Bebé en casa, ¡vida nueva! Los cambios que llegan con la maternidad

Aunque una vez que nace el bebé, la forma o composición física de una mujer puede ser muy similar a como era antes, o radicalmente diferente, es indiscutible que ya nada será igual, pues dar a luz cambia para siempre el cuerpo, la mente, y en general la vida: te conviertes en madre. 

Desde desvelos, dolores, preocupaciones sobre cuidar y proteger una nueva vida, pero también muchas satisfacciones, todas las madres, e incluso quienes han pensado en serlo, tienen en común el pensamiento recurrente de que no volverán a ser ellas mismas nunca, pero ¿para bien o para mal? 

Teniendo en cuenta que se sacrifican algunas cosas, nadie duda de que será un reto y quizá habrá dudas y a veces hasta arrepentimiento, sin embargo, al final suelen pesar más las alegrías y el sentimiento de que todo vale la pena. 

Estos son cinco cambios que te harán ver cómo los cambios de la maternidad transforman tu vida para siempre, de acuerdo al artículo “La ciencia confirma que eres una persona diferente después de dar a luz”, del sitio Motherly. 

  1. Tus prioridades cambian.

Sin importar si tu obsesión era escalar la cima de la vida corporativa, vivir el sueño de ser independiente o ser una gran artista conceptual, una vez que eres madre, le darás prioridad a cosas tan básicas que parecerán absurdas, como si hay suficientes pañales. 

2. Tu cerebro se transforma.

De acuerdo con la revista Scientific American, las hormonas del embarazo y lactancia afectan, incrementan el tamaño y la estructura de tus neuronas. Así que tus nuevos superpoderes incluirán mayor memoria y capacidad de aprendizaje. 

3. Seguirás siendo tú, pero una versión diferente.

A muchas mujeres les angustia perder su identidad o ser clasificadas como “la mamá de”, sin importar sus otras cualidades o capacidades. Pero lo cierto es que aunque las prioridades, formas y tiempos puedan enfocarse en los hijos, el núcleo o esencia de una persona no debería cambiar, sino ampliarse y enriquecerse.

4. Menos futuro y más presente.

Si bien angustiarse por seguir siendo fieles a sí mismas es una preocupación natural, muchas madres confirman que la urgencia de vivir el día a día y aprovechar cualquier momento libre para perseguir sus sueños o proyectos hace que no resientan tanto el cambio o los sacrificios que la maternidad implica, y que se enfoquen más en hacer las cosas que en planearlas. 

5. Tu ADN cambia.

Por si quedaban dudas de la evidencia de los cambios que genera el ser madre, científicos holandeses descubrieron que los cambios ocurren incluso a nivel celular, pues el feto comparte su información genética y células con su madre durante el embarazo, ayudándola a reparar tejidos e incluso órganos que su cuerpo por sí sólo no podría modificar. Ese proceso casi mágico de intercambio, llamado microquimerismo fetal, y otros más hacen que la madre y sus hijos queden conectados y afectados mutuamente por el resto de sus vidas. 

Ya lo sabes y con datos científicos, al ser madre tu vida dará un vuelco total. La maternidad no debe verse como un sacrificio o pérdida, sino como una inversión desinteresada en la que también hay mucho que ganar, aunque a veces sea intangible o no lo noten los demás. Las mamás siempre, muy adentro, lo saben. 

Y a ti, ¿cómo te cambió ser mamá? Compártenos tu experiencia enviando un correo electrónico a editorial a editorial@coppel.com.