Editorial

¿Ves borroso o con manchas?

por Editorial Coppel

“Una revisión visual oportuna permite tomar medidas a tiempo y conservar o mejorar la visión”.


Desde una perspectiva global, el 60 por ciento de los accidentes automovilísticos suelen ocurrir por problemas de visión.

Así lo confirman investigaciones del Instituto de Impacto Visual (en inglés Vision Impact Institute), una organización sin fines de lucro fundada en el 2013 con la misión de crear conciencia sobre la importancia de la corrección y protección de la visión para hacer de la buena visión una prioridad global.

Aunque en México no es requisito realizarse un examen de la vista para tramitar o renovar la licencia de conducir, es importante tener clara la importancia de la salud visual al momento de manejar un vehículo.

“Conducir es una actividad de alto desempeño que involucra la vista, así como altos niveles de concentración y memoria”, señala el oftalmólogo Karim Mohamed Noriega, profesor del departamento de oftalmología del Hospital Universitario de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

“Manejar se ha vuelto una actividad de la vida diaria, y para muchas personas resulta difícil aceptar que tienen un problema de visión, pero por su seguridad y por la de los demás, es importante que reconozcan cuando tienen una dificultad visual y se atiendan lo antes posible”.

Existen diversos padecimientos que afectan la visión, los más comunes son los llamados errores o defectos refractivos como miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia, que en general, producen una visión borrosa.

“Tener este tipo de padecimientos no significa que la persona sea incapaz de conducir, sino que es importante que revise su vista periódicamente, ya que habitualmente estos defectos refractivos se pueden corregir con el uso de gafas, lentes de contacto o cirugía refractiva”, explica el especialista en enfermedades de la córnea, cataratas, ojo seco y cirugía refractiva.

Existen algunas señales importantes que las personas pueden observar al conducir, las cuales indican la necesidad de acudir al oftalmólogo.

  • Visión borrosa o distorsionada.
  • Visión fluctuante, es decir, en ciertos momentos ven borroso.
  • Luces de autos con halos, osea, que los encandilan o deslumbran. 
  • Visión con áreas oscuras o manchas en el centro o la periferia.
  • Dificultad para distinguir letreros, señales de tráfico o peatones. 

“Una revisión visual oportuna permite tomar medidas a tiempo y conservar o mejorar la visión”, advierte el oftalmólogo.

“Es importante revisarse la vista por lo menos una vez al año, de lo contrario, sin una revisión periódica, los problemas pueden detectarse hasta que hayan perjudicado demasiado la vista”.

Aunque los errores refractivos son los problemas más comunes, también existen otros padecimientos que producen visión borrosa como las cataratas (una opacidad en la transparencia normal del cristalino del ojo), el glaucoma (una de las principales causas de ceguera), la retinopatía diabética (una complicación de la diabetes que produce visión borrosa) y la degeneración macular asociada a la edad (enfermedad relacionada con el envejecimiento que deteriora la visión central y genera una mancha borrosa el centro de la visión).

“El glaucoma reduce el campo visual de las personas, como si estuvieran viendo a través de un popote, lo cual es sumamente significativo al momento de conducir, ya que, así como es importante ver al frente con buena nitidez, también lo es ver los laterales con un campo de visión amplio que permita distinguir los autos y los peatones que se atraviesan”, manifiesta Mohamed Noriega.

Existe otra enfermedad importante, la retinosis pigmentaria, una enfermedad hereditaria y degenerativa de los ojos, que ocasiona pérdida grave de la visión y que se comporta similar al glaucoma, cerrando el campo visual hasta perder la visión lateral, además, disminuye la visión nocturna o con poca luz, lo que dificulta a las personas manejar de noche.

“Hay que aceptar, reconocer y atender las dificultades visuales para evitar accidentes que pongan en riesgo la propia vida y la de terceros”, advierte Mohamed Noriega, oftalmólogo y profesor del departamento de oftalmología del Hospital Universitario de la UANL

“Si las personas atienden sus problemas de visión y frenan su avance con gafas, lentes de contacto, cirugía refractiva o algún tratamiento médico, es importante que sean prudentes al momento de conducir e identifiquen cuáles son las situaciones en las que se sienten más seguras para manejar, por ejemplo, conducir sólo de día y dejar de hacerlo por la noche, o manejar sólo por rutas conocidas y evitar vías nuevas o muy transitadas”.

Si bien, la mayoría de los padecimientos visuales cuando son detectados oportunamente se pueden frenar con tratamiento médico, en caso de que la persona, por no atenderse a tiempo, llegue a tener una visión limitada, es importante que tome conciencia de sus dificultades visuales y considere su seguridad y la de los demás antes de tomar el volante.

Si tú o alguien que conoce siente que algo no va bien con su visión, antes de subirte a un auto a conducir, considera un examen de la vista para corregir a tiempo cualquier problema.

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