Compost casero para tu jardín: aprende paso a paso con nosotros

Hay pequeñas cosas que se pueden hacer para ayudar al medioambiente. Uno es crear tu propio compost casero para cuidar las plantas de la casa.

Pero, ¿Qué es el compost? Se trata de un abono cargado de nutrientes que se crea a partir de la transformación de la materia orgánica. Es una alternativa mucho más respetuosa y amigable con el medio ambiente que el uso de fertilizantes químicos. 

¿Cómo hacer compost?

Para poder obtener el compost es necesario realizar la transformación de la materia orgánica a través del compostaje. Para eso hay que contar con un elemento clave: una compostera. También, si se quiere, es de mucha utilidad tener un un núcleo de lombrices, aunque esto es opcional.

Ahora viene el punto clave de cómo hacer compost. Es necesario separar todos los desechos del hogar en desechos secos (hojas secas, ramas, fósforos, cáscaras de cacahuate, papel, cartón) y desechos húmedos (cáscaras de frutas y verduras, té, café). Una vez que se tienen estos dos, hay que lograr un equilibrio de humedad para que el proceso de descomposición pueda desarrollarse correctamente, no tiene que estar ni muy húmedo ni muy seco. Esto se logra poniendo partes similares de desechos húmedos y secos pero va a ir variando dependiendo de los desechos. 

Paso a paso

1. Formar la primera capa con ramas, hojas y cosas secas. No tiene que superar los 30 centímetros. 

2. La segunda capa lleva los desechos húmedos. 

3. Regar un poco para humedecer. 

4. Y repetir hasta lograr la altura deseada.

5. Listo, solamente queda esperar e ir revolviendo esporádicamente. También es importante revisar que no se pudra, controlando la fermentación.

Tip: de vez en cuando toma un puñado de compost con la mano y apriétalo. Si escurre líquido es que está muy húmedo y puede pudrirse. En este caso sería momento de agregar desechos secos y revolver. Por el contrario, si al apretar se desmorona es que le falta humedad. 

Otro punto que se debe de tener en cuenta es que el compost tiene olor a tierra mojada. No tiene olor feo ni atrae bichos, en este caso es una señal de que algo está fallando en el proceso.

¿Qué desechos podemos utilizar para realizarlo?

Se pueden utilizar los restos de fruta y verdura, flores, plantas, cáscaras de huevo, hojas, pasto, tapones de corcho, papel de cocina, servilletas, aserrín, aceite, vinagre, café, restos de infusiones, estiércol y paja. Los que no hay que usar son

  • Carne, huesos y pescado, porque producen mal olor. 
  • Plantas y frutos enfermos o gran cantidad de vegetales podridos, ya que producen mal olor.
  • Heces de animales domésticos y de personas, por los patógenos.
  • Ceniza y serrín de madera tratada.
  • Pinturas, pegamentos y barnices, ya que son tóxicos.
  • El polvo que se junta con la escoba. 
  • Cualquier material que no sea orgánico y biodegradable.

¿Cómo saber cuando ya está listo?

Para que el proceso de descomposición sea más rápido lo mejor es que todos los desechos sean colocados en trozos pequeños. Al pasar los días es necesario revolver la mezcla desde abajo para arriba para que todo se vaya integrando hasta que se convierta en una ‘masa’ oscura y homogénea. Cuando está listo es imposible identificar los diferentes desechos, todo tiene un mismo olor y color.

Las lombrices cumplen un rol fundamental 

Si te estás preguntando si las lombrices son necesarias si o si la respuesta es no. Se puede hacer compost sin lombrices pero la gran diferencia es que el proceso natural dura aproximadamente entre 6 y 9 meses, mientras que con las lombricomposteras se acelerará el proceso de compost de 1 a 3 meses. Pero, ¿cuál es la razón? Las lombrices permiten en muy poco espacio poder procesar una gran cantidad de residuos orgánicos.

Lo que tienes que tener en cuenta a la hora de elegir una compostera

Un punto fundamental a la hora de elegir una compostera es la cantidad de deshechos y de personas que vivan en el hogar. Con estos dos datos podremos calcular aproximadamente la cantidad de desechos que se producen por día y con esto el tamaño de compostera que necesitamos.

Con la compostera elegida y ya en casa ahora es momento de otro punto clave: ¿en qué lugar va a ir? Lo recomendable es que esté cerca de la cocina, que es en donde más desechos se producen, y que sea de fácil acceso. Su ubicación tiene que facilitar el proceso para que sea dinámico y no se convierta en una actividad tediosa. 

Jardín vertical o huerto urbano: cómo crearlos en casa

Una opción para aprovechar el tiempo en casa es echar a andar algunos proyectos sencillos como crear un jardín vertical o un huerto urbano. Aquí te explicamos en qué consisten.

El confinamiento nos ha impuesto muchos retos, pero también oportunidades para el cambio y ¡qué mejor si eso implica comprometernos más con el ambiente y comenzar a vivir a conciencia con la naturaleza!

Seguramente, te ha pasado que te gusta todo lo relacionado con la jardinería, pero el tiempo y el espacio de tu casa o departamento te han impedido ponerte manos a la obra. 

Un jardín para tu hogar

La mayoría de los semáforos de la República Mexicana se mantienen en rojo, así que mientras esperamos que las condiciones mejoren para salir, queremos animarte a que comiences tu proyecto de huerto urbano o jardín vertical, una nueva forma de redecorar tu hogar, aprovechar al máximo tu espacio y cultivar alimentos esenciales en tu propia casa, sobre todo ahora que los supermercados están saturados y los productos de la canasta básica escasos. 

Cómo crear un huerto urbano

Los huertos urbanos comenzaron a popularizarse en Europa, donde las viviendas son pequeñas y las condiciones climáticas muy extremas. La gente optó por ocupar el espacio de sus terrazas, balcones y patios interiores para comenzar a cultivar verduras y legumbres, comestibles básicos que todos utilizamos para cocinar. Incluso algunos grupos de vecinos hicieron jardines en las azoteas de sus edificios o patios abiertos para sembrar alimentos y crear comunidad.

Beneficios:

  • Producir alimentos libres de agroquímicos
  • Redescubrir los aromas y sabores naturales de las verduras, legumbres y hierbas
  • Recuperar nuestra relación con la naturaleza: conocer los ciclos naturales de la tierra y las propiedades de lo que cultivamos
  • Mejorar la calidad del aire: aunque en menor escala, contribuimos a la sostenibilidad de las ciudades
  • Cuidar nuestra salud mental: es un excelente antiestrés
  • Convivir con nuestra familia y vecinos

Ahora que conoces algunas bondades de tener un jardín como éste, queremos enseñarte cómo realizarlo.

1. Elige un lugar

Busca en tu hogar o azotea una zona orientada al sur, donde los cultivos puedan tener luz solar por seis o más horas. Puede ser un balcón, una terraza o una habitación iluminada. No necesitas mucho espacio para tener un jardín hermoso.

2. Materiales

Aquí puedes ocupar muchos artículos reciclados como huacales (cajas de verduras), macetas, botellas de plástico o cualquier recipiente cóncavo. El barro y la madera son materiales que mantienen la temperatura de la tierra, por lo que son perfectos para cultivar. 

Cuida que tus recipientes tengan entre 7 y 15 cm de profundidad para que el sistema de drenaje permita que las raíces del cultivo puedan expandirse. La madera suele absorber más agua, para evitarlo forra los huacales con plástico y añade una base. Otros materiales que te serán de ayuda son los propios de la jardinería: palas, rastrillos, regaderas y composta.

Adquiere artículos de jardinería aquí.

3. ¿Qué puedo cultivar?

Lo ideal es que cultives verduras, legumbres y plantas que no se vean afectados por plagas y que puedan sembrarse durante todo el año. Algunas opciones son:

  • Aguacate
  • Cebolla
  • Lechuga
  • Zanahoria
  • Albahaca
  • Chiles
  • Manzanilla
  • Jenjibre
  • Frutos rojos

4. ¿Cómo debo sembrar?

Siembra en los envases pequeños las plántulas (planta en sus primeros estadíos de desarrollo) o germina tus propias semillas. A la hora de trasplantar, cuida las raíces de la planta y entiérralas a una buena profundidad. 

5. Abono y riego

El abono o composta está formado por nutrientes y minerales como el fósforo, nitrógeno, potasio, magnesio y hierro. Estos elementos se encuentran naturalmente en la tierra, pero añadirlos a tus cultivos dos o cuatro veces al año, ayudará a tus plantas a crecer fuertes y sanas.  

Para crear abono, sólo necesitas materiales orgánicos: desde cáscaras de huevos o fruta hasta restos de café. Cuida no añadir restos de carne o huesos. En cuanto a las medidas de riego, debes investigar la cantidad de agua que requiere cada planta, sin embargo, la mayoría necesitará que las riegues cada tercer día y en verano diariamente.

No dejes de leer: Dale nueva vida a tu jardín con estos 7 consejos.

Jardín vertical

La idea de este tipo de jardín es crear un muro verde y es perfecto para las personas amantes de las plantas sin mucho espacio en casa, ya que puedes instalarlo en cualquier pared, columna o estructura. Lo maravilloso es que puedes crear un pequeño oasis con plantas de diversas especies sin preocuparte por hacerle sitio en casa porque el jardín crecerá verticalmente, de ahí su nombre.

Para armarlo, no tienes que invertir en espacio, material o demasiadas herramientas. Sigue los siguientes pasos y aprovecha tu tiempo libre.

Materiales para el jardín:

  • Bambú
  • Cuerdas
  • Macetas
  • Tierra
  • Musgo
  • Una malla
  • Pistola de pegamento
  • Tijeras
  • Pistola engrapadora

¿Qué plantas puedes usar?

La elección de plantas dependerá mucho de ti: ¿quieres un muro muy colorido o completamente verde?, ¿plantas de largo follaje o de hojas pequeñas? Mientras lo meditas, te dejamos una selección variada:

  • Begonias
  • Orquídeas
  • Geranios
  • Manzanilla
  • Menta
  • Huele de noche
  • Hiedras
  • Ficus
  • Lavanda
  • Suculentas

Armado del jardín

  1. Corta la malla con las medidas de la pared o estructura donde colocarás el jardín. Posteriormente, amarra con las cuerdas los palos de bambú para darle soporte.
  2. Usa la pistola de pegamento para añadir el musgo formando un marco. Asegúrate de que todos los bordes estén cubiertos uniformemente. 
  3. Ahora que ya tienes el soporte, instala la malla en la pared que has escogido para el jardín. Utiliza la pistola de grapas para asegurarla.
  4. Siembra las plantas que has escogido en las macetas, poda con mucho cuidado las raíces del exceso de tierra y trasplántalas.
  5. Una vez que todas las macetas tengan su respectiva planta, diviértete ajustándolas a lo largo de toda la malla. 

Aprende cómo hacer tu propio jardín vertical con este video:

Crea tu jardín y sigue cuidándote

Aunque no lo parezca, siempre hay cosas que puedes hacer en casa: ya sea darle un nuevo acomodo o terminar esos pequeños proyectos que nunca acabaste. Sigue cuidando de ti y tu familia y recuerda que Coppel está a tu disposición en Coppel.com para proveerte de todo lo que necesites sin salir de casa.