5 hábitos que mejoran tu salud y tu economía

Tener mejor salud y a la vez cuidar tu economía es posible. Hay cambios sencillos en tu rutina diaria que pueden hacer la diferencia tanto en tu bienestar físico como en las finanzas de tu hogar.

La clave está en la constancia y esmero que les pongas a esos pequeños ajustes.

Haz ejercicio

La actividad física previene enfermedades cardiovasculares y disminuye el peso corporal, además de que oxigena y fortalece las articulaciones.

Si te es posible camina a lugares cercanos, ayudas a tu cuerpo y ahorras en transporte o gasolina.

Con 30 minutos diarios de caminata verás grandes beneficios que además se traducirán en menos visitas al doctor y, por lo tanto, menor necesidad de medicamentos.

Toma agua en vez de refresco

Al cambiar el consumo de refrescos embotellados por agua natural no sólo ahorras dinero, también hidratas tu cuerpo y aumentas tu energía. 

Si te es difícil dejar por completo las bebidas azucaradas, puedes preparar agua de frutas y endulzarlas naturalmente. A los pocos días seguro ya no las extrañarás.

Cocina en casa

La comodidad de comprar comida preparada puede pesar frente a hacer tu comida en casa, pero los beneficios en salud y finanzas son muchos. Si no te queda mucho tiempo para hacerla, intenta cocinar una vez por semana y porcionar las preparaciones para varios días.

Snacks saludables

Aunque pareciera que son unos cuantos pesos, comprar un snack diariamente sí pega en tu bolsillo. En vez de gastar en eso, lleva tus propios snacks desde casa y ayuda también a tu salud. Como ideas puedes prepararte bastones de zanahoria, apio, pepino o jícama, palomitas naturales, fruta picada o semillas.

Deja de fumar

Es muy sabido que el cigarro no aporta nada bueno a la salud. Y si encima sabes que al dejar de consumirlo podrás ahorrar, doble razón para renunciar a él. Cada vez que quieras comprar una cajetilla guarda el dinero que gastarías en un sobre. A la vuelta de tres meses comprueba cuánto dinero te ha dejado este nuevo hábito. 

Pon en práctica estos consejos, lleva un diario donde anotes las mejoras, tanto en salud como económicas, verás al final que la suma de todo hará que valga la pena el esfuerzo.

Tres conductas que cambiarán nuestro día a día

Uno de los principales resultados de la pandemia que nos sacudió este año es que muchos de nuestros hábitos cambiaron significativamente. 

La forma en que compramos víveres y artículos de despensa ha sido de lo más notorio.

Eddie Yoon, experto en inversiones y crecimiento económico, lo explica para el Harvard Business Review en el artículo “3 Behavioral Trends that Will Reshape our Post-Covid World” (3 tendencias de conducta que remodelarán nuestro mundo post-Covid).

Durante una semana, en marzo, las ventas de supermercados en Estados Unidos repuntaron 77 por ciento más que el mismo periodo el año pasado, mientras las de restaurantes bajaron 66 por ciento. Y se cree que estos números seguirán cambiando en el mundo post-Covid.

Ahora, de cara a la apertura de todas las industrias, todos nos preguntamos ¿cómo será la tan llamada “nueva normalidad” en lo que se refiere a hábitos de compra, cocina y comida?

Específicamente, los investigadores creen que hay tres factores que van a influir en la forma en que hacemos las compras, y en otras industrias también. 

1. Trabajar desde casa.

El trabajo en casa o “home office”, como lo llamamos también acá, es ya una tendencia mundial, especialmente para trabajadores de ciudades grandes. Esto quiere decir que muchas personas comerán ahora en casa, pues a menudo las comidas que se hacían en la calle estaban relacionadas con asuntos de trabajo.

2. Comida para uno.

Cada vez más personas viven solas y éste uno de los motivos por los que la cocina casera ya no se practique tanto. Para muchos, cocinar para una persona no es conveniente ni práctico y quienes lo hacen, gastan más que si cocinarán para varios. Incluso es raro encontrar recetarios con recetas para una sola porción. Pero con el Covid-19 esto también cambió, la gente empezó a cocinar en casa más que nunca y esto incluyó, por supuesto, a quienes viven solos. 

3. Adiós densidad.

Los inversionistas se están dando cuenta de que los consumidores están alejándose de las áreas con grandes concentraciones de gente, lo que quiere decir que las industrias se tendrán que adaptar. En la comida, por ejemplo, lugares con área para recoger o con entrega a domicilio se volverán más populares. En el tema de oficinas, quizá veamos menos trabajos en edificios, oficinas compartidas o elevadores repletos de gente.