¡Deleita a tu familia con riquísimos helados caseros!

Parte de consentir a todos los miembros de tu familia cocinándose platillos deliciosos y dándoles de postre los mejores helados caseros que hayan probado en su vida.

Los helados caseros son una gran opción porque suelen llevar muy pocos ingredientes, son fáciles de hacer y, lo más importante, son riquísimos. 

6 recetas de helados caseros que te van a encantar

Es fin de semana, momento de ver una película en familia y de disfrutar unos ricos helados caseros

1. Helado de chocolate

Ingredientes 

500 ml de crema para batir

350 gr de chocolate amargo

120 ml de leche

50 gr de azúcar

Un cuarto del chocolate amargo hay que cortarlo en trozos y separarlo. Mientras tanto el resto hay que rallarlo y ponerlo en un recipiente que se pueda llevar al fuego. Junto con el chocolate añade la leche y se lleva todo a baño maría hasta que se forme una mezcla homogénea. Hay que dejar reposar durante unos diez minutos hasta que se enfríe. Después hay que agregar el azúcar y la crema hasta integrar todos los ingredientes. Por último hay que integrar los trozos de chocolate y llevar al congelador durante al menos ocho horas. Y listo, ¡Momento de disfrutar!

2. Helado de yogur con M&M’s

Ingredientes

4 yogures griegos

100 ml de crema para batir

125 gr de azúcar

200 gr de M&M’s

Este helado es mucho más fácil de preparar que el anterior. Solamente hay que poner todos los yogures y la crema en un recipiente y batir hasta que se incorporen. Y, por último, agregar el azúcar hasta crear una mezcla homogénea y llevar al refrigerador por dos horas. Pasado el tiempo es momento de verterlo en una charola, preferentemente metálica, y llevarla al congelador. Hay que ir mezclando la preparación cada media hora por al menos dos horas. Antes de finalizar agregar los M&M’s y ¡A disfrutar!

3. Helado Cookies and Cream

Ingredientes

500 ml de crema para batir

100 ml de miel

12 galletas de oreo

En una batidora eléctrica con varillas batir la crema a baja velocidad. También se puede batir a mano pero requiere un poco más de trabajo. Cuando la crema vaya tomando consistencia es momento de ir agregando lentamente la miel hasta crear una mezcla homogénea. Por otro lado, ir cortando las galletitas Oreo en pedacitos y agregarlas a la mezcla. Llevar al congelador durante al menos ocho horas.

4. Helado de Sandía

Ingredientes

1 sandía pequeña

6 cucharadas de azúcar

4 huevos

1 bote de crema

Hay que cortar la sandía y sacarle todas las semillas y la cáscara. Cuando se tenga la pulpa lista es momento de triturar con la licuadora. Por otro lado, hay que batir las yemas junto con el azúcar y la nata y mezclarlas con la sandía. Para finalizar, hay que batir las claras a punto de nieve y agregarlas a la mezcla con movimientos envolventes. Se lleva al congelador por al menos tres horas y listo. Se tiene un helado súper refrescante.

5. Helado de vainilla

Ingredientes

1 bote de leche condensada

1 cucharada de esencia de vainilla natural

500 ml de crema para batir

En un recipiente mediano hay que mezclar la leche condensada y la esencia de vainilla. Por otro lado se tiene que batir la crema hasta lograr una consistencia firme. Después, hay que unir la crema con la mezcla de leche condensada con movimientos envolventes hasta lograr una preparación homogénea. Para finalizar hay que llevar la preparación tapada al congelador al menos por cinco horas.

6. Helado de fresas y crema

Ingredientes

500 g de fresas

200 ml de crema para batir

150 ml de leche condensada

Lavar bien las fresas y secarlas. Quitar hojas y partes que estén feas. Después hay que cortarlas en finas láminas y llevarlas al congelador por al menos seis horas. Mientras tanto es momento de batir la crema hasta lograr una consistencia firme.

Cuando las fresas estén listas hay que procesarlas o licuarlas junto con la leche condensada hasta conseguir una textura homogénea.  Añadir la crema batida a la mezcla de fresas, en varias tandas y con movimientos envolventes para que no pierda volumen. Para finalizar, llevar al congelador por al menos seis horas. 

El secreto para que todos los helados queden bien

Todas las preparaciones que se llevan al congelador para hacer helados deben de estar cubiertas para que no se le forme escarcha encima. Otro tip más, es ir revolviendo la mezcla cada cierto tiempo para lograr una consistencia más cremosa y que no llegue al punto de congelamiento.

Aprende a hacer leche de almendras en casa. ¡Fácil, natural y nutritivo!

Entre todas las opciones de bebidas vegetales la leche de almendras es la más elegida. No solo por sus nutrientes y todo lo que tiene para aportar, sino por el delicioso sabor que tiene. 

Comprar leche de almendras muchas veces es bastante costoso lo que frena a muchas personas de consumirla. Pero qué pasa si te decimos que se necesitan tan solo dos ingredientes para prepararla: leche y agua. Prepararla en la casa es súper simple, fácil y rápido.

¿Cómo preparar leche de almendras casera?

Como ya dijimos anteriormente, tan solo se necesitan dos ingredientes para poder preparar leche de almendras casero: agua y almendras. A continuación vamos a explicar el paso a paso de cómo lograr una deliciosa leche de almendras en casa.

Ingredientes

1 litro de agua 

1 taza o 170 gramos de almendras

Ingredientes opcionales: miel, dátiles, canela, esencia de vainilla, sal y cacao en polvo.

Preparación

Hay que dejar las almendras en remojo toda la noche, o al menos 4 horas, en un recipiente de plástico y con abundante agua. A la mañana siguiente se deben de escurrir bien, tirar el agua en la que estaban en remojo, lavarlas y ponerlas en la licuadora junto con el litro de agua. Es importante licuar bien, durante varios minutos, hasta que las almendras estén bien trituradas (hay que tener en cuenta que las almendras no se van a desintegrar por completo). Cuando esté lista la preparación es momento de separar el líquido de la pulpa. Para esto se necesita un colador y una jarra, preferentemente de vidrio, o el recipiente en donde se vaya a almacenar. Se pasa la mezcla por el colador y se lleva la bebida de almendras a refrigerar. Dura hasta cuatro o cinco días en el refrigerador sin ningún problema.

Si se quiere agregar un poco más de sabor a la preparación, al momento de licuar,  se le puede agregar esencia de vainilla, rama de canela, miel o dátiles. También una buena opción es mezclar con cacao amargo para hacer leche de almendras con chocolate. Es solamente cuestión de ir probando diferentes opciones para descubrir la versión que se prefiera.

¿Qué se hace con la pulpa que sobra al hacer leche de almendras?

Todo se usa, nada se desperdicia. Toda la pulpa que se hace a la hora de preparar leche de almendras se puede dejar secar sobre un trapito o llevar al horno muy bajito. Si quedó muy gruesa se puede triturar para obtener harina de almendras o sino se puede guardar como está y usar en la granola, licuados o ensaladas .

Con la harina de almendras se pueden preparar galletas, pasteles, hotcakes y ¡Todo tipo de preparaciones que se te ocurran! No es necesario consumirla rápidamente, ya que se puede almacenar en algún recipiente hermético, como cualquier otra harina, por mucho tiempo. 

¿Cómo se consume la leche de almendras?

Las bebidas vegetales se consumen de la misma manera que la leche de vaca. De hecho las personas intolerantes a la lactosa o las veganas la utilizan como un reemplazo. Se puede usar en cafés, sopas, jugos, licuados y también para preparaciones que llevan cocción, como: hotcakes, waffles y pasteles. Se debe de usar sin temor, ya que brinda un sabor muy rico a todas las preparaciones. 

¿Por qué es tan buena la leche de almendras?

La leche de almendras casera sirve para reemplazar la leche de vaca para todos aquellos que son intolerantes a la lactosa, pero también para llevar una dieta mucho más saludable. Aporta vitamina B, no tiene colesterol, no tiene conservantes ni aditivos, favorece al metabolismo, protege las paredes del intestino y ayuda a regular la absorción de los azúcares y el colesterol.  Además, tiene un riesgo más bajo de producir reacciones alérgicas; aporta muy pocas grasas en comparación de otras leches,  tiene un alto contenido en potasio, refuerza el sistema inmunológico, son una gran fuente de energía y antioxidantes y da una gran sensación de saciedad, por lo que ayuda a las personas que buscan bajar de peso. Algo que hay que remarcar es que si se busca bajar de peso no hay que consumirla en exceso porque aporta muchas calorías. 

Pan casero: la mejor receta para deleitar a tus invitados.

¿Cómo hacer pan casero? Suele ser una de las preguntas más comunes a la hora de hablar de cocina y recetas. Algo tan simple que no muchos saben preparar. 

Aquí te contamos cómo hacer pan casero en tu hogar para que durante la próxima comida puedas deleitar a todos tus comensales. 

¿Cómo hacer pan casero? 

Estos son los ingredientes que necesitas:

500 gramos de harina de fuerza 

10 gramos de levadura seca

240 mililitros de agua tibia 

15 gramos de sal

Una vez que tengas todos los ingredientes…

En un recipiente hay que colocar todos los ingredientes secos: harina, levadura y sal. Mezclar un poco con las manos. Una vez listo hay que ir agregando poco a poco el agua hasta formar una masa. Cuando esté todo es necesario amasar durante 20 minutos aproximadamente o hasta tener una masa lisa. Una vez lograda el punto deseado se pone en el recipiente y se tapa con un trapo. Hay que dejarlo reposar unos 30 minutos en un lugar caliente. 

Pasado el tiempo de reposo hay que volver a amasar por unos 15 minutos más. Al terminar hay que darle una forma circular y colocarla sobre la charola que va a ir al horno. Hay que volverla a cubrir con un trapo y volver a dejar que repose una hora más. Una vez que ya pasó el tiempo, hay que pasar un pincel con agua por arriba, hacer unos pequeños cortes con cuchillo y llevar al horno a 230ºC por 10 minutos. Bajamos la intensidad del horno a 200ºC y dejamos otros 25 a 30 minutos aproximadamente.

Cuando ya esté cocido hay que sacarlo del horno y dejarlo enfriar. ¡Listo! A disfrutar de un delicioso pan casero. 

La misma base, una infinidad de opciones para la cocina del hogar

Teniendo en cuenta esta misma base se pueden crear otras versiones de panes. A los ingredientes secos se le puede sumar orégano, queso, cebolla o ajo, solo por nombrar algunas opciones. Otra opción es agregarle en la parte de arriba, al momento de pincelar con agua, algunas semillas como ajonjolí o chía. También se pueden hacer rellenos y ponerles en el centro queso, jamón, aceitunas o cebolla, entre otras cosas. Hay que animarse a crear y dejarse llevar por la cocina. 

Otra opción con tan solo 2 ingredientes

Si no quieres salir a comprar nada, no hay que preocuparse. Hay una receta para pan con tan solo dos ingredientes que todos tenemos en casa: leche y harina.

Estas son las cantidades que necesitas para ocho panes:

350 gramos de harina preparada 

200 ml de leche tibia

Cuando tengas los ingredientes listos…

En un recipiente hay que mezclar los dos ingredientes hasta que se unan. Una vez que la masa esté hecha hay que amasar durante unos 10 minutos y después estirar en forma de cilindro para dividir en ocho partes iguales. Con cada pedazo hay que formar una bolita. Ya que estén todas listas hay que ponerlas en una charola que pueda ir al horno. Cada bolita hay que apachurrarla con la mano y, usando un cuchillo, hacerles un corte por arriba. Dejar reposar por 10 minutos, mientras se precalienta el horno a 200 grados. Para finalizar, llevarlos al horno durante 10 minutos (el tiempo va a depender de cada horno). Otra opción, es ponerlos en una sartén en la estufa durante 10 minutos a fuego bajo, quedan igual de ricos.

Con esta base de pan también se pueden hacer varias variantes. Agregándole una cucharadita de azúcar se puede prestar una versión dulce y, por el contrario, agregándole una cucharadita de sal una versión salada. También otra opción es agregarle anís, orégano o la especie que tengas en tu casa. O, por qué no, hacerlo neutro para poder comerlo en todo momento del día y adaptarlo a cada comida.

Tres trucos para lograr un pan perfecto 

Amasar sirve para integrar ingredientes. Un buen amasado asegura un buen resultado. El primer gran secreto es mezclar primero los ingredientes secos -por ejemplo: harina, levadura y sal- y después los húmedos -puede ser leche, yogurt, aceite-. Cuando estén listos es el momento de mezclar las dos preparaciones. Acá llega el segundo gran tip: dejar la masa reposar en un lugar calientito y tapada. Y, por último, hornear la maza con un poco de agua. Si, ¡con agua! Introducir un recipiente apto para el horno con agua desde el precalentado y mantenerlo durante la cocción.

Con estos tres consejos lograrás hacer panes riquísimos y no querrás volver a comprar. Hay que recordar que cada tipo de harina, cada receta y cada horno varían, por lo que en muchas ocasiones hay que realizar varias pruebas hasta lograr el punto deseado.