o sea, “vivir angustiados por todo”.

¿Cómo saber si tienes estrés? Estos son los principales síntomas:

  • Problemas estomacales como diarrea o estreñimiento.
  • Dolores corporales frecuentes.
  • Mala memoria para cosas simples.
  • Migrañas, cefaleas o dolores de cabeza.
  • Falta de energía.
  • Pérdida de concentración.
  • Poco deseo sexual.
  • Mandíbula y cuello rígidos (genera dolor).
  • Cansancio constante, incluso sin haber realizado actividad física.
  • Trastornos del sueño (dormir poco o demasiado).
  • Abuso en el consumo de alcohol u otras sustancias.
  • Pérdida o aumento considerable del peso.

Aunque los síntomas son los mismos, existen diferentes tipos de estrés que podrían estar afectando tu vida de manera repentina, episódica o continua.

Responde el siguiente cuestionario para evaluar tu nivel de estrés.

Cuando se presenta una situación compleja ¿Cuánto tiempo dura tu cambio de ánimo?

A) De 1 a 3 días

B) De 1 a 3 semanas

C) Más de un mes

Al superar un momento de incomodidad:

A) El estrés desaparece de inmediato

B) El estrés se va yendo poco a poco

C) El estrés no se va

Cuando se atraviesa una situación complicada:

A) Puedo atender otras responsabilidades al mismo tiempo

B) Es complicado atender otras situaciones al mismo tiempo

C) Es imposible resolver cualquier otra cosa al mismo tiempo

Durante mis episodios de estrés el síntoma más común es:

A) Dolor de cabeza o de estómago

B) Diarrea o irritabilidad

C) Insomnio y migraña

Resultados

Mayoría A: Estrés agudo

Se trata de la forma común de estrés y su causa principal es la exposición a una alta exigencia o presión, ya sea por el trabajo, o en la vida diaria. Está asociado a momentos de adrenalina o de agobio momentáneo. Aunque pueden usarse tranquilizantes, este tipo de estrés suele desaparecer una vez superada la situación.

Mayoría B: Estrés agudo episódico

Este tipo de estrés se manifiesta en personas susceptibles a momentos incómodos, replicando continuamente cuadros de estrés agudo. Persigue constantemente a quienes llevan vidas desordenadas o apuradas o a los que asumen muchas responsabilidades. Son recomendables medicamentos para el alivio del dolor o malestar estomacal, aunados a cambios paulatinos que regulen la rutina y les resten responsabilidades.

Mayoría C: Estrés crónico

Se trata de un estrés agotador que imposibilita a la persona para realizar actividades del día a día, teniendo repercusiones directas en órganos vitales del cuerpo y que puede dar origen a enfermedades cardiovasculares o diabetes, así como problemas psicológicos que pueden derivar en suicidio. El problema de quienes viven con estrés crónico es que regularmente ignoran la gravedad y el peligro que corren, por lo que se recomienda atención médica y acompañamiento psicológico.

Aunque sí es recomendable atender las crisis, la psicoterapeuta recalca que lo importante es acudir con un especialista para identificar el tipo de estrés con el que se vive y la manera más adecuada de atenderlo.

Siete cosas que te estresan y no sabías

Los problemas de dinero o de salud son situaciones muy identificables que hacen que suba nuestro nivel de estrés, sin embargo, no son las únicas, hay otras que no detectamos porque tal vez ya las hemos hecho parte de la rutina diaria, ¡identifícalas!

Desvelarte

Ir a la cama después de medianoche puede provocar estrés, procura dormirte temprano y cumpir con 8 horas de sueño.

Cafeína en exceso

Ingerir más de 300 miligramos diarios aumenta la ansiedad, cortisol y presión sanguínea; recuerda que no sólo está en el café, también en el té negro, chocolate, refrescos de cola y otras bebidas energéticas.

Decir mentiras

Piadosa o no, las mentiras pueden alterarte mental y emocionalmente, incluso causarte problemas estomacales.

Comer muchos alimentos procesados

La comida rápida o prefabricada deriva en exceso de peso, problemas digestivos, niveles de azúcar y de cortisol elevados y más. Nada como preparar tu propia comida.

Largos periodos en el auto

Más de 45 minutos en el tráfico aumenta el riesgo de padecer depresión y cuadros de ansiedad. Busca algo que haga tus trayectos más amenos y respira profundo.

El ruido

Música alta, claxons, llanto de bebé, gritos… todo eso activa la producción de cortisol. Una solución para algunos es usar audífonos con música tranquila o tapones de oídos.

Consumo de alcohol

En exceso, las bebidas alcohólicas estimulan la producción de cortisol e interrumpen tus ciclos de sueño profundo, por lo que el descanso no será el adecuado.