¡Guía para tu huerto en casa! Cocina con tu propio cultivo

El boom de lo orgánico y lo natural está cada vez más presente en la vida de todos. El mundo está cambiando y las personas suelen elegir productos con pocos químicos y más naturales, cosa que a veces puede ser difícil sobre todo si se vive en una gran ciudad aunque no imposible. Si se cuenta con un pequeño espacio se puede crear un pequeño huerto para cultivar vegetales que vayan directo de la tierra a la cocina.

¿Cómo hago un huerto?¿Qué se necesita?¿Lo puedo armar en un espacio pequeño? Estas son algunas de las dudas que suelen surgir. Aquí vas a poder encontrar todas las respuestas para lograr crear un pequeño espacio en donde plantar y hacer crecer tus vegetales favoritos. 

¿Qué debo de tener en cuenta para armar un huerto en casa? 

Armar una huerta en tu hogar es un proceso muy fácil y gratificante si se organiza todo antes. Lo primero que hay que ver es el espacio con el que se cuenta para instalarlos. Si se tiene un patio o jardín se puede optar por plantar directamente en el suelo, mientras que si se cuenta con poco espacio lo ideal es hacerlo en macetas o crear una huerta vertical sobre una pared.

Una vez que se haya elegido el tipo de huerto en casa que se quiere crear es momento de elegir el tipo de cultivos. Se puede optar por plantas que sean fáciles de plantar y cuidar como acelga, brócoli, coles de bruselas, espinacas, habas, nabos, puerros, lechuga o zanahorias. Además también se pueden sumar hierbas aromáticas, hongos y flores comestibles. El segundo paso a la hora de elegir lo que se va a plantar es separar las diferentes plantas o semillas en función del agua que necesitan, agrupando las que necesitan más riego y las que necesitan menos, para facilirtar el riego. 

Hay que planear cómo se van a distribuir los cultivos

Un punto importante que se debe de tener en cuenta es que las  plantas deben de tener la distancia correcta una de la otra para que puedan crecer bien. Además, hay que checar la existencia de compatibilidades e incompatibilidades entre las distintas especies. Si se ponen cerca plantas que ‘se llevan bien’ va a ser mucho más fácil lograr que crezcan sanas y fuertes. 

¿Cómo armar un huerto vertical en casa?

Los huertos verticales son los más elegidos por las personas que viven en lugares con poco espacio. Son prácticos, fáciles de armar y le brindan un poco de verde al espacio. Se tiene que elegir una pared que reciba luz del sol por gran momento del día, también hay que checar que la estructura pueda soportar el peso de la huerta para evitar accidentes. Una vez elegido el lugar indicado es momento de pensar si la pared en donde se quiere apoyar resiste el peso de la estructura, la tierra y las plantas. Hay diferentes opciones, unas más económicas que otras, pero por lo general no requieren de una gran inversión:

  • Una opción súper barata es juntar diferentes botellas de plástico y hacerles un agujero en el medio para que cumplan la función de maceta. Se pueden usar tanto vertical como horizontalmente.
  • Los palets de madera son una gran opción, sobretodo si se busca algo estético que sirva al mismo tiempo de decoración. Solamente hay que encargarse de prepararlo adecuadamente para que filtre el agua y la madera no se pudra.
  • Las macetas son un clásico que no falla. Son fáciles de maniobrar, hay de distintos tamaños y se pueden poner en todos lados. Una manera de organizarlas es poniendo un estante sobre la pared.
  • Los tubos de plástico también son una gran opción. Además, suelen ser ideales para crear un sistema de riego que funcione solo.

Lo más fácil de cultivar 

Rábanos, cebollas, lechuga, zanahoria, jitomate, berenjena, pimiento, pepino, espinaca, habas, fresas, ajos y aromáticas son algunas de las variedades más fáciles de cultivar en los huertos urbanos. Hay que tener en cuenta que algunas plantas como la sandía, el brócoli, las papas y el camote necesitan mucho espacio para poder crecer por lo que puede llegar a ser difícil hacerlas crecer en espacios reducidos, aunque no imposible.

Lo que recomiendan los expertos es elegir opciones que crezcan fácilmente y que no necesiten de grandes cuidados. Además, es importante elegir la época adecuada para plantar, hay que elegir cultivos de temporada e irlos rotando a lo largo del año.

Que no falten las proteínas

Conoce cuáles alimentos las contienen y dales preferencia en tus comidas

Tanto el reino animal como el vegetal las proporcionan. Están en un trozo de carne, en las sardinas, lentejas y hasta en un puño de cacahuates. Nos brindan aminoácidos, elementos necesarios para mantener tejidos y células en buenas condiciones.

Si consumes pocas, los más afectados son tus músculos, piel y cabello, pues se conforman mayormente de estas sustancias. 

Un estudio de la Clínica Mayo resalta que estar cansado y enfermarse constantemente puede estar relacionado con la falta de proteínas, indispensables para que el sistema inmunológico camine a la perfección.

Pero así como no pueden faltar, tampoco deben consumirse en exceso, pues algunos órganos, particularmente los riñones, lo resentirán. La clave es equilibrar y dar preferencia a alimentos que las contengan.

La cantidad recomendada por la Clínica Mayo es 0.8 gramos de proteínas por kilo de la persona; por ejemplo, si eres hombre y pesas entre 70 y 80 kilos, debes consumir de 58 a 64 gramos por día. 

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ofrece otro ejemplo: mujeres necesitan 45 gramos por día y hombres, 55, en promedio; pero ojo, la cantidad depende del estilo de vida, y las etapas, aumentando en la infancia, adolescencia, embarazo y lactancia.

Además de la cantidad, también importa la calidad de las proteínas. El secreto para aprovecharlas al máximo es saber cuáles alimentos las proporcionan y cómo combinarlas.

Cinco tesoros

Carne: Se sugiere magra (sin grasa), de cerdo, pavo y de pollo, ya que aporta leucina, preservador de masa muscular. En cuanto a la carne roja, la Organización Mundial de la Salud recomiendan máximo tres porciones (entre 300 a 500 gramos de peso cocido) de carne roja por semana. 

Pescado: Es una proteína de gran calidad y fácil digestión. La sugerencia está principalmente en las sardinas, pescado azul que favorece la masa muscular, y es recomendado para embarazadas y mujeres lactando. Otros pescados a tomar en cuenta son el atún y el bonito.

Huevo: El Instituto de Estudios del Huevo informa que la clara tiene agua (88%) y proteínas, de las que la albúmina es la más importante; y en la yema, 50% es agua y el resto proteínas y lípidos. Comer un huevo duro es una gran colación.

Garbanzos: Esta leguminosa es una fuente de proteínas, potasio, magnesio y vitaminas, que sumándola a otros alimentos proteicos como frutos secos u hojas verdes, hacen un sano equilibrio. Cómelas cocidas en caldos y como colación. Si no te encantan, opta por las lentejas, que también aportan proteína. 

Avena: Hablando de cereales, la avena no falla. Combinada con leche o en ensaladas y guisos, ayuda a sentirse más satisfecho. Hazla cocida y combínala con frutas. Puedes echarle semillas de chía, que aportan 4 gramos por cada 2 cucharadas.